Templo y exconvento de San Juan de Sahagún (Salamanca) para niños
Datos para niños Templo y exconvento de San Juan de Sahagún |
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| Monumento Histórico | ||
| Localización | ||
| País | ||
| División | ||
| Subdivisión | ||
| Dirección | Andrés Delgado, Centro 36700 | |
| Coordenadas | 20°34′04″N 101°11′54″O / 20.56764, -101.19835 | |
| Información religiosa | ||
| Culto | Iglesia católica | |
| Diócesis | Diócesis de Irapuato | |
| Orden | ||
| Uso | Templo: Abierto al culto Convento: Casa de Cultura de Salamanca, Centro de las Artes de Guanajuato |
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| Advocación | Agustín de Hipona | |
| Patrono | Juan de Sahagún | |
| Dedicación | 28 de agosto de 1782 | |
| Declaración | Monumento histórico |
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| Historia del edificio | ||
| Fundador | Diego de Ávila | |
| Primera piedra | 26 de mayo en 1615 | |
| Construcción | 1 de mayo de 1642-6 de diciembre de 1706 | |
| Arquitecto | Antonio de Elexalde el viejo Pedro Jesús de Rojas Antonio de Elexalde el joven Francisco Eduardo Tresguerras |
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| Datos arquitectónicos | ||
| Tipo | Templo y convento | |
| Estilo | Barroco novohispano | |
| Torres | 2 | |
El Templo y exconvento de San Juan de Sahagún es un edificio histórico muy importante en la ciudad de Salamanca, Guanajuato, México. Es uno de los monumentos más destacados de la región. Su estilo principal es el barroco, que es un tipo de arte con muchas decoraciones. También tiene toques de los estilos herreriano y renacentista. La construcción de este gran edificio comenzó en 1642 y se terminó a finales de 1706.
Hoy en día, las dos partes del antiguo convento se usan como centros culturales. Desde 1984, el claustro (patio interior) más pequeño funciona como la Casa de la Cultura de Salamanca. Fue renovado entre 2007 y 2011. El claustro más grande es, desde 2002, la sede del Centro de las Artes de Guanajuato.
Historia del Templo y Convento
Orígenes de los Agustinos en México
Los frailes agustinos llegaron a la región de Michoacán en 1537. Fundaron una ermita (una pequeña capilla) en Tiripetío. Con la llegada de más misioneros, la Orden Agustina creció mucho. En 1568, crearon una provincia (una división de su orden) llamada "Santo Nombre de Jesús" en la Ciudad de México.
Los agustinos se expandieron hacia el oeste, especialmente en la zona del pueblo purépecha. Para 1602, Michoacán y las tierras cercanas, incluyendo Salamanca, se separaron para formar una nueva provincia llamada "San Nicolás de Tolentino". Su sede estaba en Valladolid (hoy Morelia).
Fundación en Salamanca
La idea de construir este monumento en Salamanca surgió cuando el fraile agustino Diego de Ávila pidió permiso al obispo de Michoacán para fundar cuatro conventos de su orden. El rey Felipe III dio permiso para construir conventos en Salamanca, Celaya, Colima y San Miguel de Allende. Sin embargo, solo se construyeron los de Salamanca y Celaya.
La construcción en Celaya comenzó en 1609. En Salamanca, el edificio se dedicó a Juan de Sahagún, un fraile agustino de Salamanca, España. Él fue reconocido como santo por el papa Clemente VIII en 1601.
Los primeros agustinos llegaron a Salamanca en 1615. Llevaban un permiso para fundar un convento. Al principio, se establecieron en una casa prestada. En 1616, el ayuntamiento les dio terrenos para construir el convento y para que vivieran los indígenas que ayudarían en la construcción.
Etapas de Construcción del Edificio
Las obras no comenzaron de inmediato por falta de dinero. La primera ermita agustina era muy humilde. La provincia agustina ordenó que otro convento donara una hacienda (una gran propiedad) para ayudar a los agustinos de Salamanca. A mediados del siglo XVII, con la compra de ranchos y haciendas, los agustinos tuvieron suficiente dinero para empezar.
La construcción del edificio actual tuvo dos etapas principales. La primera comenzó el 1 de mayo de 1642. El fraile Miguel de Guevara puso la primera piedra. El arquitecto Antonio de Elexalde Roxas el viejo estuvo a cargo. En dos años, los muros del templo ya estaban listos. Entre 1652 y 1655, se techó el presbiterio (la parte del altar) y el crucero (donde se cruzan las naves), y se terminó la cúpula. Las torres se construyeron entre 1656 y 1677. El interior del templo se decoró durante el resto del siglo XVII.
Es probable que el claustro menor (el patio interior más pequeño) se construyera en esta primera etapa. Sus arcos y pilares tienen un estilo barroco. Esta primera etapa de construcción terminó en 1706.
La segunda etapa de construcción comenzó en 1750 y terminó en 1761. Durante este tiempo, se construyó el claustro mayor, con un estilo herreriano del Renacimiento. Este convento fue tan importante que llegó a ser la sede de la provincia agustina de San Nicolás de Tolentino. Esta provincia abarcaba varios estados de México.
Cambios y Restauraciones Importantes
En la segunda mitad del siglo XVIII, se contrataron artistas para hacer obras de arte. Pedro Jesús de Rojas hizo los retablos laterales (estructuras decoradas detrás de los altares). En 1768, también se le encargó el retablo principal, dedicado a Juan de Sahagún, con un estilo llamado churrigueresco (muy ornamentado).
Los demás retablos fueron hechos en Salamanca por Antonio de Elexalde el joven, a partir de 1771. Se terminaron para la inauguración solemne el 28 de agosto de 1782. Todos estos retablos estaban decorados con láminas de oro de 24 quilates. En 1836, el altar mayor original fue reemplazado por uno nuevo de estilo neoclásico, hecho por el arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras. Los retablos fueron restaurados entre 2000 y 2002. Las torres del templo también fueron restauradas y se les añadió iluminación entre 2010 y 2016.
Usos a lo Largo del Tiempo
A lo largo de su historia, el convento tuvo muchos usos diferentes. En 1833, sirvió como cuartel militar (lugar para soldados). Ese mismo año, una epidemia de cólera afectó la región, y el convento se convirtió en hospital.
De 1834 a 1858, funcionó como un colegio donde se enseñaban humanidades, filosofía y teología. En 1858, volvió a ser hospital para atender a los heridos de la Batalla de Salamanca. En 1860, con el triunfo de los liberales en la Guerra de Reforma, los agustinos tuvieron que dejar el convento.
De 1867 a 1914, el convento fue una prisión estatal. Durante la Revolución mexicana, fue de nuevo un cuartel militar.
Más tarde, de 1921 a 1925, fue una Escuela Central de Artes y Oficios. El claustro menor fue una escuela primaria de 1929 a 1973. El claustro mayor albergó oficinas administrativas de un sindicato petrolero de 1944 a 1963. Durante gran parte del siglo XX, el convento se deterioró. Un grupo de ciudadanos de Salamanca formó una sociedad civil y logró impulsar la restauración completa del claustro mayor entre 1999 y 2002.
Arquitectura del Templo y Convento
El Templo de San Agustín
Para entrar al templo de San Agustín, se llega por la avenida Revolución. Frente a la iglesia, su antiguo atrio (patio) es ahora la Plaza Cívica Miguel Hidalgo. El templo está en la parte oeste del complejo.
Tiene una forma de planta de cruz latina (como una cruz) con una cúpula en el crucero y un ábside rectangular. La fachada es de cantera (piedra) y es sencilla. Se entra a la iglesia por un arco de medio punto rodeado de columnas salomónicas (columnas con forma de espiral). Encima de la ventana del coro, hay un Cristo tallado en piedra. Tiene dos torres anchas con remates piramidales y linternas (pequeñas torres con ventanas). Las torres tienen pilastras (columnas planas) decoradas con 12 figuras religiosas.
El Interior y sus Retablos
La nave (el espacio principal) del templo tiene cuatro secciones grandes, un crucero y un presbiterio. La sacristía (donde se guardan los objetos religiosos) tiene una forma de U, lo cual es muy raro en México.
Dentro, hay once retablos de estilo churrigueresco, que se hicieron en Santiago de Querétaro y se instalaron en 1782. Destacan los dedicados a Santa Ana y San José. El de San José mide unos 15 metros de alto y 10 de ancho.
El diseño de estos retablos es típico del estilo queretano del siglo XVIII. Tienen tallados en forma de pétalos, cortinas, coronas y están cubiertos con finas láminas de oro. Se parecen mucho a los retablos del Templo de Santa Rosa de Viterbo en Querétaro.
En el lado derecho del crucero, hay un gran púlpito (lugar desde donde se predica) hecho de caoba, con pinturas al óleo e incrustaciones de marfil. La mesa de la sacristía es octagonal y se usaba para servicios religiosos. Tiene un cajón para guardar objetos importantes. Tanto la mesa como el púlpito son de Filipinas y se hicieron en el siglo XVIII. También hay una gran colección de pinturas al óleo de diferentes siglos. Hay un Cristo del siglo XVII hecho de una sola pieza de mezquite.
En la parte superior del crucero, se ve la cúpula sobre un tambor octagonal con ventanas. Las pechinas (partes curvas que sostienen la cúpula) tienen pinturas al óleo de los cuatro doctores de la Iglesia: Ambrosio de Milán, Jerónimo de Estridón, Agustín de Hipona y Tomás de Aquino.
El Claustro Mayor
El claustro mayor se planeó para ser una universidad dirigida por los agustinos, inspirada en la Universidad de Salamanca en España. Pero el proyecto no funcionó. En su lugar, el claustro mayor se usó como una casa capitular, donde los agustinos de la provincia se reunían cada cuatro años para elegir a sus líderes.
Se entra al claustro mayor por la avenida Revolución. El refectorio (comedor) conectaba el claustro mayor con el menor. Es un claustro con un diseño barroco novohispano. Está organizado alrededor de un gran patio cuadrado con cuarenta arcos de medio punto. Tiene dos pisos.
En la planta baja, hay un gran salón al norte y dos salones más pequeños al sur. Hay un aula magna (salón principal) al oeste y seis celdas (habitaciones) al este. En la planta alta, hay trece habitaciones al norte y doce al sur, con una capilla, dos patios interiores y baños. En 1976, se restauró el edificio, cambiando los techos y arreglando los pilares.
A principios de los años 80, el claustro mayor se adaptó para albergar una ceramoteca. Aquí se guardan colecciones importantes de objetos de piedra, cerámica y vasijas. Estos materiales se han encontrado en excavaciones arqueológicas en la zona desde los años 70. La ceramoteca permite a los arqueólogos estudiar estos materiales.
A diferencia de la mayoría de los conventos agustinos en México, la planta alta del claustro mayor no tiene arcos ni pasillos. En su lugar, tiene ventanas que dan directamente a los salones o celdas. Este diseño era común en los edificios de los jesuitas, pero raro en otras órdenes.
El Claustro Menor
Se accede al claustro menor también por la avenida Revolución. Está organizado alrededor de un patio cuadrado. En la planta baja, estaban el refectorio, las despensas, la cocina, la sala de profundis, la sala de visitas, la portería, el portal de peregrinos y una escalera al piso de arriba.
En la planta alta, estaban las celdas, la sala vestibular, la sala capitular y la biblioteca. En este piso, se pueden ver relojes de sol.
En la planta alta del claustro menor, junto al crucero del templo, hay una celosía (una reja decorada). Las celosías permitían a los religiosos participar en las ceremonias del templo sin ser vistos por la gente. Esto era muy común en los conventos de mujeres, pero raro en los monasterios de hombres. Todo el claustro tiene un estilo herreriano.