Santiago Lirio para niños
Datos para niños Santiago Lirio |
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| Información personal | ||
| Nacimiento | 1 de mayo de 1814 Quintanilla de Abajo (Valladolid), España |
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| Fallecimiento | 19 de mayo de 1899 Madrid, España |
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| Nacionalidad | Española | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Militar y político | |
| Cargos ocupados | Diputado de España | |
| Lealtad | Carlismo | |
| Rango militar | Mariscal de Campo | |
| Conflictos | ||
| Firma | ||
Santiago Lirio y Burgoa (nacido en Quintanilla de Abajo, Valladolid, el 1 de mayo de 1814 y fallecido en Madrid el 19 de mayo de 1899) fue un importante militar y político español. Es conocido por su participación en las Guerras Carlistas, conflictos que marcaron la historia de España en el siglo XIX.
Sirvió en la Primera Guerra Carlista en Castilla la Vieja, siguiendo los pasos de su padre. Después de esta guerra, se trasladó a Puerto Rico para trabajar como comandante del Cuerpo de Carabineros. Años más tarde, regresó a España y continuó involucrado en la política, llegando a ser diputado en las Cortes. Fue ascendido a Mariscal de Campo y participó activamente en la Tercera Guerra Carlista.
La vida de Santiago Lirio: Un militar y político
¿Cómo fue la juventud de Santiago Lirio?
Santiago Lirio nació en una familia de Peñafiel, aunque su padre era de Villanueva de los Infantes. Estudiaba en la Universidad de Valladolid cuando el rey Fernando VII falleció. Este evento provocó un levantamiento en Castilla a favor del infante Carlos María Isidro, quien buscaba el trono.
El movimiento estaba liderado por el Cura Merino, un personaje famoso por su lucha contra los franceses en la Guerra de la Independencia Española. Santiago Lirio se unió a las fuerzas de Merino el 22 de octubre, junto con su padre, quien era uno de los líderes del batallón de Peñafiel.
¿Qué ocurrió en la Primera Guerra Carlista?
Las fuerzas de voluntarios carlistas tuvieron que disolverse, y el Cura Merino, junto con Santiago Lirio y otros oficiales, se exilió en Portugal en diciembre de 1833. Sin embargo, en marzo de 1834, con el apoyo de Don Miguel, organizaron dos escuadrones y regresaron a España.
Durante más de un año, hasta septiembre de 1835, los voluntarios carlistas, bajo el mando de Merino, operaron en las provincias de Burgos y Soria. A pesar de ser perseguidos por un enemigo mucho más numeroso y de las duras condiciones climáticas, lograron resistir y luchar.
En septiembre de 1835, se trasladaron a las Provincias Vascongadas y Navarra, donde continuaron la campaña. Santiago Lirio participó en la famosa expedición de Gómez como ayudante del brigadier Villalobos. Tras la muerte de Villalobos, pasó a ser ayudante del general en jefe.
En una ocasión, Santiago Lirio y el coronel Alcántara fueron enviados como negociadores a Alcalá la Real. Aunque al principio fueron bien recibidos, luego fueron detenidos como espías y llevados a Granada, donde estuvieron prisioneros en la Torre del Homenaje de la Alhambra. Después de dos meses y medio, fueron trasladados a Cádiz y embarcados en un barco inglés hacia Santander, donde finalmente fueron liberados.
Santiago Lirio regresó inmediatamente a la campaña, alcanzando el rango de capitán y teniente coronel. Sin embargo, tras el Abrazo de Vergara, un acuerdo que puso fin a la guerra, se separó del servicio militar. Sus firmes principios carlistas le impidieron seguir en el ejército liberal, a pesar de las oportunidades que se le presentaban.
¿Por qué fue destinado a Puerto Rico?
En 1844, Santiago Lirio fue destinado a Puerto Rico como primer comandante del Cuerpo de Carabineros de la Real Hacienda. Poco después de llegar, enfermó debido al clima de la isla. También trabajó como administrador en la aduana de Mayagüez.
En 1846, pidió regresar a España para recuperarse en Madrid con su familia de una enfermedad crónica del hígado. Obtuvo un permiso de seis meses, pero no pudo viajar de inmediato. Poco después, enfermó gravemente. Él mismo escribió que estuvo "al borde del sepulcro".
En 1849, finalmente logró viajar a Madrid y obtuvo una extensión de su permiso para recuperarse completamente. En 1850, fue nombrado nuevamente primer comandante de Carabineros en Puerto Rico. Sin embargo, sus problemas de salud persistieron, y en 1854 volvió a solicitar regresar a la Península. Al año siguiente, fue dado de baja del servicio.
¿Cómo continuó su actividad política?
Durante su tiempo en América y después de su regreso a Madrid, Santiago Lirio mantuvo contacto con los líderes carlistas. Esto lo puso en una situación difícil cuando ocurrió el intento de levantamiento de San Carlos de la Rápita en 1860. Años antes, en 1855, había pedido permiso para ir a Francia, donde carlistas y republicanos planeaban acciones contra la monarquía de Isabel II. En 1862, volvió a pedir permiso para viajar al extranjero por "asuntos propios".
En marzo de 1867, fue elegido diputado en las Cortes por Valladolid. Durante el periodo conocido como Sexenio Revolucionario, volvió a presentarse como candidato. En las elecciones de 1869, obtuvo más votos que su oponente, Gaspar Núñez de Arce. Sin embargo, no fue declarado diputado porque se anularon 17 actas, alegando un retraso en su envío.
¿Cuál fue su papel en la Tercera Guerra Carlista?
El 17 de septiembre de 1868, estalló una revolución contra la reina Isabel II, que triunfó el 29 de ese mismo mes. El 14 de octubre, el general Lirio ya estaba en París para unirse a Carlos VII, a quien acompañó como ayudante y consejero hasta el inicio de la campaña de 1871.
Desde el principio de esta campaña, Santiago Lirio estuvo presente, participando en las victorias de Montejurra y Velabieta. También ocupó el cargo de subsecretario de la Guerra.
Más tarde, fue nombrado comandante general de la división de Castilla. Con esta división, marchó para apoyar el ataque de Mendiri sobre Santander. La operación comenzó con la división de Castilla, bajo el mando del general Lirio, que derrotó a la columna enemiga de Medina Pomar. Después de recorrer gran parte de la provincia de Santander, destruyendo vías de tren, requisando armas y caballos, y aumentando el número de sus voluntarios, la operación concluyó con éxito. Todo esto lo lograron a pesar de que su columna, que atravesaba territorio enemigo, solo contaba con cinco cartuchos por hombre.
¿Qué hizo después de las guerras?
Después de la guerra, Santiago Lirio se mantuvo leal a la causa carlista hasta su muerte. Ya jubilado, en 1877, el Ministerio de Hacienda le devolvió los pagos que había dejado de recibir debido a los cambios políticos.
En 1887, el semanario carlista El Cabecilla le dedicó un artículo en su portada, contando su biografía. El artículo terminaba describiendo su apariencia y una conversación entre dos carlistas. Mientras el general Lirio estaba arrodillado en la iglesia de San Antonio del Prado de Madrid, pidiendo por la salud del príncipe Don Jaime, un joven carlista preguntó a un veterano de la tercera guerra:
—¿Quién es ese caballero de figura tan militar y tan varonil?—Es, —le contestó el otro,— un carlista que cuenta en nuestras filas más de medio siglo de servicio, que ha estado en 154 batallas y combates; es el veterano entre los pocos veteranos que desgraciadamente nos quedan de la primera guerra civil.
—¿Pues qué edad tiene —replicó el joven,— para cincuenta años de servicio?
Los carlistas de antaño, —repuso el otro,— no tenemos edad, y sólo se sabe nuestra edad cuando nos morimos, porque hasta ese mismo momento, ni las condenas, ni las prisiones, ni las privaciones más crueles, ni las heridas, ni las cárceles nos quitan los bríos y el aliento para montar á caballo y coger el fusil por Dios, por la Patria y por el Rey. Nuestro amor á estos sagrados principios nos hace superiores á los mismos efectos de la edad.
—Grandes defensores ha tenido nuestra causa.
—Los que tiene todavía, los que ella sola, por ser la causa de la Religión y de la Patria, puede tener.
Santiago Lirio estuvo casado con María Vallier y tuvo dos hijos: Santiago y José Lirio y Vallier. Su hijo José fue juez en Sagua la Grande (Cuba) y recibió una importante condecoración, la Orden de Isabel la Católica.