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Guerra civil española para niños

Enciclopedia para niños
Datos para niños
Guerra civil española
Parte de período de entreguerras
Collage guerra civile spagnola.png
Partiendo de arriba a la izquierda, en el sentido de las agujas del reloj: un tanque republicano en la batalla de Belchite; Granollers tras ser bombardeada por la aviación legionaria en 1938; una bomba en el Sáhara; tropas durante el asedio del Alcázar de Toledo; un cañón antiaéreo del bando sublevado durante el asedio de Madrid; el batallón Lincoln.
Fecha 17 de julio de 1936-1 de abril de 1939 (2 años, 8 meses y 15 días)
Lugar España
Casus belli Fracaso parcial del golpe de Estado de julio de 1936
Resultado Victoria del bando sublevado e implantación de la dictadura de Francisco Franco
Consecuencias Véanse Consecuencias
Beligerantes
Bandera de España Bando republicano

Apoyado por:

Bando sublevado

Apoyado por:

Fuerzas en combate
Ver lista
Bandera de España Ejército Popular
  • 850 000 hombres
  • 1500 piezas de artillería
  • 800 tanques y carros blindados

Fuerzas del orden

Emblema FARE III Época (1936-1939).svg Aviación republicana

  • 1300 aviones

Bandera de España Armada republicana

  • 13 000 efectivos
  • 1 acorazado
  • 3 cruceros
  • 16 destructores
  • 12 submarinos

Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi

  • 3000 efectivos
  • 7 bous
  • 24 dragaminas
  • 2 destructores

Brigadas Internacionales

  • 60 000 voluntarios

Bandera de la Unión Soviética Unión Soviética

  • 3015 técnicos
  • 772 pilotos de combate
Ver lista
Ejército sublevado
  • 800 000 hombres
  • 2000 piezas de artillería
  • 300 tanques y carros blindados

Fuerzas del orden

Rokiski Franquismo.svg Aviación Nacional

  • 1500 aviones

Armada sublevada

  • 7 000 efectivos
  • 1 acorazado
  • 4 cruceros
  • 5 destructores
  • 2 submarinos

Ejército de África

  • 75 000 efectivos

Bandera de Alemania nazi Legión Cóndor

  • 19 000 voluntarios
  • 100 aviones

Bandera de Italia Corpo Truppe Volontarie

  • 80 000 voluntarios
  • 120 aviones

Bandera de Portugal Viriatos

  • 8000 voluntarios

Bandera de Irlanda Brigada Irlandesa

  • 700 voluntarios

Bandera de Francia Batallón Jeanne d'Arc

  • 500 Voluntarios

Bandera de Rusia Emigrados blancos

  • 72 voluntarios
Bajas
110 000 muertos (incluyendo ejecuciones)
90 000 muertos
~500 000 muertos en total
~120 000 en retaguardia

La Guerra Civil Española, desencadenada en 1936 por un golpe de Estado contra el Gobierno de la Segunda República, dividió a España en dos bandos: el republicano y el sublevado. Apoyado por potencias extranjeras como Alemania e Italia, el bando sublevado, liderado por Francisco Franco, triunfó en 1939, instaurando una dictadura que duró hasta 1975. La guerra, compleja y multifacética, involucró luchas de clases, nacionalismos opuestos y enfrentamientos ideológicos entre fascismo y comunismo. Ambos bandos cometieron crímenes atroces, y las consecuencias de la guerra, tanto demográficas como materiales e intelectuales, marcaron profundamente la historia de España durante décadas.

Antecedentes

Archivo:Cubierta constitucion1931
Portada de la Constitución de 1931

En enero de 1930, el general Miguel Primo de Rivera reconoce el fracaso de la Dictadura instaurada en septiembre de 1923 y dimite. Alfonso XIII nombra presidente del gobierno al general Dámaso Berenguer, pero no logra restaurar la "normalidad constitucional". En febrero de 1931, el almirante Juan Bautista Aznar convoca elecciones municipales para el 12 de abril. Las candidaturas republicano-socialistas ganan en las ciudades, y el 14 de abril, Alfonso XIII abandona el país. En Madrid, el "comité revolucionario" proclama la República y asume el poder como Gobierno Provisional, presidido por Niceto Alcalá-Zamora. Durante el primer bienio, se aprueba la Constitución republicana, y el gobierno de coalición de republicanos de izquierda y socialistas profundiza las reformas para modernizar España.

Los gobiernos del Frente Popular enfrentaron un aumento de la violencia política provocada por Falange Española, un partido fascista marginal que ganó fuerza tras el triunfo del Frente Popular. El 12 de marzo de 1936, perpetraron un atentado contra el diputado socialista Luis Jiménez de Asúa, resultando muerto su escolta. El gobierno prohibió el partido y detuvo a su líder, José Antonio Primo de Rivera, pero continuaron los atentados y la violencia contra la República. Incidentes graves ocurrieron el 14 y 15 de abril, donde hubo muertes y heridos, aumentando la tensión política. Entre abril y julio, la violencia de Falange causó más de cincuenta víctimas entre organizaciones de izquierda y ataques a edificios religiosos. La percepción de un gobierno débil contribuyó a la preparación de un golpe militar.

Archivo:José Calvo Sotelo hablando en un mitin en el frontón Urumea (5 de 5) - Fondo Car-Kutxa Fototeka
José Calvo Sotelo hablando en un mitin en el frontón Urumea (San Sebastián), en 1935.

El domingo 12 de julio, en Madrid, el teniente José del Castillo, reconocido por su activismo izquierdista, murió posiblemente a manos de extremistas de derecha. En represalia, policías dirigidos por el capitán Condés dieron muerte a José Calvo Sotelo, líder monárquico, sin relación con la muerte de Castillo. Esto exacerbó la tensión política. Un estudio detalla que entre febrero y julio de 1936 hubo 262 muertos en 189 incidentes, siendo 112 causados por fuerzas de orden público. La violencia fue utilizada como justificación por los vencedores de la Guerra Civil. Historiadores debaten sobre si el Frente Popular perdió el control, concluyendo que la crisis no justificaba el levantamiento militar. La polarización política reflejaba una sociedad dividida, con raíces en el siglo XIX, marcada por la dictadura de Primo de Rivera y la tradición de los pronunciamientos.

El detonante: el golpe de Estado de julio de 1936

Archivo:Vuelodragonrapide
Ruta del Dragon Rapide, el avión que llevó a Francisco Franco a Tetúan donde tomó el mando de las tropas sublevadas.

Nada más conocerse la victoria del Frente Popular en las elecciones, se produjo un intento de «golpe de fuerza» por parte de la derecha para frenar la entrega del poder. Gil Robles y el general Franco intentaron declarar el «estado de guerra», desautorizados por el presidente en funciones y el ministro de la guerra. Generales como Mola organizaron un «alzamiento militar» para derrocar al gobierno y establecer una dictadura militar presidida por Sanjurjo. La trama golpista se desplazó a Pamplona, dirigida por Mola como "el Director". Se planeó la sublevación de guarniciones comprometidas y el apoyo de milicias antirrepublicanas. El asesinato de José Calvo Sotelo aceleró el compromiso con la sublevación. El día 14 de julio se adelantó la fecha de la sublevación, fijada para los días 18 y 19 de julio de 1936.

El 17 de julio en Melilla, coroneles y oficiales trazaron planes para el alzamiento militar, informados a la Falange. El general Romerales, informado, envió una patrulla para registrar el departamento cartográfico, pero fue detenida por sublevados. Arrestaron a Romerales, proclamaron el estado de guerra y adelantaron el levantamiento, avisando a Marruecos. La sublevación se extendió a guarniciones en la península, Canarias y Baleares. Los sublevados controlaban gran parte del territorio, incluyendo Sevilla, Córdoba y parte de Aragón. En la zona rebelde, crearon una Junta de Defensa Nacional en Burgos. Las fuerzas republicanas sofocaron el alzamiento en zonas industriales y urbanas, manteniendo el control en la mitad este de la Península. España quedó dividida en dos zonas, preparándose para una guerra civil que desangraría al país durante tres años.

Las operaciones militares

Archivo:General map of the Spanish Civil War (1936–39)
Mapa general del desarrollo de la guerra.
Leyenda      Zona sublevada inicial - julio 1936      Avance sublevados hasta septiembre de 1936      Avance sublevados hasta octubre de 1937      Avance sublevados hasta noviembre de 1938      Avance sublevados hasta febrero de 1939      Última zona bajo control republicano Solid blue.png Principales centros de los sublevados
Red-square.gif Principales centros republicanos
Panzer aus Zusatzzeichen 1049-12.svg Batallas terrestres
Vattenfall.svg Batallas navales
Icon vojn new.png Ciudades bombardeadas
City locator 4.svg Campos de concentración
Gatunek trujący.svg Masacres
Red dot.svg Campos de refugiados

Aunque es un tema controvertido, la mayoría de los historiadores estima que cerca del 70% de los 15,000 jefes y oficiales en activo en 1936 se unieron al bando sublevado (1,236 fueron ejecutados o encarcelados por desafiar al bando vencedor en cada lugar). La mayoría de los 100 generales no participaron en la sublevación. De los 210,000 soldados y suboficiales, alrededor de 120,000 quedaron en la zona sublevada, incluyendo los 47,000 del Ejército de África, las mejores tropas. La Guardia Civil quedó dividida entre leales y rebeldes. Durante la guerra, el bando sublevado aumentó su fuerza militar mientras que la del bando republicano disminuyó, con muchos oficiales pasando al bando rival. La ayuda extranjera favoreció al bando sublevado, recibiendo armas y tropas de la Alemania nazi y la Italia fascista.

Monedas acuñadas por los bandos en conflicto.
25 céntimos de 1937 del bando sublevado.
5 céntimos de 1937 del bando republicano.

Leyenda      Zona controlada por los sublevados      República Española Solid blue.png Principales centros de los sublevados
Red-square.gif Principales centros de la República]] El 17 de julio, tras el éxito de la sublevación en el Protectorado español de Marruecos, el ministro de Marina, José Giral, ordenó el bloqueo de Ceuta, Larache y Melilla con barcos de guerra republicanos. Desde Cartagena, los destructores Almirante Valdés, Lepanto y Sánchez Barcáiztegui partieron con esta misión. Sin embargo, las tripulaciones se rebelaron contra oficiales comprometidos con la sublevación, impidiendo que los sublevados usaran inicialmente el Ejército de África, integrado por la Legión Extranjera y los regulares. Mientras se sofocaba la rebelión en Madrid el 19 de julio, columnas republicanas se movilizaron hacia la Sierra de Guadarrama para detener las fuerzas enviadas por el general Mola. Este frente se estabilizó, marcando el inicio de la batalla de Guadarrama. Desde Barcelona, se organizaron expediciones a Aragón y Baleares, aunque sin éxito. El avance de los sublevados desde Sevilla hacia Madrid se aceleró con la Campaña de Extremadura, que culminó con la caída de Talavera de la Reina el 2 de septiembre. La rápida caída de las poblaciones se debió al mejor entrenamiento y disciplina de las tropas sublevadas en comparación con las milicias republicanas.

Archivo:Bundesarchiv Bild 183-2005-0601-500, Spanien, Himmlerbesucht die Burg von Toledo
Heinrich Himmler visitando el alcázar de Toledo junto a José Moscardó en octubre de 1940, un año y medio después del fin de la guerra civil.

El 21 de septiembre, el Ejército de África capturó Maqueda, a menos de 60 kilómetros de Madrid, mientras los generales sublevados nombraban a Franco como mando único. Este desvió fuerzas hacia Toledo para levantar el asedio del Alcázar, ganando prestigio y capital político. El 28 de septiembre, Franco fue nombrado generalísimo y jefe del Gobierno del Estado Español. El 8 de octubre, el Ejército de África llegó a San Martín de Valdeiglesias, a 40 km de Madrid, contactando con las fuerzas del norte en Guipúzcoa, cercando Madrid en un semicírculo. A principios de noviembre, comenzó la Batalla de Madrid con la resistencia republicana, marcando el fin del primer período de la guerra. Los sublevados intentaron envolver Madrid por el noroeste y el sureste, sin éxito. En febrero de 1937, tomaron Málaga, evidenciando la ineficacia republicana y provocando tensiones políticas. La Batalla de Guadalajara en marzo fue la primera victoria contra el fascismo, con la ayuda rusa y el fracaso italiano. El Ejército Popular demostró su capacidad de resistencia y organización, cambiando el curso de la guerra hacia enfrentamientos más tácticos y prolongados.

Archivo:Frente del Norte - Spanish Civil War (March-Sept 1937)
Mapa de la Campaña del Norte

La Batalla de Guadalajara representó el último esfuerzo del bando sublevado por tomar Madrid. Iniciada apenas una semana antes de la Ofensiva del Norte, la Campaña del Norte fue un ataque de las fuerzas sublevadas contra la franja cantábrica fiel a la República pero aislada del resto de la zona republicana. El objetivo principal era controlar los valiosos recursos mineros e industriales, especialmente las siderurgias y las fábricas de armas, además de trasladar la flota sublevada al Mediterráneo para interrumpir el tráfico marítimo hacia los puertos republicanos. La ofensiva, liderada por el general Emilio Mola, contaba con un considerable respaldo italiano y alemán. A pesar de algunos avances republicanos iniciales, la batalla terminó en una victoria para el bando sublevado. Este éxito les permitió concentrar sus fuerzas en otros frentes, marcando un punto crítico en la guerra civil española y estableciendo las bases para una futura victoria.

El 12 de diciembre de 1937, la 11 División republicana, bajo el mando del miliciano comunista Enrique Líster, inicia la batalla de Teruel, estratégicamente planeada por el coronel Vicente Rojo. El objetivo es tomar Teruel para reforzar la confianza en la causa republicana tras la derrota en la Campaña del Norte. Franco intenta romper el cerco, pero las bajas temperaturas y la nieve dificultan sus acciones. El 8 de enero, la ciudad cae ante las fuerzas republicanas. Sin embargo, las ofensivas «nacionales» minan las defensas republicanas, y el 21 de febrero de 1938, Teruel vuelve a manos de Franco. Leyenda      Zona controlada por los sublevados      República Española Solid blue.png Principales centros nacionalistas
Red-square.gif Principales centros republicanos]] La Batalla de Teruel, en diciembre de 1937, marcó las debilidades del ejército republicano, llevando a Franco a cambiar su estrategia y lanzar la Ofensiva de Aragón contra Cataluña y Valencia, en lugar de atacar Madrid. La ofensiva comenzó al sur del río Ebro el 9 de marzo de 1938, con los "nacionales" avanzando rápidamente. Tomaron Alcañiz y Caspe, luego Fraga y Lérida. Franco desvió hacia el Mediterráneo, alcanzando Vinaroz en abril, dividiendo la zona republicana. La crisis de marzo de 1938 llevó a cambios en el gobierno republicano. La Ofensiva del Levante buscó tomar Valencia, pero encontró resistencia en la línea XYZ. La Batalla del Ebro, desde julio hasta noviembre de 1938, resultó en una victoria para los sublevados, mientras la comunidad internacional observaba sin intervenir, especialmente después de los Acuerdos de Múnich en septiembre de 1938.

Archivo:GCE frente en feb 1939
España en febrero de 1939 después de la caída de Cataluña.
Leyenda      Zona controlada por los sublevados      República Española Solid blue.png Principales centros nacionalistas
Red-square.gif Principales centros republicanos

Los dos ejércitos salieron muy quebrantados de la batalla del Ebro, pero los "nacionales" lograron rehacerse rápidamente, estando, a principios de diciembre de 1938, preparados para comenzar la ofensiva de Cataluña, la última significativa de la guerra. El ataque a Cataluña se retrasó debido al mal tiempo y comenzó el 23 de diciembre, encontrando una fuerte resistencia. El avance de las tropas "nacionales" fue prácticamente imparable a partir de enero de 1939. Los ejércitos republicanos se retiraron hacia la frontera francesa, y el 26 de enero los "nacionales" entraron en Barcelona, mientras el presidente del gobierno republicano, Juan Negrín, intentaba reactivar la guerra en la zona centro-sur. Se gestaba una conspiración militar y política liderada por el coronel Segismundo Casado. El 4 de marzo se produjo la sublevación de la base naval de Cartagena, mientras la guerra llegaba a su fase final.

Archivo:España Marzo 1939
Mapa de las dos Españas en marzo de 1939

El 5 de marzo, tras la sublevación de Cartagena, comenzó el golpe de Casado, liderado por el general Miaja. El Consejo Nacional de Defensa depuso al gobierno de Negrín, pero no mencionó las negociaciones de paz. Las fuerzas comunistas resistieron en Madrid, pero fueron derrotadas, y Negrín y los líderes comunistas abandonaron España para evitar ser capturados. Franco rechazó un nuevo "abrazo de Vergara" y solo aceptó una rendición sin condiciones. Casado y su consejo fueron evacuados a Marsella el 29 de marzo. Las tropas nacionales ocuparon Madrid y el resto de la zona centro-sur sin resistencia. En Alicante, miles de personas esperaban embarcar en barcos británicos o franceses, pero la mayoría fueron capturadas por tropas italianas. El 1 de abril de 1939, Franco anunció la victoria y el fin de la guerra civil española.

La guerra naval

En la guerra civil española, las acciones marítimas fueron limitadas, con las flotas evitando enfrentamientos directos. Tras los combates en el estrecho de Gibraltar en 1936, las estrategias se volvieron conservadoras, priorizando la preservación de los recursos. La Marina republicana, aunque superior inicialmente, no logró equipararse a la sublevada. La ayuda extranjera favoreció a los sublevados, mientras la República recibió limitado respaldo. La disciplina y moral republicanas se vieron afectadas por la represión inicial. Aunque la Marina republicana protegió rutas comerciales, su eficacia fue cuestionada. La base naval de Cartagena ganó importancia estratégica para la República, mientras el bando sublevado recibió apoyo naval extranjero. Incidentes como el bombardeo de Almería influyeron en la diplomacia internacional. La inferioridad marítima republicana se agravó al final del conflicto.

Archivo:Bombardeo sobre la estación del Norte en Valencia
Bombardeo de la Estación del Norte de Valencia por aviones italianos en 1937

La guerra civil española (1936-1939) presenció un cambio significativo en la guerra aérea, con un intenso uso de la aviación en bombardeos sobre la retaguardia, afectando a la población civil. Ambos bandos recibieron ayuda extranjera, con modernos bombarderos: los Savoia-Marchetti S.M.81 y S.M.79 italianos y los Junkers Ju 52 y Heinkel He 111 alemanes para el bando sublevado; y los Katiuskas soviéticos para la República. El bando sublevado empleó el "bombardeo de terror" en Madrid, Durango, Guernica y otras ciudades para desmoralizar a la población civil. Las ciudades más devastadas incluyen Barcelona, Madrid, Valencia, Tarragona, y otras. La aviación se convirtió en un arma decisiva, con la ayuda italiana y alemana siendo crucial para la victoria franquista. Otros hitos incluyen el primer puente aéreo, la importancia de los aviones de caza en el dominio aéreo, y los bombardeos ideológicos mediante octavillas y mensajes sobre ciudades en retaguardia.

Evolución de la zona sublevada

Archivo:1937 BandoNacional billete1peseta Burgos escudomonarquia
Billete emitido por el bando sublevado el 12 de octubre de 1937 con el escudo grande de la Monarquía española.

Tras la etapa de provisionalidad representada por la Junta de Defensa Nacional tras la muerte del general Sanjurjo, los sublevados nombraron a Franco como generalísimo y jefe del Gobierno del Estado a partir de octubre de 1936. Con la guerra prolongándose, Franco inició la configuración del "Nuevo Estado", destacando el Decreto de Unificación de abril de 1937, que integraba fuerzas políticas bajo un único partido, la Falange. La construcción del "Nuevo Estado" fue acompañada por la destrucción de todo vestigio republicano. En la zona sublevada, se procedió a una contrarrevolución, reprimiendo cualquier vestigio de la República. La Junta de Defensa Nacional, presidida por Cabanellas, asumió todos los poderes del Estado y extendió el estado de guerra por toda España. Franco consolidó su liderazgo tras la liberación del Alcázar de Toledo y fue nombrado Jefe del Gobierno del Estado Español con poderes absolutos. Este decreto de septiembre de 1936 estableció la legitimidad del poder de Franco durante los siguientes 39 años.

El 1 de octubre de 1936, en el salón del trono de la Capitanía General de Burgos, Francisco Franco tomaba posesión de su nuevo cargo, como Generalísimo del ejército sublevado y Jefe del Gobierno del Estado.

Un día antes, el obispo de Salamanca Enrique Pla y Deniel había publicado una pastoral, legitimando la guerra como "una cruzada por la religión, la patria y la civilización", otorgando así una nueva legitimidad a los sublevados. La primera ley de Franco creó la Junta Técnica del Estado, presidida por el general Dávila, y con la Secretaría General a cargo de Nicolás Franco. La sede principal se ubicó en Burgos, aunque la capital política era Salamanca, donde residía el Cuartel General de Franco.

El siguiente paso fue el Decreto de Unificación de abril de 1937, buscando fusionar los carlistas y falangistas en un "partido único". Ramón Serrano Súñer, asesor de Franco, promovió esta unificación, aunque las diferencias ideológicas eran difíciles de superar. Franco consolidó su poder con la detención de Manuel Hedilla y el establecimiento del lema "Una patria, un Estado, un caudillo". La muerte de Emilio Mola en junio de 1937 favoreció a Franco, eliminando a un rival clave. En octubre de 1937 se formó el Consejo Nacional de FET y de las JONS, aunque solo tuvo funciones consultivas.

Archivo:COA Spain under Franco 1938 1945 bureaucratic version
Escudo del «Nuevo Estado».

En enero de 1938, durante la batalla de Teruel, se inicia la configuración del «Nuevo Estado». Franco promulga la Ley de la Administración Central del Estado, creando una estructura ministerial. Su primer gobierno, formado el 30 de enero, lo encabeza como Presidente, con Francisco Gómez-Jordana como Vicepresidente y Ministro de Asuntos Exteriores. Destaca la influencia de Ramón Serrano Súñer como ministro de Gobernación. Este gobierno institucionaliza el régimen con el «Fuero del Trabajo», derogando el Estatuto de Autonomía de Cataluña, y promulgando leyes de prensa, enseñanza media y pena de muerte. La amalgama ideológica del «Nuevo Estado» combina elementos fascistas y católicos. En 1939, el desfile de la Victoria en Madrid y la imposición de la Gran Cruz Laureada de San Fernando a Franco consolidan su poder.

Evolución de la zona republicana

En la tarde del viernes 17 de julio se conocía en Madrid que en el Protectorado de Marruecos se había iniciado una sublevación militar. Al día siguiente la sublevación se extendió a la península y las organizaciones obreras (CNT y UGT) reclamaron «armas para el pueblo» para acabar con ella, a lo que el gobierno de Santiago Casares Quiroga se negó.

El 18 de julio, Casares Quiroga renuncia y Diego Martínez Barrio intenta formar un gobierno conciliador para detener la rebelión sin apoyo armado obrero. Sin éxito, dimite, y Azaña nombra a José Giral, quien entrega armas a las organizaciones obreras. Esta decisión desencadena una revolución social, perdiendo el Estado el monopolio coercitivo. Surge un poder obrero autónomo que colectiviza empresas y asegura la producción. A pesar de la revolución, el Estado republicano persiste, reducido a la inoperancia. Giral, en el plano internacional, busca apoyo armamentístico y en el interior intenta controlar las ejecuciones indiscriminadas. A pesar de los tribunales especiales, las actividades de las "checas" continúan. La caída de Talavera de la Reina y la ocupación de Irún por los sublevados llevan a la dimisión de Giral el 3 de septiembre de 1936.

El periodo que abarca desde la dimisión de Giral hasta el gobierno de Juan Negrín fue crucial en la historia de la Segunda República Española durante la Guerra Civil. Tras la renuncia de Giral, Azaña encomendó a Largo Caballero la formación de un gobierno de coalición, con el objetivo de crear una alianza antifascista. Largo Caballero priorizó la guerra y tomó medidas como la unificación del ejército y la dirección de la guerra.

Sin embargo, las acciones del gobierno no lograron detener el avance de las tropas rebeldes hacia Madrid. Ante la inminente llegada del ejército sublevado a la capital, el gobierno decidió trasladarse a Valencia, dejando la defensa de Madrid a cargo del general Miaja.

El gobierno de Largo Caballero también buscó restablecer la autoridad del Estado, pero enfrentó tensiones con las regiones autónomas como Cataluña y el País Vasco. En Cataluña, se creó un ejército propio y se aprobó el decreto de colectividades, mientras que en el País Vasco se estableció un gobierno autónomo.

La primavera de 1937 marcó una crisis en el gobierno de Largo Caballero, debido a diferencias entre los anarquistas y los comunistas sobre la estrategia a seguir en la guerra. Los enfrentamientos en Barcelona en mayo de 1937 evidenciaron estas divisiones y llevaron a la dimisión de Largo Caballero, siendo reemplazado por Juan Negrín.

El gobierno de Negrín mantuvo la lucha contra el avance franquista, pero las derrotas en Teruel y Aragón provocaron una crisis en marzo de 1938. Azaña y Prieto abogaban por negociar una rendición, mientras que Negrín prefería resistir. La batalla del Ebro y los Acuerdos de Múnich marcaron el declive final de la República. La campaña de Cataluña significó la caída definitiva de la resistencia republicana, y el exilio de las autoridades republicanas puso fin a la guerra civil española.

Archivo:Bundesarchiv Bild 183-Z0806-036, Spanien, Internationale Brigaden
Soldados de las Brigadas Internacionales

La Guerra Civil Española tuvo un impacto inmediato en las complejas relaciones internacionales de la década de 1930. Europa se vio envuelta en una lucha política, diplomática e ideológica entre las potencias democráticas (Gran Bretaña y Francia), los regímenes fascistas (Alemania de Adolf Hitler y Italia de Benito Mussolini), y la Unión Soviética de Iósif Stalin. Cada Estado abordó el conflicto español desde sus propios intereses.

Los regímenes fascistas europeos y el Portugal de António de Oliveira Salazar respaldaron a los militares sublevados, mientras que la República recibió ayuda de la Unión Soviética y las Brigadas Internacionales. La política de "no intervención" de Gran Bretaña y Francia, aunque teórica, fue socavada por el apoyo armamentístico a los sublevados por parte de Alemania, Italia y Portugal. La intervención extranjera, especialmente el respaldo militar a los sublevados por parte de Alemania e Italia, influyó significativamente en el curso de la guerra.

Archivo:Bundesarchiv Bild 183-P0214-516, Spanien, Schlacht um Guadalajara
Avance de tanquetas italianas del CTV durante la batalla de Guadalajara.

La Guerra Civil Española, conocida como la "guerra de España" en la prensa internacional, tuvo un impacto inmediato en las complejas relaciones internacionales de la década de 1930. En Europa, la lucha reflejó una confrontación política, diplomática e ideológica entre potencias democráticas como Gran Bretaña y Francia, potencias fascistas como Alemania e Italia, y la Unión Soviética de Stalin. Los regímenes fascistas y Portugal respaldaron a los militares sublevados, mientras que la República obtuvo apoyo de la Unión Soviética y las Brigadas Internacionales.

La política de "no intervención" de Gran Bretaña y Francia buscaba aislar el conflicto español, influenciada por la política de apaciguamiento hacia la Alemania nazi. Sin embargo, la intervención extranjera en favor de los sublevados fue evidente, con Italia y Alemania proporcionando ayuda militar significativa. Por otro lado, la República recibió apoyo de la Unión Soviética y de voluntarios de varios países, formando las Brigadas Internacionales.

La financiación de la guerra fue crucial para ambos bandos. La República financió la guerra con el "oro de Moscú" y enfrentó estafas en la compra de armamento. En contraste, los sublevados obtuvieron ayuda económica y financiera de Italia, Alemania y otros países, así como de individuos como Juan March y Alfonso XIII. La Guerra Civil Española se convirtió en un campo de pruebas para las potencias europeas, anticipando la Segunda Guerra Mundial y demostrando la complejidad de las alianzas internacionales y las rivalidades ideológicas de la época.

La Iglesia y la guerra civil española

Archivo:Pius xi 1
El papa Pío XI, fotografiado en su despacho

El golpe de Estado en España de julio de 1936 se convirtió en una cruzada o guerra santa para legitimar el golpe militar, a pesar de que la motivación religiosa no figuraba en los pronunciamientos iniciales. José María Pemán, ideólogo del bando sublevado, fusionó la guerra con la fe, mientras el papa Pío XI se pronunció sobre el conflicto como una guerra civil. Aunque la mayoría de los obispos esperaron el pronunciamiento del Vaticano, la carta colectiva de los obispos españoles respaldó la visión de Franco, obteniendo apoyo católico mundial.

En la zona republicana, especialmente en Cataluña y el País Vasco, se desencadenó una persecución religiosa brutal, aunque algunos esfuerzos gubernamentales intentaron proteger a la Iglesia. Sin embargo, el gobierno republicano luchó por reconciliarse con la Iglesia, permitiendo el culto doméstico y posteriormente intentando restablecer el culto público, pero enfrentó resistencia anarquista y eclesiástica. La ofensiva final de Franco en Cataluña detuvo los intentos de reconciliación republicana. A pesar de los esfuerzos de algunos católicos, la guerra dividió profundamente a la Iglesia en España.

La represión en las retaguardias

Archivo:Museo del Ejército, Toledo 027
Carteles propagandísticos de la guerra civil española expuestos en el Museo del Ejército en Toledo.

El historiador Fernando del Rey Reguillo resalta que la Guerra Civil Española no solo fue un conflicto bélico, sino una lucha entre vecinos, con una brutalidad que deshumanizó a los adversarios. Los factores que desencadenaron la ruptura democrática se gestaron mucho antes de la Segunda República en 1931. Los crímenes más notorios incluyen la ejecución de Federico García Lorca en Víznar y la masacre de Badajoz por el bando sublevado, así como las Matanzas de Paracuellos por el bando republicano. Las localidades intermitentemente ocupadas por ambos bandos sufrieron ejecuciones y venganzas. En la zona republicana, los enfrentamientos internos, como las Jornadas de Mayo de 1937 en Barcelona, también resultaron en represiones sangrientas, documentadas por George Orwell en Homenaje a Cataluña.

Consecuencias

Esta guerra, que ha durado 989 días, ha sido una de las luchas intestinas más largas, sangrientas, costosas y brutales de la historia moderna.
Teniente coronel Henry B. Cheadle, agregado militar de Estados Unidos, 3 de abril de 1939

Ambos bandos en la Guerra Civil Española enfrentaron enormes gastos, agotando las reservas de oro del gobierno republicano para comprar armas y dejando a la zona republicana sin reservas monetarias. El bando sublevado, tras el conflicto, dependió en gran medida de la explotación de las reservas mineras por parte de Alemania hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. La devastación fue palpable en muchas zonas, con pueblos totalmente arrasados, y la economía española tardó décadas en recuperarse, retrocediendo su PIB a niveles de 1922 hasta principios de los años 50.

Las víctimas civiles se cuentan entre 500,000 y 1,000,000, con muertes que no solo ocurrieron en combate, sino también por represión, ejecuciones sumarias y "paseos". La represión franquista fue particularmente severa contra elementos republicanos, resultando en exilios masivos y persecuciones sistemáticas. Las relaciones internacionales se vieron afectadas, con España aislada y el interés internacional desviado hacia la Segunda Guerra Mundial. Las regiones devastadas, incluidas Asturias, Cantabria, Extremadura, Guadalajara, Guipúzcoa, Madrid, Teruel, Vizcaya y Zaragoza, sufrieron graves pérdidas materiales y humanas, marcando profundamente la historia y la geografía española.

Memoria histórica

Archivo:Mapadefosas-mjusticia-es
Mapa de fosas de la guerra civil española. Localización geográfica de las fosas o lugares de enterramiento en el territorio español de las que se dispone información, representadas con símbolos de diferentes colores según la actuación realizada sobre cada una de ellas. Fuente: Ministerio de Justicia

En 2007 el Gobierno de España aprobó la Ley de Memoria Histórica, que intenta restaurar la memoria y dignidad de los represaliados. Esta incluye renombrar vías públicas con nombres franquistas, eliminación de símbolos falangistas de monumentos, mapas de fosas comunes, etc.

Igualmente, otras administraciones económicas han actuado en la misma línea, llegando a pronunciarse a favor la ONU.

En 2020 el Gobierno de España aprobó la Ley de Memoria Democrática, expandiendo así la Ley de Memoria Histórica de Zapatero con medidas como la creación de un banco de ADN y un censo de víctimas, la resignificación del Valle de los Caídos o la prohibición de la Fundación Nacional Francisco Franco.

La guerra civil en el arte

La Guerra Civil Española es un tema central en la historiografía española, generando debate social y político, especialmente en la memoria histórica. Mientras las fechas del conflicto son acordadas, los revisionistas cercanos al franquismo proponen la Revolución de 1934 como su inicio. La declaración del estado de guerra divergió entre ambos bandos: el gobierno republicano la declaró casi al final para mantener el control civil, mientras que Franco la mantuvo durante años para asegurar su control militar.

En el cine, se realizaron películas documentales durante la guerra, como "España 1936" de Luis Buñuel, y ficciones como "Tierra y Libertad" de Ken Loach. En el teatro, obras como "Noche de guerra en el Museo del Prado" de Rafael Alberti reflejan el trasfondo del conflicto. La poesía de Machado, Hernández, Vallejo y Neruda retrata los sentimientos de la época.

La literatura también aborda el tema, desde obras clásicas como "Por quién doblan las campanas" de Hemingway hasta novelas contemporáneas como "Soldados de Salamina" de Javier Cercas. En las artes visuales, el "Guernica" de Picasso es emblemático. Además, videojuegos como "1936, España en llamas" y "Hearts of Iron IV" recrean los combates de la guerra civil.

Frases célebres sobre la Guerra Civil Española

  • "La España que muere y la España que bosteza." - Antonio Machado, refiriéndose a la división ideológica y social durante la guerra.
  • "¡No pasarán!" - Eslogan republicano que se hizo famoso durante la defensa de Madrid contra las fuerzas franquistas.
  • "La guerra ha terminado, pero no ha cesado." - Francisco Franco, al término de la guerra, refiriéndose a la represión y la consolidación del régimen franquista.
  • "Frente al capitalismo de Estado, la autogestión social." - Eslogan anarquista que refleja la lucha de las milicias anarquistas y los colectivos obreros durante la guerra.
  • "No hay vencedores ni vencidos, solo vencidos." - Refleja el dolor y la tragedia de una guerra civil que dejó profundas heridas en la sociedad española.

Datos de interés

  • Intervención extranjera: La Guerra Civil Española atrajo la atención y la intervención de otras potencias extranjeras. Por ejemplo, la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini apoyaron activamente al bando nacionalista de Franco, mientras que la Unión Soviética proporcionó ayuda militar y apoyo logístico al bando republicano.
  • Brigadas Internacionales: Durante la guerra, miles de voluntarios de todo el mundo se unieron a las Brigadas Internacionales para luchar del lado republicano. Estos voluntarios provenían de más de 50 países y se unieron en solidaridad con la causa republicana.
  • Guerra de propaganda: La Guerra Civil Española fue uno de los primeros conflictos en los que se utilizó la propaganda de manera extensiva por ambos bandos. Se produjeron pósteres, folletos, películas y otras formas de propaganda para influir en la opinión pública nacional e internacional.
  • Papel de las mujeres: A pesar de que la sociedad española de la época era predominantemente patriarcal, muchas mujeres desempeñaron roles activos durante la guerra. Algunas lucharon como combatientes en el frente, mientras que otras desempeñaron roles en la retaguardia, como enfermeras, propagandistas y trabajadoras en la industria de guerra.
  • Destrucción cultural: La Guerra Civil Española también provocó una enorme pérdida de patrimonio cultural e histórico. Muchos edificios, monumentos y obras de arte fueron destruidos durante los combates o como resultado de la represión cultural durante el régimen franquista que siguió al conflicto.
  • División geográfica: La guerra dividió España en dos bandos enfrentados, con el norte y el este del país mayoritariamente controlado por los republicanos, y el sur y oeste por los nacionalistas. Esta división geográfica marcó profundamente la historia y la memoria colectiva de España durante décadas.

Galería de imágenes

Véase también

Kids robot.svg En inglés: Spanish Civil War Facts for Kids

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Guerra civil española para Niños. Enciclopedia Kiddle.