Leandro N. Alem para niños
Datos para niños Leandro N. Alem |
||
|---|---|---|
![]() |
||
|
|
||
1.er presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical Convencional por la ciudad de Buenos Aires |
||
| 26 de junio de 1891-1 de julio de 1896 | ||
| Predecesor | Nuevo cargo | |
| Sucesor | Hipólito Yrigoyen | |
|
|
||
12.º Gran maestre de la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones |
||
| 15 de septiembre de 1883-1885 | ||
| Predecesor | Domingo Faustino Sarmiento | |
| Sucesor |
Seis sucesivos
Valentín Fernández Blanco (1885)
José Fernández (1887) Valentín Fernández Blanco (1888) José Francisco Soler (1891) Faustino Jorge (1892) Bartolomé Mitre (1893) |
|
|
|
||
Diputado de la Nación Argentina por la ciudad de Buenos Aires |
||
| 22 de junio de 1895-1 de julio de 1896 | ||
|
|
||
| 1874-1878 | ||
|
|
||
Senador de la Nación Argentina por la ciudad de Buenos Aires |
||
| 8 de junio de 1893-30 de abril de 1895 | ||
|
|
||
| 19 de marzo de 1891-30 de abril de 1892 | ||
|
|
||
Diputado de la provincia de Buenos Aires por la ciudad de Buenos Aires |
||
| 1879-1880 | ||
|
|
||
| 1872-1873 | ||
|
|
||
| Información personal | ||
| Nombre completo | Leandro Nicéforo Alem | |
| Nacimiento | 11 de marzo de 1842 Balvanera, Buenos Aires (Confederación Argentina) |
|
| Fallecimiento | 1 de julio de 1896 Buenos Aires (Argentina) |
|
| Sepultura | Panteón de los Caídos en la Revolución de 1890 | |
| Nacionalidad | Argentina | |
| Familia | ||
| Padres | Leandro Antonio Alen Tomasa Ponce |
|
| Educación | ||
| Educado en | Universidad de Buenos Aires | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Abogado | |
| Partido político | Partido Federal Partido Autonomista Partido Republicano Unión Cívica de la Juventud Unión Cívica Unión Cívica Radical |
|
| Firma | ||
| Notas | ||
Leandro N. Alem (nacido en Balvanera, Buenos Aires, el 11 de marzo de 1842 y fallecido en Buenos Aires el 1 de julio de 1896) fue un abogado y político argentino muy importante. Es conocido por haber fundado la Unión Cívica Radical y por liderar dos levantamientos armados.
Su nombre de nacimiento era Leandro Alen, pero de joven decidió cambiar la "n" final por una "m" para su apellido. Por eso, tradicionalmente se le conoce como Leandro N. Alem.
Comenzó su carrera política en el Partido Autonomista de Adolfo Alsina. Con este partido, fue diputado provincial en dos ocasiones. También fue diputado nacional por el Partido Republicano.
En 1890, fue uno de los fundadores de la Unión Cívica. También fue el líder político de la Revolución del Parque, un levantamiento contra el gobierno de ese momento. En 1891, lideró el grupo de la Unión Cívica que fundó la Unión Cívica Radical. En 1893, dirigió un segundo levantamiento armado, que tampoco tuvo éxito.
En las elecciones legislativas de 1895, fue elegido diputado nacional. Falleció el 1 de julio de 1896, dejando un importante escrito sobre sus ideas políticas.
Contenido
Primeros años de Leandro N. Alem
Leandro N. Alem fue hijo de Leandro Antonio Alen y Tomasa Ponce. Su padre era dueño de una tienda en el barrio de Balvanera, en las afueras de la ciudad de Buenos Aires. Su padre fue parte de un grupo de seguridad y, por ello, fue capturado y ejecutado el 28 de diciembre de 1853.
Debido a la situación de su padre, Leandro cambió su apellido de "Alen" a "Alem" cuando era joven. Esto le ayudó a evitar problemas y a que no lo relacionaran con el pasado de su padre.
Cuando su padre falleció, la familia quedó en una situación económica difícil. Su madre, Tomasa Ponce, tuvo que dedicarse a hacer y vender dulces para mantener a la familia.
¿Cómo fue la participación de Alem en el Ejército?
Desde muy joven, Alem se unió al ejército como voluntario. Participó en las últimas batallas de las guerras civiles argentinas, como la Batalla de Cepeda en 1859 y la Batalla de Pavón en 1861. En estas batallas, luchó del lado de los federales contra el Estado de Buenos Aires.
En 1865, fue enviado a la guerra del Paraguay (1864-1870) como ayudante. Allí resultó herido y alcanzó el rango de capitán. Se cree que ayudó a recuperar la ciudad de Corrientes, que había sido ocupada por fuerzas paraguayas.
Alem se destacó por animar a las tropas formadas por personas de bajos recursos. Más tarde, fue nombrado secretario de la delegación argentina en Asunción del Paraguay y luego en Río de Janeiro por un corto tiempo.
Los inicios de Alem en la política
Poco después de su experiencia en el ejército, Alem regresó a Buenos Aires y comenzó a estudiar abogacía en la Universidad de Buenos Aires. Se graduó en 1869 y abrió un estudio jurídico con su amigo Aristóbulo del Valle.
¿Cómo empezó Alem en el Partido Autonomista?
Después de su participación en el federalismo, Alem se unió al Partido Autonomista de Adolfo Alsina. Este partido, fundado en 1862, tenía un gran apoyo popular y se oponía a que Buenos Aires se convirtiera en la capital federal.
En 1872, Alem fue elegido diputado provincial. En este cargo, se hizo conocido por su forma clara y directa de hablar. Sus oponentes lo llamaban el Señor de Balvanera.
En ese mismo año, Alem logró que su sobrino Hipólito Yrigoyen, quien tenía veinte años y había empezado a interesarse en la política por su influencia, fuera nombrado comisario de Balvanera.
En las elecciones de 1874, Alem fue elegido diputado nacional. Sin embargo, el Partido Nacional ganó esas elecciones. Esto llevó a que el Partido Autonomista y el Partido Nacional formaran una alianza, creando el Partido Autonomista Nacional el 15 de marzo de 1874. Alem no estuvo de acuerdo con esta alianza y, junto a otros líderes, formó un grupo dentro del partido para oponerse a ella.
La fundación del Partido Republicano
Este grupo de oposición llevó a la formación del Partido Republicano alrededor de 1877. Alem fue uno de sus líderes más importantes. Este partido buscaba una democracia completa en el país, con elecciones limpias y sin trampas.
A diferencia de otros partidos de la época, el Partido Republicano estaba organizado con reuniones y asambleas populares. En estas reuniones, se decidían los principios y programas del partido.
En 1877, el Partido Republicano ganó las elecciones para senadores provinciales. Luego, el partido propuso a Aristóbulo del Valle como candidato a gobernador de Buenos Aires y a Alem como candidato a vicegobernador para las elecciones de diciembre de 1877.
Sin embargo, el candidato del PAN, Carlos Tejedor, ganó las elecciones, que fueron muy fraudulentas y violentas. Poco después, el Partido Republicano se disolvió debido a la muerte de Alsina y a divisiones internas.
La década de 1880 y el retiro de Alem
La muerte de Alsina también hizo que el Partido Autonomista rompiera su alianza con Mitre. El partido comenzó a reorganizarse con líderes que se oponían a Alsina, incluyendo a Alem. En 1879, Alem fue elegido nuevamente diputado provincial por este partido.
Desde su puesto, Alem se opuso firmemente a la federalización de Buenos Aires y a las trampas en las elecciones de la época. Después de que Buenos Aires se convirtiera en la capital federal y de que el Partido Autonomista perdiera fuerza, Alem decidió renunciar a su cargo el 11 de diciembre de 1880 y dejar la política.
El regreso de Alem a la política
Hacia 1889, Argentina estaba gobernada por Miguel Juárez Celman y el Partido Autonomista Nacional tenía mucho poder. La gente estaba cada vez más descontenta debido a una fuerte crisis económica. El 20 de agosto de 1889, Francisco Barroetaveña, un joven abogado, escribió un artículo en el diario La Nación que criticaba a la juventud que apoyaba a Juárez Celman. Este artículo fue muy popular.
Jóvenes y estudiantes que ya se reunían para mostrar su descontento con el gobierno, felicitaron a Barroetaveña. Esto llevó a que se formara un grupo que empezó a organizar asambleas. En una de ellas, decidieron convocar a una gran reunión para "despertar la vida cívica nacional".
Esta reunión se realizó el 1 de septiembre de 1889 en el Jardín Florida de Buenos Aires. En este encuentro también se planeó la Revolución del Parque. Más de 3000 personas asistieron, lo cual era un número muy grande para la época. Las principales figuras de la oposición estuvieron presentes, incluyendo a Alem.
En su discurso, Alem expresó su sorpresa y alegría por ver a tantos jóvenes interesados en la política. Los animó a seguir el ejemplo de sus antepasados y a luchar por la patria.
La formación de la Unión Cívica
Además de Alem y los jóvenes de la UCJ, otros líderes importantes de la oposición eran Aristóbulo del Valle, Pedro Goyena y Bartolomé Mitre.
La UCJ trabajó de cerca con estos líderes para formar un frente unido contra el gobierno. Poco después, aprobaron un programa político similar al del antiguo Partido Republicano de Alem y del Valle. También se organizaron en clubes cívicos por barrios.
El 13 de abril de 1890, en un gran evento en el Frontón Buenos Aires, los líderes adultos y los jóvenes se unieron en un nuevo partido llamado Unión Cívica. Alem fue nombrado presidente y Bartolomé Mitre también era un líder importante. Decidieron organizar un levantamiento armado para derrocar al gobierno y convocar a elecciones libres.
La Revolución del Parque
Alem consiguió el apoyo de varios regimientos del ejército y de la marina. El general Domingo Viejobueno, jefe del parque de artillería, también apoyó la revolución. El general Manuel J. Campos fue designado para liderar el levantamiento.
El sábado 26 de julio, a las 4 de la mañana, Alem y un grupo de civiles armados tomaron el parque de Artillería de la Ciudad de Buenos Aires, que estaba cerca de la Casa Rosada. Sin embargo, el general Campos cambió el plan y ordenó a las tropas permanecer dentro del parque en lugar de atacar el gobierno. Muchos historiadores creen que Campos había hecho un acuerdo secreto con Julio A. Roca para evitar que los rebeldes ganaran por completo y que Alem se convirtiera en presidente. Alem cuestionó esta decisión, pero finalmente la aceptó.
La lucha continuó hasta el 29 de julio, cuando se firmó un alto el fuego. Sin embargo, algunos grupos se negaron a rendirse y siguieron luchando. Alem fue el último en dejar el parque.
¿Qué consecuencias tuvo la Revolución del Parque?
Aunque la revolución no logró su objetivo principal de derrocar al Partido Autonomista Nacional y poner a Alem como presidente, fue un gran triunfo político para la Unión Cívica. El presidente Miguel Juárez Celman tuvo que renunciar, y en su lugar asumió el vicepresidente Carlos Pellegrini, que era más moderado.
Este evento marcó el inicio del declive del poder del PAN. La Revolución del Parque también fortaleció mucho a la Unión Cívica, que creció rápidamente en influencia y miembros.
En las elecciones legislativas del 15 de marzo de 1891, Alem fue elegido senador nacional junto a Aristóbulo del Valle.
Alem en Córdoba
Según el historiador Federico Bordese, después de la revolución, Alem se hizo muy popular en todo el país. Por eso, sus amigos y la masonería le pidieron que viajara por el interior del país. Una de sus paradas fue en la ciudad de Córdoba, a donde llegó en tren el 22 de septiembre de 1891.
La gente de Córdoba lo recibió con mucho entusiasmo. Incluso la oposición del Partido Autonomista Nacional (PAN) lo recibió bien, aunque el gobernador Eleazar Garzón y el intendente Luis Revol estaban preocupados por su presencia, ya que temían un nuevo levantamiento. A pesar de esto, lo recibieron en la estación y lo acompañaron al hotel.
El viaje de Alem era principalmente para establecer contactos. Durante su estadía en Córdoba, Alem asistió a varias fiestas y reuniones. El sacerdote Eleodoro Fierro lo acompañó en todo momento, ya que había sido cofundador de la "Liga Política Unión Cívica Radical" de Córdoba un mes antes. Al finalizar su visita, Alem continuó su viaje en tren a otras ciudades del norte de la provincia. Esta fue la única vez que Alem visitó Córdoba.
La división de la Unión Cívica
Para las elecciones presidenciales de 1892, la Unión Cívica había propuesto a Bartolomé Mitre y Bernardo de Irigoyen como candidatos. Sin embargo, Julio Argentino Roca, líder del PAN, hizo un acuerdo con Mitre para que este último fuera el único candidato, dejando fuera a Irigoyen.
Cuando Alem se enteró de este acuerdo, se opuso fuertemente. Le dijo a Mitre una frase famosa: "Yo no acepto el acuerdo, soy radical en contra del acuerdo, soy radical intransigente...".
Este pacto de Mitre llevó a la división de la Unión Cívica el 26 de junio de 1891:
- Los que no estaban de acuerdo con el pacto, liderados por Alem, formaron la Unión Cívica Radical.
- Los que sí estaban de acuerdo, liderados por Mitre, formaron la Unión Cívica Nacional.
La mayoría de los líderes se unieron a Alem en la UCR, incluyendo a Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen y Hipólito Yrigoyen. Con Mitre se fueron muy pocos líderes, lo que hizo que su pacto con Roca y su candidatura no tuvieran éxito.
Mientras tanto, la Unión Cívica Radical propuso a Bernardo de Irigoyen y Juan M. Garro como candidatos el 2 de julio de ese año. El PAN, por su parte, propuso a Luis Sáenz Peña y José Evaristo Uriburu.
Finalmente, a mediados de 1892 se realizaron las elecciones presidenciales, con un gran fraude. El Partido Autonomista Nacional ganó con el 95,02% de los votos, mientras que la Unión Cívica Radical y la Unión Cívica Nacional obtuvieron un 2,26% cada una.
Después de este fraude, la UCR decidió organizar un nuevo levantamiento armado. Alem empezó a destacar la idea de la "intransigencia radical", que significaba no ceder en sus principios políticos.
Una vez que los líderes radicales fueron liberados, y viendo que el gobierno impediría su acceso al poder por medio de elecciones, la Unión Cívica Radical comenzó a reorganizarse para un nuevo levantamiento.
Alem se caracterizó por defender la idea de "intransigencia radical" como un principio fundamental de su acción política. En este momento, comenzaron a surgir las primeras diferencias con su sobrino y seguidor, Hipólito Yrigoyen, quien era más flexible.
Hacia 1893, el gobierno entró en crisis y Sáenz Peña se vio obligado a abrirse un poco a la política. Desmanteló las milicias provinciales y llamó a Aristóbulo del Valle a formar parte del gobierno, quien aceptó.
También se les ofrecieron puestos en el gobierno a Alem y a Yrigoyen, pero ellos los rechazaron firmemente. En realidad, todo esto era parte de una estrategia radical.
La Revolución Radical de 1893
El primer levantamiento
Hipólito Yrigoyen y Aristóbulo del Valle comenzaron a organizar el levantamiento sin que Alem lo supiera. A diferencia de Alem, ellos creían que la forma de hacer el sistema más democrático no era derrocar al gobierno, sino mediante levantamientos en las provincias. Esto llevaría a que el gobierno nacional interviniera en esas provincias y se realizaran elecciones libres, manteniendo la legalidad.
En la provincia de Buenos Aires, el levantamiento fue liderado por Hipólito Yrigoyen. Fue muy bien organizado, comenzando el 30 de julio en 82 ciudades al mismo tiempo. Llegó a tener 8000 hombres bien armados. El 8 de agosto, tomaron la ciudad de La Plata y proclamaron a Juan Carlos Belgrano como gobernador.
En San Luis, con Teófilo Saá, y en Santa Fe, con Mariano Candioti, los radicales tomaron el control de esas provincias sin mucha dificultad. Cuando el triunfo parecía cercano, una serie de errores y desacuerdos internos llevaron al fracaso del levantamiento.
Primero, Aristóbulo del Valle, que tenía un puesto importante en el gobierno y conspiraba desde adentro, se negó a dar un cambio de gobierno por la fuerza y derrocar a Saénz Peña. Esta era la postura de Alem y la mayoría de los líderes radicales.
En su lugar, Del Valle presentó un proyecto de ley para que el gobierno nacional interviniera en las provincias principales y garantizara elecciones libres. El Senado aprobó las intervenciones, pero la Cámara de Diputados las rechazó.
El segundo error fue cuando las tropas de Yrigoyen liberaron a Carlos Pellegrini, quien había sido capturado por los revolucionarios. Una vez libre, Pellegrini fue a la capital y reorganizó las fuerzas del gobierno.
Finalmente, el tercer error fue cuando Aristóbulo del Valle decidió dejar la Casa Rosada y dirigirse a Temperley para presenciar la entrega de las armas. Roca y Pellegrini aprovecharon su ausencia para aprobar los proyectos de intervención federal que él mismo había escrito, pero los usaron para intervenir las provincias que ahora estaban en manos de los revolucionarios.
Ante esto, la única opción que le quedaba al radicalismo era que Aristóbulo del Valle diera un cambio de gobierno por la fuerza, no reconociera la ley del Congreso y marchara a Buenos Aires con el ejército radical. Alem se lo pidió con insistencia, pero él se negó, priorizando sus principios legales, y renunció al gobierno ese mismo día. Fue reemplazado por Manuel Quintana.
Por todo esto, el 25 de agosto, el Comité Provincial de la Unión Cívica Radical, liderado por Yrigoyen, decidió entregar las armas.
El segundo levantamiento
Sin embargo, el 14 de agosto, dos días después de la renuncia de Aristóbulo del Valle, en la provincia de Corrientes, un levantamiento radical derrocó al gobernador. Aunque fue intervenido de inmediato, el gobierno revolucionario resistió.
Este hecho hizo que Alem pensara que la revolución no había sido derrotada, sino que seguía viva y solo necesitaba un impulso. Por eso, decidió iniciarla él mismo, liderando la toma de la ciudad de Rosario.
Pero Hipólito Yrigoyen consideró que el levantamiento de su tío era solo por emoción y negó el apoyo del radicalismo de la provincia de Buenos Aires. Esto fue visto como una traición por el resto del partido.
La verdad es que el levantamiento liderado por Alem estaba mal organizado y no tenía un plan claro, pero contó con un gran apoyo popular en todo el país.
El comandante radical Bello levantó sus tropas en Tucumán y el 7 de septiembre impuso un gobierno revolucionario.
Mariano Candioti, con un ejército de civiles y militares, se levantó de nuevo en Santa Fe el 24 de septiembre. Ese mismo día, Alem llegó a Rosario escondido en un barco de carga. La gente lo recibió como un héroe y fue proclamado presidente de la Nación en una gran asamblea popular.
Así, Alem era el "presidente revolucionario" de Santa Fe, Tucumán y Corrientes.
Inmediatamente, se formó un gran ejército popular de 6000 hombres, aunque con pocas armas. En el puerto de Rosario, el buque ARA Los Andes, se unió a la revolución. Lo mismo hizo la torpedera Murature en el Tigre, que fue destruida por las tropas del gobierno.
El 25 de septiembre, el gobierno revolucionario de Tucumán cayó después de ser derrotado por un poderoso ejército. El 26, después de dos días de intensas luchas, cayó el gobierno revolucionario de la ciudad de Santa Fe, que controlaba casi toda la provincia.
Una vez que la revolución fue vencida en todo el país, Julio Argentino Roca tomó el mando de las tropas oficiales y se dirigió a Rosario para acabar con Alem. El buque Los Andes interceptó a la flota oficial en el río Paraná, hundiendo el acorazado Independencia y la cañonera Espora.
La situación de Alem se volvió muy difícil, ya que estaba rodeado y Roca amenazaba con bombardear la ciudad si los revolucionarios no se rendían. Fiel a su "intransigencia", al principio decidió resistir, pero las mujeres y los vecinos le pidieron que salvara la ciudad. Entonces, decidió no luchar y permitir que las tropas del gobierno recuperaran Rosario.
El 1 de octubre, fue capturado y encerrado con cientos de revolucionarios. Antes de entregar la ciudad, les dijo: "Aquí nadie se ha rendido, ni nada se ha perdido: cada uno a su casa, guardando bien las armas". Permaneció preso durante seis meses.
Últimos años de Alem
Después del levantamiento fallido, la Unión Cívica Radical se dividió en dos grupos: "los rojos", que apoyaban a Alem, y "los líricos", que apoyaban la forma de pensar de Yrigoyen sobre cómo tomar el poder.
Con el primer grupo estaban Bernardo de Irigoyen, Juan M. Garro, Francisco Barroetaveña, entre otros. Con el segundo grupo, el líder más destacado era el joven Marcelo T. de Alvear.
Sin embargo, las diferencias internas después de este evento siguieron creciendo, lo que entristeció mucho a Alem. Durante el levantamiento, tuvo una fuerte discusión con su sobrino cuando este se negó a derrocar a Sáenz Peña.
Aunque el cariño entre ellos era fuerte, la relación entre Alem e Yrigoyen nunca volvió a ser la misma.
El radicalismo participó en las elecciones legislativas de 1894 y, a pesar del fraude, logró obtener algunos puestos. Alem fue elegido diputado nacional para el período 1895-1898.
Sin embargo, esto no cambió el estancamiento del partido. En enero de 1895, el presidente Luis Sáenz Peña renunció, y asumió el vicepresidente José Evaristo de Uriburu. El PAN parecía volver a estabilizarse. Aristóbulo del Valle falleció al año siguiente debido a un problema de salud, lo que afectó mucho a Alem.
El legado de Alem
En la mañana del 1 de julio de 1896, Leandro N. Alem se reunió en su casa con amigos para hablar de política. En un momento, se levantó para ir a su dormitorio y regresó vestido con su sombrero y su poncho.
Prometió volver en pocos minutos y se subió a su carruaje. Durante el viaje, Alem falleció. En su cuerpo se encontró una nota que decía: "Perdónenme el mal rato, pero he querido que mi cadáver caiga en manos amigas y no en manos extrañas, en la calle o en cualquiera otra parte".
Además, en su dormitorio se encontró un sobre con el título "Para publicar". El texto decía:
He terminado mi carrera, he concluido mi misión. Para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir. ¡Sí, que se rompa, pero que no se doble!He luchado de una manera indecible en los últimos tiempos; pero mis fuerzas, tal vez gastadas ya, han sido incapaces para detener la montaña... ¡y la montaña me aplastó!
He dado todo lo que podía dar; todo lo que humanamente se puede exigir de un hombre, y al fin mis fuerzas se han agotado... y para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir. Entrego decorosa y dignamente todo lo que me queda: mi última sangre, el resto de mi vida. Los sentimientos que me han impulsado, las ideas que han alumbrado mi alma, los móviles, las causas y los propósitos de mi acción y de mi lucha en general, en mi vida, son, creo, perfectamente conocidos. Si me engaño a este respecto, será una desgracia que yo ya no podré ni sentir ni remediar...
Ahí están mi labor y mi acción desde largos años, desde muy joven, desde muy niño, luchando siempre de abajo. No es el orgullo el que me dicta estas palabras, ni es debilidad en estos momentos lo que me hace tomar esta resolución. Es un convencimiento profundo que se ha apoderado de mi alma en el sentido que lo enuncio en los primeros párrafos, después de haberlo pensado, meditado y reflexionado en un solemne recogimiento.
Entrego, pues, mi labor y mi memoria al juicio del pueblo, por cuya noble causa he luchado constantemente.
En estos momentos el partido popular se prepara para entrar nuevamente en acción en bien de la patria. Esta es mi idea, éste es mi sentimiento, ésta es mi convicción arraigada, sin ofender a nadie. Yo mismo he dado el primer impulso, y, sin embargo, no puedo continuar. Mis dolencias son gravísimas, necesariamente mortales. ¡Adelante los que quedan! ¡Ah, cuánto bien ha podido hacer este partido, si no hubiesen promediado ciertas causas y ciertos factores!
¡No importa! Todavía puede hacer mucho. Pertenece principalmente a las nuevas generaciones. Ellas le dieron origen y ellas sabrán consumar la obra: ¡deben consumarla!Testamento político de Leandro Alem.
|
