Retablo de Vallmoll para niños
Datos para niños Retablo de Vallmoll |
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Tabla central con Santa María de Vallmoll
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| Autor | Jaume Huguet | |
| Creación | cerca 1450 | |
| Ubicación | Museo Nacional de Arte de Cataluña Barcelona | |
| Estilo | Gótico | |
| Material | Témpera, Estuco, Panel y Pan de oro | |
| Técnica | Pintura al temple dorado con pan de oro | |
| Dimensiones | 213 x 160,4 cm | |
El Retablo de Vallmoll es una obra de arte muy antigua, creada alrededor del año 1450. Fue hecha para la iglesia de Santa María de Vallmoll, que se encuentra en la provincia de Tarragona. El artista que la pintó fue Jaume Huguet.
Un retablo es una estructura grande y decorada que se coloca detrás del altar en las iglesias. Este retablo se hizo usando una técnica llamada temple de huevo, que es un tipo de pintura. También tiene relieves hechos con estuco (un material parecido al yeso) y está decorado con pan de oro, que son láminas muy finas de oro.
Hoy en día, no se conserva el retablo completo. Solo quedan tres partes:
- La tabla central, que está en el Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona.
- Una tabla llamada La Anunciación, que se encuentra en el Museo Diocesano de Tarragona.
- Una parte inferior llamada predela, con una escena de Lamento sobre Cristo muerto, que está en el Museo del Louvre en París.
En esta obra se puede ver la influencia de un estilo de pintura llamado primitivos flamencos. Esto se debe a que Jaume Huguet tuvo contacto con Luis Dalmau, un pintor que aprendió en el taller de Jan van Eyck, un famoso artista flamenco.
Contenido
¿Quién fue Jaume Huguet, el artista del retablo?
Jaume Huguet nació en Valls en 1412 y falleció en Barcelona en 1492. Fue un pintor muy importante del estilo gótico catalán. Su forma de pintar cambió con el tiempo, pasando del gótico internacional a incorporar ideas de la pintura flamenca.
Se formó como artista en ciudades como Valencia, Tarragona y Barcelona. Es posible que también visitara Cerdeña o Nápoles, que en esa época formaban parte de la corona de Aragón. A partir de 1448, trabajó mucho en Barcelona. Allí, montó un taller que se encargó de hacer la mayoría de los retablos en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XV.
Su taller era muy importante y en él trabajaron sus alumnos y también miembros de la familia Vergós. Se cree que algunos de ellos ayudaron a pintar este retablo. Lamentablemente, muchas de sus obras se han perdido porque las iglesias donde estaban fueron destruidas. La mayoría de las obras que se conservan son partes de retablos que fueron desmontados.
El estilo artístico de Jaume Huguet
El Retablo de Vallmoll es una de las primeras obras de Huguet. En ella se nota mucho la influencia de los primitivos flamencos.
En aquella época, llegaron a Valencia nuevas ideas artísticas. El realismo de los primitivos flamencos, especialmente del estilo de Jan van Eyck, se puso de moda en la Corona de Aragón gracias a Lluís Dalmau. Esto hizo que los artistas que habían aprendido el gótico internacional cambiaran su forma de pintar. Se cree que Jaume Huguet aprendió estas nuevas formas de Flandes en Valencia, antes de que Lluís Dalmau se fuera a Barcelona en 1445, el mismo año en que llegó Jaume Huguet.
La tabla central del Retablo de Vallmoll y la obra Virgen dels Consellers de Dalmau tienen muchas cosas en común en su composición y detalles. Además, la tabla de La Anunciación de Huguet se parece mucho a La Anunciación de Jan van Eyck en su iconografía (los símbolos y la forma de representar las cosas). Después de esta obra, Huguet no volvió a hacer pinturas tan parecidas a las flamencas. Él adaptó el realismo del norte a su propio estilo, creando así su propia escuela de pintura.
¿Cómo se conservó el Retablo de Vallmoll?
Se piensa que este retablo fue pintado por Jaume Huguet antes de 1448, cuando vivía en Tarragona. No se sabe cuándo se desmontó el retablo original ni qué pasó con el resto de sus partes.
La tabla central del retablo fue parte de una colección privada hasta 1956. Luego, pasó a formar parte del MNAC (Museo Nacional de Arte de Cataluña). La tabla de La Anunciación llegó al Museo Diocesano de Tarragona en 1915. Ambas siempre se han relacionado con el estilo de Jaume Huguet. Se consideran el inicio de su carrera y la obra más importante de su juventud, bajo la influencia de Lluís Dalmau.
En cuanto a la tabla del Lamento sobre Cristo muerto que está en el Louvre, se sabe que en 1837 un viajero la compró en España para su colección. Después, pasó a la colección de Luis Felipe I de Francia y finalmente llegó al Louvre en 1850.
La tabla central: La Virgen con el Niño
La iglesia de Santa María de Vallmoll está dedicada a la Virgen María. Por eso, la parte central del retablo muestra a María sentada en un trono, con el Niño Jesús en sus rodillas. Esta escena se llama sedes sapientiae (trono de la sabiduría). La acompañan ángeles que tocan música y le ofrecen regalos.
Esta obra recuerda el estilo de Jan van Eyck, gracias a la influencia de Lluís Dalmau. La composición y muchos detalles son similares a los de la Virgen dels Consellers. Por ejemplo, la túnica, el cinturón y los bordados de su manto son casi idénticos.
El espacio donde se encuentra la Virgen es más sencillo en la obra de Vallmoll. Solo se ve el trono de madera tallada. En la obra de los Consellers, el fondo mostraba un paisaje con muchos personajes. Aquí, el fondo es dorado con relieves de plantas, lo que lo hace menos detallado. El trono es de madera con decoraciones góticas en la parte superior. Parece una pequeña cueva con arcos góticos y una clave de bóveda con la cruz de San Jorge. Los brazos del trono tienen hojas talladas y la figura de un anciano leyendo.
Detrás del trono hay seis ángeles: tres tocan instrumentos a la derecha y tres cantan a la izquierda. Delante de la Virgen, hay otros dos ángeles arrodillados. Uno ofrece un lirio blanco y el otro, una bandeja de rosas. El lirio blanco es un símbolo común en las pinturas de María. Representa la pureza y la inocencia.
El Niño Jesús lleva un collar de coral rojo, que simboliza su futuro sacrificio. Él toma una rosa para dársela a su madre. El artista usa esta idea para mostrar que los regalos de los ángeles son para el Niño, y él los entrega a María. Esto simboliza que la pureza de María viene de Jesús. En la mayoría de las pinturas, la rosa está en las manos de María. Es menos común ver al Niño ofreciéndosela, como en este retablo.
Alrededor de la escena central, hay cuatro profetas. Llevan ropas largas, turbantes al estilo flamenco y adornos de piel. Tienen unas cintas con sus nombres: PROFETA MOYSES, PROFETA DANIEL, ISSAYES P[RO]FETA y PRHOFETA DAVID. Aunque David no lleva símbolos de rey, sus ropas son las más lujosas. El suelo tiene baldosas de arcilla que se alternan con cerámica azul de Manises del siglo XV. En una de las baldosas de la derecha, se puede leer [BAR]CELONA CI[VITAS], lo que podría indicar que la pintura se hizo en Barcelona.
La Anunciación: Un mensaje divino
Esta tabla muestra la escena de la Anunciación. En ella, el arcángel Gabriel se aparece a la Virgen María para decirle que será la madre de Jesús. Esto es un tema muy común en el arte religioso. La historia aparece por primera vez en el evangelio de San Lucas.
En la tabla de La Anunciación, que está en el Museo Diocesano de Tarragona, se ve aún más la influencia flamenca del artista. Se parece mucho a La Anunciación de Jan van Eyck.
La escena ocurre en una sala gótica. Parece que la sala está abierta, como si tuviera solo tres paredes. Esta forma de componer ya la había usado Rogier van der Weyden en el Tríptico de Mérode en 1428. La sala no tiene cama, y el único mueble es un pupitre de madera con decoraciones góticas, inclinado para facilitar la lectura.
Al fondo de la pintura, hay una ventana gótica que muestra un paisaje. Parece ser la ciudad de Barcelona con el monte Carmelo, tal como se veía en el siglo XVI. Esta vista, tomada desde Montjuïc, muestra un camino en zigzag que bajaba de la montaña. En la pared izquierda, hay una ventana redonda en la parte superior que forma parte del simbolismo de la escena. El suelo, con baldosas que ayudan a crear la sensación de profundidad, muestra diseños típicos de la cerámica valenciana de la época.
El arcángel Gabriel aparece ante la Virgen. Viste una dalmática blanca (una túnica larga) cubierta por una capa roja con bordados. No se pueden ver bien los santos de los bordados. En su mano izquierda, lleva un cetro, que es un símbolo del poder que Dios le dio para anunciar el nacimiento de Jesús.
María lleva un elegante manto azul, un color que se asocia con la realeza y el cielo. Está bordado con oro y piedras. Su postura es un poco difícil de definir; su cuerpo está arqueado, así que no está claro si está sentada o haciendo una pequeña reverencia.
El arcángel se dirige a María y le da el mensaje con una cinta que dice "AVE GRATIA PLENA" (Dios te guarde, llena de gracia). Con su mano derecha, señala a María. Ella se gira y cruza los brazos sobre su pecho, mostrando sorpresa. A la derecha, sobre el pupitre, hay un libro abierto que ella ha dejado de leer. En él se leen sus palabras de aceptación: "FIAT MICH IS [E] C [U] ND [UM] VERBUM tuum" (que se cumplan en mí según tus palabras), y de alegría: "MAGNIFICAT ANIMAN (sic) MEA D[OMI]NI (sic) ET EXALTAVIT (sic)" (Mi alma alaba al Señor, mi espíritu celebra...).
Por la ventana redonda de la esquina superior izquierda, aparece el rostro de Dios Padre rodeado de ángeles. Sostiene el globus mundi (un globo que representa el mundo) y bendice con su mano derecha. El color rojo de esta representación simboliza la pureza. Dios envía una paloma, que es el símbolo del Espíritu Santo, y unos rayos de luz hacia María. Estos rayos representan los siete dones del Espíritu Santo.
Símbolos en la Anunciación
En las escenas de la Anunciación, es común encontrar símbolos que hablan de la pureza de María. En esta tabla, hay lirios blancos en un jarrón. Se representan tres lirios para simbolizar la triple pureza de María: antes, durante y después del nacimiento de Jesús. El jarrón está junto a la ventana, colocando las flores entre el arcángel y la Virgen, como una barrera. Este mensaje se refuerza con la imagen de la ciudad amurallada que se ve por la ventana, que representa la "ciudad de Dios".
Otros objetos en la habitación son comunes en la pintura flamenca. Los dos libros cerrados representan el Antiguo Testamento (el rojo, que simboliza el secreto) y la Nueva Ley (el verde, que simboliza la vida y la esperanza). Entre ellos, las dos frutas podrían representar el fruto del paraíso perdido y la promesa del paraíso recuperado. Un papel pegado con cera es difícil de entender, quizás por las restauraciones. También hay un objeto colgado que podría ser una referencia al vellón de Gedeón, un signo divino.
En ninguna otra obra de Jaume Huguet se encuentran tantas características de la pintura flamenca. Se cree que la influencia flamenca no fue más allá porque el artista también tuvo contacto con el arte italiano y, sobre todo, porque se adaptó a los gustos de sus clientes locales. Tampoco se ven en sus otras pinturas los pliegues tan duros, las manos hinchadas con los dedos muy separados, o la línea de dibujo tan marcada que define los contornos y afecta el volumen. Estos rasgos se aprecian en el Retablo de Vallmoll y, en menor medida, en el Retablo de la Epifanía. Entre estas dos obras, hay elementos casi idénticos, como el vestido de la Virgen y el paisaje que se ve por la ventana de La Anunciación y en el fondo del Calvario de la tabla de Vich. Ambos muestran la misma ciudad (Barcelona), como si fuera Jerusalén, con sus murallas, torres de iglesias y el Montjuïc con su fortaleza.
La predela: Lamento sobre Cristo muerto
Esta tabla es una predela (la parte inferior de un retablo) y se cree que fue hecha alrededor de 1460. El historiador José Gudiol la identificó como la predela del Retablo de Vallmoll en 1955. Aunque no todos los historiadores están de acuerdo, ya en 1936 se le había atribuido a Huguet.
La pintura muestra una escena clásica del Lamento sobre Cristo muerto. En ella, el cuerpo de Jesús está en el suelo, antes de que se popularizara la imagen de la pietà (donde María sostiene a Jesús en sus rodillas). La composición es similar a la predela del Retablo del Espíritu Santo de Lluís Borrassà de 1411. Huguet mismo repitió una composición parecida en la predela del Retablo de San Bernardino y el Ángel Custodio.
El estilo gótico internacional de Huguet se enfoca en mostrar las emociones de los personajes. Se ven rostros con mucha tensión, manos apretadas y expresiones de gran emoción. En los extremos, sosteniendo la tela que cubre a Jesús, están José de Arimatea (en la cabeza) y Nicodemo (en los pies). Ellos fueron quienes enterraron a Jesús. Tienen un círculo poligonal sobre sus cabezas, que simboliza que son personajes del pueblo judío antes de la llegada de Jesús.
La Virgen sostiene con cuidado la cabeza de su Hijo muerto. Lo mira con un rostro cansado, mezclando tristeza y tensión. A su lado, Juan Evangelista toma las manos de Jesús mientras lo mira con dulzura. Detrás de ellos, están las Tres Marías llorando y rezando.
La escena se sitúa junto a la Cruz, de la que solo se ve la base, y las dos escaleras que se usaron para bajar a Jesús. Al fondo, hay un paisaje con la ciudad amurallada de Jerusalén a la izquierda, con torres y murallas. A la derecha, se extiende una llanura con árboles, un río serpenteante y colinas con otras construcciones. En el cielo, Huguet no usó el dorado habitual. Lo pintó de forma realista, oscuro y tormentoso, como se describe en los Hechos de los Apóstoles: "el sol se oscurecerá y la luna se volverá sangre antes de que llegue el día del Señor, día grande y resplandeciente."
Se pueden ver parecidos entre algunos personajes de esta tabla y los de otras obras de Huguet. Por ejemplo, se cree que el modelo para Jesús es el mismo que usó para San Senén en el Retablo de los santos Abdón y Senén. Y Nicodemo se parece al prefecto Daciano del Retablo de San Vicente de Sarriá, mientras que San Juan se parece al verdugo que aviva el fuego en el mismo Retablo de San Vicente.