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Risa para niños

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La risa es una respuesta natural de nuestro cuerpo a ciertas situaciones. La sonrisa es una forma más suave y silenciosa de reír. Los científicos han estudiado mucho la risa para entender por qué y cómo nos reímos.

Según Robert Provine, un neurobiólogo del comportamiento, la risa es como un "balbuceo" que hacemos de forma instintiva y que es contagioso. Rara vez nos reímos solos. Los bebés empiezan a reír alrededor de los cuatro meses de edad. Los estudios sugieren que la risa es una forma de comunicación que hemos heredado de los primates y que está muy conectada con el lenguaje.

Otros expertos, como Charles R. Gruner, creen que la risa es como un grito de victoria. Él piensa que en todo el humor hay un poco de "agresión". Por ejemplo, un bebé se ríe cuando consigue lo que quiere. El filósofo John Morreall sugiere que la risa humana pudo haber surgido como una señal de alivio después de un peligro. La sensación de relajación que sentimos al reírnos podría ayudarnos a calmarnos y a confiar en los demás.

Se ha observado que los orangutanes y los chimpancés también pueden reírse. Esto sugiere que la risa tiene un origen evolutivo y genético, es decir, que es algo que se ha desarrollado a lo largo del tiempo en diferentes especies.

Normalmente, pensamos que la risa es una respuesta a algo divertido o una señal de alegría y felicidad. Sin embargo, Robert Provine descubrió que la mayoría de las veces no nos reímos por algo gracioso. A menudo, la risa acompaña a lo que decimos, o aparece en momentos de estrés o cuando jugamos, como al hacer cosquillas.

Algunas teorías médicas dicen que la risa es buena para la salud y el bienestar porque libera unas sustancias llamadas endorfinas en nuestro cuerpo.

¿Cómo se manifiesta la risa?

Archivo:Laughing Nyahsa GalawebDesign
Hombre riendo a carcajadas.

La risa puede ser diferente en duración, tono y características, dependiendo de la fuerza con la que se produce. Por eso, usamos distintas palabras para describirla:

  • Chasquido: Un sonido corto y rápido.
  • Carcajada: Una risa fuerte y ruidosa.
  • Risotada: Una risa muy sonora y prolongada.
  • Risita: Una risa suave y discreta.
  • Risa despectiva: Una risa que muestra desprecio.
  • Risa desesperada: Una risa que surge de la angustia.
  • Risa nerviosa: Una risa que aparece por nerviosismo.
  • Risa equívoca: Una risa que puede interpretarse de varias maneras.

La sonrisa es la expresión emocional más contagiosa y ayuda a sentir cosas positivas. Al igual que la risa, la sonrisa es innata: los niños sordos y ciegos también sonríen. Suele aparecer a las seis semanas de vida y es la primera forma de comunicación de los seres humanos. Sonreír puede mejorar nuestro estado de ánimo y fortalecer nuestro sistema de defensas.

Algunos estudios indican que la risa puede variar según el género: las mujeres suelen reír de forma más "cantarina", mientras que los hombres pueden reír con sonidos más fuertes o "gruñidos".

¿Cómo funciona la risa en nuestro cuerpo?

Archivo:Limbic lobe animation
Localización del sistema límbico.

La risa, como el llanto, es un acto que la mayoría de las personas no pueden controlar. Funciona con la respiración, interrumpiendo la salida del aire. Es el mismo mecanismo que usamos para hablar, pero de forma involuntaria.

La risa se produce cuando algo (un estímulo) es procesado en diferentes partes del sistema nervioso central. Las emociones se procesan en el sistema límbico, que es el responsable de los movimientos que caracterizan la risa, como las expresiones faciales y los movimientos de los músculos que controlan la respiración y la fonación (producción de sonidos). Después de procesar el estímulo, se activan otras partes del cuerpo, como el eje hipotálamo-hipófisis y el sistema nervioso autónomo. Todos estos elementos juntos forman la emoción, y cuando es alegría, el resultado es la risa.

Dos partes del sistema límbico importantes para la risa son la amígdala y el hipocampo.

Investigaciones sobre la risa

Se ha logrado provocar la risa estimulando una zona del cerebro llamada núcleo subtalámico, lo que se ha visto en pacientes con enfermedad de Parkinson. Un estudio reciente de la Universidad de California encontró otra zona, el área motora suplementaria, que al ser estimulada con electrodos, produce la sonrisa y, con más intensidad, la risa a carcajadas. Esta área está cerca de la zona del lenguaje. Este descubrimiento fue accidental, mientras se trataba a una joven con epilepsia.

También se han hecho experimentos para saber dónde se encuentra el sentido del humor en el cerebro. Un estudio de la Universidad de Rochester en el año 2000, usando resonancia magnética funcional, sugirió que el sentido del humor reside en una pequeña región del lóbulo frontal. Otro equipo de Londres encontró que, al contar chistes, se activaba el córtex prefrontal ventral y otras regiones relacionadas con el lenguaje, especialmente si el chiste era un juego de palabras.

La risa y la salud

Hoy en día, la gente se ríe menos. Los niños de 7 a 10 años se ríen unas 300 veces al día, mientras que los adultos lo hacen menos de 80 veces. Hay personas que casi nunca ríen.

Desde los años 80, el científico Lee S. Berk y sus colegas han demostrado varios efectos positivos de la risa:

  • Disminuye algunos indicadores de estrés, como los niveles de epinefrina y cortisona.
  • Aumenta la producción de anticuerpos y activa células protectoras como los linfocitos, que son importantes para la inmunidad del cuerpo.
  • Las carcajadas frecuentes mejoran el estado de ánimo, reducen el colesterol en la sangre y regulan la presión sanguínea.
  • Más recientemente (2010), Berk descubrió que la risa aumenta el apetito, de forma similar al ejercicio moderado. Esto se relaciona con la reducción de leptina y el aumento de grelina en la sangre.

Otros beneficios de la risa son:

  • Ayuda a liberar el temor y la angustia.
  • Contribuye a calmar la ira.
  • Favorece una actitud mental positiva que puede ayudar a prevenir enfermedades.
  • Mejora la digestión al aumentar las contracciones de los músculos abdominales.
  • Facilita la evacuación por el "masaje" que produce en los órganos internos.
  • Aumenta el ritmo cardíaco y el pulso, y al liberar endorfinas, ayuda a mantener la elasticidad de las arterias coronarias.
  • Disminuye el colesterol en la sangre, como si fuera un ejercicio aeróbico.
  • Ayuda a reducir el azúcar en sangre.

Estudios médicos sobre los efectos de la risa

En 2000, un estudio de la Clínica Mayo encontró que las personas más optimistas vivían más. Sin embargo, algunos expertos señalan que las personas pesimistas a menudo tienen hábitos de vida menos saludables, lo que podría influir.

Otro estudio de la Universidad de Texas concluyó que el riesgo de ictus (un tipo de accidente cerebral) en personas mayores de 65 años era menor en hombres y mujeres optimistas.

Científicos japoneses del Unitika Central Hospital hicieron un experimento con personas con alergia a los ácaros del polvo. Les expusieron a alérgenos y luego les mostraron la película Tiempos modernos de Charles Chaplin. Días después, repitieron el experimento con una película no cómica. Los resultados mostraron que la reacción alérgica era menor cuando veían la película cómica.

Risoterapia: ¿La risa como medicina?

Archivo:Risaterapia
Voluntarios de risoterapia.

La "risoterapia" es una técnica que usa el humor para ayudar a las personas. Aunque el nombre es nuevo, la idea de usar la risa para el bienestar existe desde hace mucho tiempo. En los últimos años, han surgido "clubes de la risa" y asociaciones que promueven los beneficios de reír a carcajadas.

Un pionero de esta técnica fue Norman Cousins, un ejecutivo de Nueva York que padecía una enfermedad muy dolorosa. Cuando también cayó en depresión, un médico le sugirió ver películas cómicas. Norman siguió el consejo y notó una gran mejoría. En 1979, publicó un libro donde explicaba que solo 10 minutos de carcajadas le aliviaban el dolor por dos horas. En 1988, se creó la Asociación para el Humor Terapéutico y Aplicado (AATH), formada por especialistas que creen en el poder curativo de la risa.

Aunque hay investigaciones que apoyan los beneficios de la risa, también hay quienes no están de acuerdo.

¿Hay controversia?

R. A. Martin, un psicólogo canadiense, revisó en 2001 todos los estudios sobre los beneficios de la risa para la salud física. Concluyó que los resultados sobre el efecto de la risa en la inmunidad eran inconsistentes y que había problemas en la forma en que se hicieron los estudios. Señaló que, aunque la "exposición a la comedia" podía aliviar el dolor, resultados similares se habían obtenido con emociones negativas. También dijo que había poca evidencia de que el humor redujera el estrés o aumentara la longevidad. Martin concluyó que se necesitaban investigaciones más rigurosas.

Óscar Giménez, de la revista JANO - Medicina y Humanidades, argumentó que si la depresión y la tristeza se asocian con enfermedades, una actitud positiva y divertida debería ayudar a contrarrestarlas.

Robert Provine es optimista sobre los posibles beneficios de la risa, pero también pide más pruebas científicas para que la medicina pueda usarlos.

La risa como señal de problemas de salud

Aunque la risa suele ser buena, a veces puede ser un síntoma de problemas de salud. Existe una risa que no se puede controlar, que es un signo de ciertas enfermedades del sistema nervioso central, como tumores, esclerosis múltiple, ictus, demencias (Alzheimer) y problemas en las conexiones del cerebro. Algunas enfermedades mentales como la esquizofrenia o la manía también pueden causar risa incontrolada.

Las personas con trastornos del espectro autista (como el autismo o el síndrome de Asperger) también pueden tener ataques de risa sin una razón clara.

Beneficios para el cuerpo y la mente

Reír no solo nos hace sentir bien, sino que mejora nuestra salud física y mental. La risa tiene muchos beneficios y es muy importante en la vida de las personas, especialmente para los adultos mayores que pueden estar pasando por una enfermedad o un momento difícil.

La risa en otros animales

Archivo:Young male chimp
Macho adulto joven de chimpancé.

Contrario a lo que se creía, la risa no es exclusiva de los humanos. Un estudio de Jaak Panksepp en la revista Science mostró que existe la risa animal, no solo en los primates. También estudió perros y ratas y encontró que, al jugar, emitían sonidos muy parecidos a las risas de los bebés. Esto podría deberse a que el sistema límbico, que controla la risa, es una de las partes menos evolucionadas del cerebro humano y la compartimos con otros animales.

Los chimpancés y otros grandes simios, como los orangutanes y los gorilas, pueden reírse, aunque su sonido es diferente al nuestro. La risa de un chimpancé suena como un jadeo y se vuelve más gutural al animarse. Una diferencia clave es que la risa del chimpancé aún está ligada a la respiración: inspiran y espiran mientras ríen, produciendo solo una sílaba por ciclo. Los humanos solo espiran al reír y pueden producir varias sílabas por respiración. Los monos, al no controlar su aliento, no pueden hablar y su risa es distinta.

Robert Provine sugiere que este control de la respiración fue crucial en la evolución, permitiendo el desarrollo del lenguaje oral al liberar nuestro aparato vocal de las tareas de respirar y caminar.

En primates como el Chimpancé común, una expresión similar a la sonrisa puede indicar preocupación.

La risa como forma de comunicación

Aunque la risa y la sonrisa se asocian con la felicidad y el buen humor, no siempre son un indicador fiable de ello. Según estudios recientes, la risa es un mecanismo de comunicación. Esto significa que lo que provoca la risa no es la felicidad en sí, sino la presencia de otra persona que pueda recibir el "mensaje" de ese balbuceo lúdico. Se ha comprobado que nos reímos 30 veces más en compañía que solos. Necesitamos a otras personas para reír.

Estudios de campo

Provine observó la risa natural en la vida diaria, grabando 1200 episodios de risa en conversaciones. Descubrió que los que hablan ríen más que los que escuchan. La risa seguía el ritmo de la conversación, apareciendo después de frases completas o cambios de tono. Sorprendentemente, menos de una cuarta parte de los comentarios que precedían a la risa eran realmente humorísticos. Provine sugiere que la risa sincroniza los cerebros del hablante y el oyente, actuando como una señal para las áreas del lenguaje.

Sus observaciones le llevaron a concluir que la risa está bajo un control consciente débil, y que la risa más natural es provocada por mecanismos subconscientes.

Las cosquillas y la risa

Archivo:Laughter by David Shankbone
Niño riéndose como respuesta a las cosquillas. Provine considera este tipo de comportamientos como un mecanismo de socialización innato, destinado a crear vínculos, que heredamos de nuestros ancestros.

Las cosquillas son probablemente la forma más antigua y segura de provocar la risa. Son una de las primeras formas de comunicación entre la madre y el bebé. La risa aparece en los bebés mucho antes que el habla. Por eso, las madres usan las cosquillas para estimular la risa del bebé y comunicarse. La risa del bebé, a su vez, anima a la madre a seguir haciendo cosquillas, hasta que el bebé se queja y la madre para.

Al igual que es difícil reírse solo, también es difícil hacerse cosquillas a uno mismo. Las cosquillas son una parte importante del juego: cuando alguien te hace cosquillas, no solo intentas escapar y te ríes, sino que también intentas devolverlas. Este proceso de dar y recibir cosquillas ayuda a las personas a establecer conexiones. Las axilas, las palmas de las manos y las plantas de los pies son zonas donde las cosquillas provocan risa más fácilmente.

La risa es contagiosa

Como el bostezo, la risa es un comportamiento social programado en nuestro cerebro. Su origen está en la necesidad de que un grupo de personas se sincronicen. Por ejemplo, por eso hay "risas enlatadas" en las series cómicas de televisión. Cuando oímos a alguien reírse de algo, inmediatamente nos fijamos en eso y nos parece más divertido, lo que nos hace sonreír o incluso reír.

La risa como forma de control

La forma en que la risa se relaciona con el mundo está influenciada por la cultura y la sociedad. Hoy, asociamos la risa con "ser feliz y sentirse bien". Sin embargo, pensadores como Platón y Aristóteles tenían una visión más compleja. Ellos, por ejemplo, encontraban divertidas las ejecuciones públicas, algo que hoy nos parece inaceptable. También se reían de personas de otros grupos. Actualmente, nuestro lenguaje distingue entre reírse con alguien y reírse de alguien. Para Robert Provine, la risa que ridiculiza es un instinto antiguo diferente de la risa de grupo. Servía para influir en el comportamiento de quienes no pertenecían al grupo, para que se adaptaran e integraran. La antropóloga Verena Alberti usa los términos "risa de acogida" y "risa de exclusión".

Según Provine, por eso la gente ríe en situaciones incómodas o desagradables. Afirma que la risa es una herramienta para cambiar el comportamiento de los demás. En una situación incómoda, como una discusión, la risa puede ser un gesto para calmar, para reducir la ira y la tensión. Si la otra persona se contagia, el riesgo de conflicto disminuye.

Las observaciones de Provine sugieren que la posición social influye en los patrones de risa, especialmente en el trabajo. Los jefes pueden provocar risas fácilmente en sus subordinados y hacer bromas a su costa, lo que indica que la risa puede ser una respuesta de sumisión al poder.

La risa como origen del lenguaje

Robert Provine cree que los expertos en lenguaje no le dan suficiente importancia a la risa. Él dice:

La risa es parte del lenguaje universal humano. Si queremos entender cómo el cerebro produce el sonido, deberíamos analizar comportamientos que todos tenemos de la misma manera. Estudiar la risa, si queremos entender el comportamiento humano, sería como usar la E. coli o la mosca de la fruta para entender la genética. En lugar de enfrentar la inmensa complejidad de la naturaleza, intentamos concentrarnos en una pequeña molécula, que es una parte más fácil de estudiar.
Robert Provine

La risa a través de la historia

La risa y el humor son temas complejos que se pueden estudiar desde muchas áreas (medicina, biología, psicología, ciencias humanas). Por eso, ha habido muchas teorías, algunas contradictorias. Aunque hoy hay puntos en común, a lo largo de la historia ha habido muchas ideas diferentes sobre algo tan humano como la risa.

Las primeras culturas

La ciencia demuestra que la risa y el humor son tan antiguos como los seres humanos. Hay relatos de tradiciones orales que lo confirman:

Los Ainos de Japón tienen una tradición que dice que al principio de la humanidad, los hombres menstruaban. Los bantúes de África meridional hacen un ritual donde las mujeres se visten de hombres y hacen tareas de pastores para divertir y relajar a todos ante un peligro. Los niños esquimales Netsilik Inuit imitaban a los hechiceros para alejar malos espíritus, lo que hacía reír a los adultos.

En estas culturas, la blasfemia (hablar mal de lo sagrado) no causaba horror, sino risa, porque se entendía que los dioses o espíritus podían comprender una broma.

Antigua Grecia

Archivo:Hendrik ter Brugghen - Heraclitus
Heráclito (llorando, 1628). Óleo sobre tela de Hendrick ter Brugghen.

En la Antigua Grecia, Heráclito ya hablaba de la risa. Había dos palabras para la risa en griego antiguo: «γελάω» ('brillo', 'resplandor de alegría', para la "risa sana") y «καταγελάω» ('risa de arriba hacia abajo', para la "risa despectiva"). También existía una palabra para "sonrisa".

Autores como George McFadden ven la risa griega como parte del comportamiento cómico humano, un "ήθοσ" (costumbre), como lo usaron Platón y Aristóteles. La retórica clásica sobre discursos cómicos surgió con estos dos filósofos.

Aristófanes fue un gran autor de comedia griega, con 48 obras (se conservan 11). Sus escritos eran mordaces y criticaban la sociedad y las costumbres con mucha creatividad.

Platón y Sócrates (a través de Platón) veían la risa como un placer mezclado. Creían que no deberíamos reírnos de la ignorancia, aunque lo hagamos.

Platón y la risa

Archivo:Ribera-platon
Platón (1637). Pintura de José de Ribera.

Para Platón, la risa mostraba maldad y disparate. Creía que una persona se reía por ignorancia sobre sí misma: se creía mejor de lo que era. John Morreall señala que, aunque hoy nos riamos de estas ideas de Platón, nuestra risa puede tener un poco de malicia, y la malicia es dañina. Platón describía la malicia como un "dolor en el alma" y pensaba que al reírnos, nos concentramos en el vicio. No deberíamos fomentar la risa, a menos que nos la contagien. Con una risa fuerte, perdemos el control y nos volvemos imperfectos. Aristóteles estaba de acuerdo, viendo la risa como una forma de burla.

En su diálogo Filebo, Platón compara la risa con rascarse una picazón: ambas son sensaciones mixtas de dolor y placer. Lo ridículo surge de no conocerse a uno mismo. Esta arrogancia puede relacionarse con la riqueza, la belleza o el físico, pero más a menudo con la virtud de la sabiduría. Platón dividía a los arrogantes en fuertes (odiables) y débiles (ridículos). Reírse de la soberbia es sentir placer y maldad a la vez. La comedia, según el Filebo, es importante de estudiar, y se relaciona con la envidia, la satisfacción maliciosa ante una deformidad o minusvalía, y la sensación de superioridad.

Platón se oponía a la risa en las comedias y decía que era dañino incluso mostrar a la gente riéndose en la literatura.

«Los hombres de valor no deberían representarse como poseídos por la risa, y aún menos deberíamos permitir tal representación de los dioses».

En La República, Platón dice que la risa debe ser limitada por la razón. Ni los guardianes ni las personas de mérito deberían reírse. La risa es un exceso que debe evitarse, manteniendo la calma y el equilibrio.

Más tarde, en Leyes, Platón es menos estricto. Dice que es útil conocer la fealdad, y que la comedia puede tener una función educativa al mostrarla. Pero insiste en que la risa debe limitarse por moral. El virtuoso no debe reírse, y ningún poeta o actor satírico debe ridiculizar a un ciudadano. Distingue entre bromas con buena y mala intención.

Aristóteles y la risa

Se cree que Aristóteles dedicó un segundo libro de su obra Poética a la comedia, pero se perdió. Sus ideas sobre la risa y el humor nos llegan a través de otros autores. Él consideraba que lo risible es una parte de lo feo, pero a diferencia de Platón, no lo relacionaba con el sufrimiento. Distinguía entre la comedia ofensiva y la adecuada, y decía que la comedia se dedicaba a personajes "inferiores". Las máscaras cómicas eran feas pero no causaban sufrimiento. Solo la tragedia y la epopeya eran respetables. Al igual que Platón, admitía que la risa podía tener maldad y debía evitarse si iba en contra de la ética. Buscaba el equilibrio en las emociones, como se ve en su Ética a Nicómaco.

Aristóteles no condenaba la risa despectiva si iba dirigida a una persona sin virtud.

«[...] veremos claramente cuán digno de risa es el varón magnánimo si no es hombre dotado de virtud, y cuán lejos está de ser digno que le hagan honra, pues es malo».

Llamaba "afeminados" a los hombres que no podían controlar sus emociones.

«Porque no es de maravillar que uno sea vencido de deleites o pesadumbres fuertes y excesivas, antes es de perdonar y haber compasión de él, si resistiendo fue vencido, [...] y de la misma manera los que procuran detener la risa, de un golpe la despiden. [...] Pero es de maravillar cuando lo es en aquellas en que los más pueden resistir, y él no es bastante a resistir, no por la naturaleza de su género ni enfermedad [...] Hay, pues, una manera de incontinencia que es una desenfrenada temeridad, y otra que es flaqueza».

Y sobre los más propensos a descontrolarse:

«Pero los que más incontinentes son de desenfrenada incontinencia, son los repentinos y los melancólicos. Porque aquellos por su presteza y estotros por la fortaleza del afecto, no escuchan razón, por ser muy prontos en seguir sus imaginaciones».
Archivo:Dionysos mask Louvre Myr347
Máscara de Dioniso (terracota), encontrada en Mirinia (siglo II - siglo I a. C.)

Consideraba que la diversión y las bromas daban demasiado placer y podían ser ofensivas, por lo que los legisladores quizás deberían prohibirlas. La ironía le parecía útil y despreciable a la vez, ya que el humor y la risa tenían un gran poder en la oratoria.

En la Retórica, citando a Gorgias, dice que la seriedad del oponente debe ser "matada" con bromas, y sus bromas con seriedad.

La risa en la Antigua Grecia después de Aristóteles

Cicerón también escribió sobre la risa. Recomendaba al orador tener cuidado al usar la burla, para no ofender al público. También se preguntaba si a veces era mejor evitar mostrar lo ridículo. Señalaba que la ambigüedad era importante en lo cómico y definía la "ironía" como "decir lo contrario de lo que se piensa".

En Pompeya, se han encontrado muchos grafitis (dibujos y escritos en las paredes) con referencias cómicas populares, conservados por las erupciones del Vesubio.

Demócrito es conocido como "el filósofo que ríe", en contraste con Heráclito, "el filósofo que llora".

Antigua Roma

A diferencia del griego clásico, el latín solo tenía una palabra para la risa, «rīsŭs», de donde viene nuestra palabra actual. Los romanos añadieron «subrīsŭs» ('risa para los adentros', 'risa secreta'). Según Jacques Le Goff, en el siglo XII esta palabra adquirió el significado actual de "sonrisa".

Los romanos disfrutaban de espectáculos intensos. Las luchas de gladiadores y el sacrificio de prisioneros eran espectáculos que divertían a las masas. En las fiestas romanas, como las saturnales dedicadas al dios Saturno, las clases sociales se invertían: los esclavos daban órdenes a sus amos y estos les servían.

Quintiliano, en el siglo I, distinguió entre "risa real" y "risa simulada". La risa simulada se hacía de forma explícita para que el otro supiera que no era una risa verdadera. Todavía vemos este tipo de risa hoy, por ejemplo, al decir "encantado de conocerle".

El cristianismo y la risa

Adán y Eva (1528). Óleo sobre tabla de Lucas Cranach el Viejo.
San Sebastián. Obra de Berruguete.

En el Antiguo Testamento hay dos palabras para la risa en hebreo: «sakhaq» ('risa feliz') e «iaag» ('risa burlona'). Esto es como "reírse con alguien" y "reírse de alguien".

Entender esta diferencia ayuda a comprender pasajes de la Biblia. Por ejemplo, en Génesis 17, cuando Dios le promete un hijo a Abraham, la palabra usada para la risa de Abraham es «iaag».

También dijo Dios a Abraham: —Tu esposa Sarai ya no se llamará así. De ahora en adelante se llamará Sara. La bendeciré, y te daré un hijo por medio de ella. Sí, yo la bendeciré. Y será la madre de muchas naciones, y sus descendientes serán reyes de pueblos. Abraham se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y se rio, mientras pensaba: «¿Acaso un hombre de cien años puede ser padre? ¿Y acaso Sara va a tener un hijo a los noventa años?».
Génesis 17:15-17

En Génesis 18, también se usa «iaag» para la risa de Sara:

Abraham y Sara ya eran muy ancianos, y Sara había dejado de tener sus periodos de menstruación. Por eso Sara no pudo contener la risa, y pensó: «¿Cómo voy a tener ese gusto, ahora que mi esposo y yo somos tan viejos?». Pero el Señor dijo a Abraham: —¿Por qué se ríe Sara? ¿No cree que puede tener un hijo a pesar de su edad? ¿Hay acaso algo tan difícil que el Señor no pueda hacerlo? El año próximo volveré a visitarte, y para entonces Sara tendrá un hijo. Al escuchar esto, Sara tuvo miedo y quiso negar. Por eso dijo: —Yo no me estaba riendo. Pero el Señor le contestó: —Yo sé que te reíste.
Génesis 18:11-15

La llegada del cristianismo cambió la forma de ver lo que estaba permitido en la sociedad. El mundo pasó a ser visto como un lugar de sufrimiento, y esta forma de pensar duró varios siglos.

Esta seriedad probablemente viene del Antiguo Testamento, donde la risa se relaciona con la necedad:

El tonto se ríe a carcajadas; el sabio, cuando mucho, sonríe suavemente.
Vale más oír reprensiones de sabios que alabanzas de necios. Las risas del necio se parecen al crujir de las zarzas en el fuego, y también son vana ilusión.

S. S. Averintsev se pregunta si Jesucristo alguna vez se rio. Él dice que la risa es una liberación. Por lo tanto, Jesucristo, que ya era completamente libre antes de su vida en la Tierra, debía ser solemne. La investigadora Graciela Cándano Fierro se pregunta si Adán se rio alguna vez, y concluye que su rostro debía mostrar alegría extática, como la de los santos o mártires. El pecado original hizo a Adán mortal y, entre otras cosas, capaz de reír.

De la Edad Media a la actualidad

Archivo:Zummara Medieval
Intérpretes medievales de la zummara o clarinete doble.
Archivo:King David and musicians from Olomouc Bible, folio 276R, color enhanced
Trovadores. Pintura anónima alemana del siglo XIV.
Archivo:Court jester stockholm
El bufón que ríe. Pintura anónima del siglo XV.
Archivo:Erasmus
Erasmo de Róterdam. Pintura del siglo XVI.

Las ideas sobre la risa en las Escrituras fueron adoptadas por clérigos como Efrén de Siria, quien escribió contra la risa de los monjes. Crisóstomo dijo que las burlas y la risa no venían de Dios y condenó a los arrianistas por incluir canto, gestos y risa en sus ceremonias.

La Edad Media, dominada por la Iglesia católica, veía la vida como un "valle de lágrimas". En las Reglas Monásticas del siglo V, se decía que la risa era la peor forma de romper el silencio, que era una virtud fundamental.

En el siglo VI, San Benito consideraba la risa como algo que rompía el silencio y se oponía a la humildad y caridad cristianas. El Regula Magistri decía que la risa debía evitarse a toda costa.

Gautier de Châtillon, un poeta del siglo XII, escribió que en las reuniones populares, la gente (campesinos) se reía y hacía alboroto, lo que "trastornaba la mente de los inocentes". Esto muestra que la risa y lo ridículo seguían siendo mal vistos. La Iglesia veía la risa como algo impúdico e indecoroso. Esta represión generó lo que se conoce como "seriedad medieval". Sin embargo, Hugo de San Víctor y Juan de Salisbury admitían que lo divertido y lo serio podían combinarse "de vez en cuando" para deleitar. El oficio de bufón se consideraba malo.

La Regla de San Benito aconsejaba obediencia, silencio, humildad, seriedad y trabajo.

Pero también había fiestas donde la gente común podía liberarse de las reglas del clero y la nobleza. En estas ferias, procesiones y bacanales, había bailes, burlas y parodias de los actos serios. Esto, junto con la cultura cómica popular (como El conde Lucanor), permitía a la gente vivir el humor de una forma más intensa que hoy.

Graciela Cándano cree que la risa no se limitaba a las fiestas. La risa es una forma de liberar tensiones y puede surgir en cualquier situación, incluso en las más solemnes o trágicas.

La visión judeocristiana de la risa (o del "mal humor") continuó en la Edad Media. Incluso en el siglo XVI, Francisco de Villalobos escribió que llorar era más propio del hombre que reír, porque los bebés lloran al nacer, pero la risa no aparece hasta los 40 días.

Sin embargo, en 1509, Erasmo de Róterdam escribió Elogio de la locura. En esta obra, la Locura (la tontería) se presenta como una divinidad, "el origen de la vida", y dice que todo lo bueno depende de ella y que gracias a ella la vida es soportable. También critica a los filósofos:

La suya es una deliciosa forma de locura, que les lanza a crear infinitos mundos y a medir el sol, la luna y las estrellas y el universo como con el dedo y con la guita. [...] como si tuviesen acceso a los secretos de la naturaleza, arquitecto del mundo, o como si acabaran de bajar del consejo de los dioses. La naturaleza, en tanto, se ríe a carcajadas de ellos y de sus conjeturas. Lo cierto es que no saben nada con certeza, y buena prueba de ello es la interminable contienda entre ellos sobre cualquier tema. No saben nada, aunque proclamen que lo saben todo.
Erasmo de Rotterdam, Elogio de la locura

Peter Berger dice que esta obra es la "concepción cómica del mundo" más completa, una visión del mundo al revés que revela verdades ocultas. Aunque hoy se considera un gran logro, no tuvo mucho impacto en su época. Erasmo se defendió diciendo que era "solo una broma inocente".

Laurent Joubert, un médico del siglo XVI, clasificó la risa en "especies" y "epítetos". Distinguía la risa por lo cómico de la risa por otras causas, como la locura, las convulsiones, las cosquillas o incluso una lesión en el diafragma. Los "epítetos" eran las diferencias accidentales en una misma risa, como la "risa trémula" o la "perruna".

Thomas Hobbes (1588-1679) y más tarde Immanuel Kant, al igual que Platón y Aristóteles, veían la risa como placentera pero también maliciosa, por lo que temían sus propósitos oscuros.

En el siglo XVII, Descartes describió la risa como un "fallo fisiológico" causado por una aceleración del flujo sanguíneo y desencadenado por la sorpresa ante algo inesperado o peligroso.

El resurgimiento de la risa y lo cómico

Archivo:Tartuffe Molière 01
Elmira desea poner en evidencia el doble juego amoroso de Tartufo, y esconde a su marido bajo la mesa para que pueda escucharlo con su mujer. Ilustración de 1892 (Carl Hoff y J. Ballin).
Archivo:Groucho Marx
"Jamás olvido una cara, pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción" "Bebo para hacer interesantes a las demás personas." "Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro." "¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?" "Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien." "El matrimonio es la principal causa del divorcio." "Paren el mundo que me bajo." "Si un gato negro se cruza en tu camino, eso significa que el animal va a algún sitio." "¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!". Groucho Marx.
Archivo:Device to Root out Evil
Dispositivo para erradicar el mal (1997), por Dennis Oppenheim. Vancouver (Canadá).

En los siglos XVII y XVIII, el interés por lo cómico creció en Europa. Molière publicó sus comedias en Francia. Su obra Tartufo (1664) fue muy criticada, y él tuvo que defenderse diciendo que la comedia "corrige los vicios de los hombres". La comedia como género teatral llevó a una defensa apasionada de la misma, como reacción a las tradiciones paganas y cristianas. A lo largo de estos siglos, la importancia de la risa desde una perspectiva de conocimiento (epistemológica) creció, por encima de su utilidad moral. Según Berger, el espíritu de la modernidad es el de desenmascarar y mirar más allá de las normas sociales, lo que lleva a incoherencias y a una afinidad con la perspectiva cómica.

Moses Mendelsohn (1761) decía que la risa surge del contraste entre la perfección y la imperfección, aunque esta percepción es subjetiva.

Justus Möser (1761) consideraba la risa una necesidad humana básica.

Immanuel Kant habló de la risa en su teoría estética. Para Kant, la risa aparece cuando una expectativa tensa se desvanece. Aunque con reservas, Kant admitió que la risa implica una forma diferente de ver la realidad.

Según Arthur Schopenhauer, la risa nace de la incongruencia que se percibe de repente entre una idea y la realidad.

Jean Paul (1804) criticó la idea de Kant. Creía que lo cómico también aparecía cuando algo surgía de la nada. Destacó el carácter incongruente de la risa, cuya utilidad social era desenmascarar. Coincidía con Mendelsohn en la subjetividad y no estaba de acuerdo con la idea de que la risa tuviera un fin más allá de sí misma. Jean Paul también escribió obras literarias cómicas.

Hegel vio la comedia como un mundo sin propósito, donde las acciones pueden empezar y terminar fácilmente. Distinguía entre lo ridículo (cualquier cosa que haga reír) y lo cómico. El origen de lo cómico, para él, estaba en la contradicción entre el mundo real y el mundo al que aspira el espíritu humano.

Charles Baudelaire expresó la contradicción de la risa en su ensayo de 1855:

Toda vez que —la risa— es esencialmente humana, también es contradictoria, o sea, que es a la vez una muestra de infinita grandeza y de infinita miseria: de infinita miseria en comparación con el ser absoluto que existe como idea en la mente del hombre; de infinita grandeza en comparación con los animales. La risa procede del sobresalto permanente que generan estas dos infinitudes.

Søren Kierkegaard estudió la ironía como un paso hacia el conocimiento interior religioso. Para él, la ironía es una fase existencial que precede a la fe. El origen de lo cómico lo situaba en la incongruencia.

A finales del siglo XIX, Henri Bergson reconoció que la risa es fundamentalmente social. En 1900, publicó Le rire («La risa»). La definió como un fenómeno exclusivo de los humanos y un fenómeno grupal con funciones sociales. Bergson creía que lo cómico aparece cuando se reprimen otras emociones, como el odio o la compasión.

Lo cómico exige algo así como una anestesia momentánea del corazón. Se dirige a la inteligencia pura y simple.

Esto es compatible con la idea de Alfred Schütz sobre las "parcelas finitas de significado". Aplicado a las personas, significa:

Las actitudes, gestos y movimientos del cuerpo humano resultan risibles en la medida exacta en que dicho cuerpo nos recuerda meramente a una máquina.

Es decir, nos reímos cuando vemos a alguien golpearse "sin pensar que es una persona". Su tesis dice que la incongruencia cómica se produce entre el cuerpo y la mente, o entre la vida y la materia. Don Quijote es un ejemplo de comicidad para Bergson.

Para Carl Ritter, lo cómico depende del mundo en que se produce. Por eso, el humor de la Antigua Grecia es diferente al británico o al chino. Sin embargo, esto no contradice la idea universal de incongruencia: siempre se puede encontrar la esencia de lo cómico más allá de lenguas o formas de pensar. Ritter asimila el humor a un juego que se vuelve serio al convertirse en una forma de filosofía que muestra los límites de la razón frente a la inmensidad de la realidad.

Sigmund Freud sugirió que la risa podría liberar la energía nerviosa reprimida. Más tarde, se centró en el humor, la personalidad, la socialidad y la cognición. Sin embargo, ninguno de los teóricos de la risa anteriores a finales del siglo XX tenía pruebas empíricas para sus ideas.

En 1950, Francis Jeanson propuso un enfoque fenomenológico y existencial de la risa.

En 1955, Marie C. Swabey rechazó la idea de que la risa fuera solo una expresión emocional y destacó su capacidad para ayudar a comprender las cosas. Distinguió la risa cómica de otros tipos y situó el sinsentido como comicidad no cognitiva, a diferencia de la ironía, la sátira, el ingenio y el humor. Las expresiones más complejas son las basadas en el lenguaje y las que buscan aclarar la realidad. Admitió la existencia de la incongruencia más allá de la subjetividad, situando esta objetividad en la diferencia entre el impulso humano de ordenar la realidad y algo que queda fuera de ese orden. La intuición cómica de ese orden puede dar sentido a la vida humana. Rechazó que la experiencia cómica solo buscara el placer.

Helmuth Plessner abordó la comicidad desde la antropología filosófica, combinando filosofía y biología.

Peter Berger, después de revisar a los principales pensadores sobre la risa, concluye en su libro Risa redentora (1997) que la incongruencia revela una verdad central sobre la condición humana: que "el hombre se encuentra en un estado de discrepancia cómica con respecto al orden del universo".

La historia y la ciencia nos han demostrado que la risa es parte del ser humano y una necesidad.

La risa en la historia oral

Aunque la socióloga Gail Jefferson (1985) demostró que la risa es una parte importante de la interacción, siempre ha sido vista como un elemento secundario en los relatos de historiadores orales, según Kate Moore, profesora de la Universidad de Helsinki.

Un estudio de Moore sobre entrevistas a inmigrantes en Estados Unidos entre 1915 y 1940 es muy ilustrativo. Los entrevistados reían para expresar dificultad en:

  • Su memoria. Markku Haakana (1999) llama a esto "mecanismo de normalización", que muestra que la persona es consciente de su olvido, especialmente si era algo importante. Ejemplo: ¿Recuerdas a tus padres? —La verdad es que yo era muy pequeña, y apenas me acuerdo [risa].
  • Sus recuerdos dolorosos. La risa servía como desahogo después de contar problemas, especialmente si eran muy dolorosos. Demostraba la capacidad de hablar de esos recuerdos y de mostrar sentimientos a un desconocido. Ejemplo: ¿Cómo fue su vida durante esos años? —Pues fíjese, mi marido murió, perdí mi casa, sufrí una neumonía porque tenía que vivir en la calle y mi familia no sabía dónde estaba. Como se puede imaginar, no fue una vida fácil [risa].
  • Las preguntas. La risa aparecía cuando el entrevistado sentía que la pregunta era absurda o ridícula. Ejemplo: Entonces le gustaría volver con su familia... —[Risa] Por supuesto; son lo que más quiero en este mundo.
  • Contradicciones con los estereotipos de género. La risa servía para mostrar que se sabía que lo que se decía era una contradicción. Ejemplo: —Mi madre era la que llevaba las riendas de la casa [risa].

Phillip Glenn, profesor de estudios de la comunicación (2003), señala que "la risa es especialmente útil en situaciones de vergüenza, incomodidad o ansiedad".

En general, Moore distingue tres tipos de situaciones:

  • Risa unilateral: El entrevistado se ríe solo, casi siempre al hablar.
  • Risa compartida: El entrevistado ríe e invita al entrevistador a reír.
  • Risa del entrevistador: Como respuesta a algo que dice el entrevistado. Por profesionalidad, el entrevistador suele ser cuidadoso y se controla cuando es necesario.

La autora concluye que la risa no humorística podría usarse en las transcripciones de historia oral para resaltar la seriedad de ciertas declaraciones del hablante. Y con un toque de humor en su propio estudio, dice:

Quizás, teniendo en cuenta estos experimentos, ha llegado el momento de que el historiador oral se tome la risa en serio.
Kate Moore

Ver también

Véase también

Kids robot.svg En inglés: Laugh Facts for Kids

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Risa para Niños. Enciclopedia Kiddle.