Cultura San Agustín para niños
La cultura de San Agustín es una de las civilizaciones más antiguas de Sudamérica. Se desarrolló en lo que hoy es Colombia. Es tan antigua como Caral y Chavín en Perú.
En la región de San Agustín se han encontrado cientos de esculturas de piedra. Estas esculturas muestran que una cultura avanzada vivió allí hace mucho tiempo. Los científicos estudian esta cultura para entender sus orígenes.
Esta civilización comenzó alrededor del año 3300 a.C. Para el año 700 a.C., ya estaba muy desarrollada. Esto se sabe por pruebas de carbono 14 en restos antiguos. Practicaban la agricultura, hacían cerámica, trabajaban el oro y creaban arte en piedra.
Las esculturas muestran diferentes objetos y vestimentas. Esto sugiere que San Agustín fue un lugar importante para enterrar a líderes de varias comunidades. El Parque Arqueológico de San Agustín y el Parque Arqueológico Nacional de Tierradentro son parte de esta zona.
Contenido
¿Dónde Vivió la Cultura San Agustín?
San Agustín es el nombre de una región montañosa en el sur de Colombia. Este nombre se usa desde el siglo XVII. Aquí floreció una cultura muy antigua.
La zona se encuentra en la cordillera de los Andes. Está cerca del Macizo Colombiano, una gran cadena montañosa. Cerca de allí, en el páramo de las Papas, nacen ríos importantes.
Estos ríos, como el río Magdalena y el Cauca, atraviesan Colombia. El Magdalena fue una ruta clave para viajar al interior del país. El Cauca, con sus valles fértiles, atrajo a grupos como los Quimbayas.
El río Caquetá fluye hacia el Amazonas. En sus orillas aún viven grupos indígenas. Algunos podrían ser descendientes de los antiguos escultores de San Agustín.
El paisaje tiene colinas suaves y cañones profundos. Al fondo se ven los picos del Macizo Colombiano. Esta geografía crea diferentes climas, desde frío en el páramo hasta templado en los valles.
En esta región, la cultura de San Agustín comenzó alrededor del año 3300 a.C. Para el 700 a.C., ya era muy avanzada. Esto se confirma por las pruebas de carbono 14.
¿Qué Vestigios Arqueológicos se Han Encontrado?
Los restos de esta antigua cultura se encuentran en los municipios de San Agustín, Isnos y Saladoblanco. También hay hallazgos similares hacia la Amazonía, en Santa Rosa del Caquetá.
Gran parte de esta región aún no ha sido explorada. La selva densa cubre muchas áreas, especialmente cerca del Valle de las Papas. Allí, entre la vegetación, aparecen grupos de estatuas y tumbas.
Estos lugares eran como centros ceremoniales. Algunos de sus nombres, como Mesitas, Lavapatas, Alto de los Ídolos y Alto de las Piedras, se usan todavía.
Se han descubierto muchas tumbas, algunas con grandes piedras y sarcófagos de una sola pieza. Estaban cubiertas por montículos de tierra de hasta 30 metros de diámetro y 5 metros de altura. También hay estatuas de más de 4 metros de alto y muy pesadas.
Una obra de piedra muy especial es la "Fuente de Lavapatas". Es un lecho de roca en un arroyo. Los antiguos habitantes tallaron allí una fuente ceremonial. Tiene tres estanques y figuras de serpientes y ranas en relieve. El agua corre por pequeños canales de forma armoniosa. Este lugar era para adorar a los dioses del agua y hacer ceremonias de sanación.
¿Cuándo se Descubrieron los Monumentos de San Agustín?
A mediados del siglo XVI, exploradores españoles llegaron al sur de los Andes colombianos. Fundaron ciudades como Pasto y Popayán.
Sebastián de Belalcázar y García de Toledo exploraron el Alto Magdalena, donde está San Agustín. Luego, Belalcázar siguió al norte y se encontró con Gonzalo Jiménez de Quesada cerca de donde se fundó Bogotá.
Aunque hubo muchos contactos con indígenas, los documentos de la época no mencionan las esculturas de San Agustín. Los indígenas tampoco revelaron su existencia a los recién llegados.
Fue solo a partir del siglo XVIII cuando se empezaron a conocer estas obras. Esto ocurrió cuando algunas personas buscaban tesoros y removían las estructuras antiguas.
La primera descripción de las ruinas la hizo el misionero Fray Juan de Santa Gertrudis. Él visitó el lugar en 1756 y escribió sobre ello. Su libro se publicó mucho después, en 1956.
Otros visitantes importantes fueron el naturalista Francisco José de Caldas (1797) y el geógrafo Agustín Codazzi (1857). El estudio científico serio comenzó en 1914 con el investigador alemán Konrad Theodor Preuss.
Más tarde, arqueólogos como José Pérez de Barradas, Gregorio Hernández de Alba y Luis Duque Gómez realizaron importantes excavaciones. Entre 1970 y 1977, una misión de Luis Duque Gómez y Julio César Cubillos hizo la exploración más intensa.
¿Cómo Vivía el Pueblo Escultor de San Agustín?
Las investigaciones arqueológicas nos han ayudado a entender cómo vivía este pueblo. Su economía se basaba en la agricultura. Cultivaban maíz, maní, chontaduro y yuca. También pescaban y cazaban.
Estas actividades se practicaban desde el 700 a.C. y se relacionan con su arte escultórico. Sus esculturas estaban muy ligadas a sus creencias sobre el universo y la religión.
Sus casas eran sencillas, de forma circular y con techos de paja. No quedan muchos restos, solo los agujeros donde se clavaban los postes. Estas casas podían tener hasta nueve metros de diámetro.
Las casas más grandes quizás eran para los jefes o líderes religiosos. Varias casas formaban un pequeño grupo. Tenían dormitorios y fogones para cocinar. También había pequeños talleres y lugares para los desechos.
La geografía de la región, con colinas volcánicas y arroyos, hizo que la población viviera dispersa. Esto era común en otras partes de Colombia.
Los grupos de estatuas y cementerios suelen coincidir con los lugares donde vivía la gente. La gran cantidad de tumbas sugiere que había mucha gente o que era un centro ceremonial. Allí se rendía culto a los muertos.
La presencia de estatuas y cementerios en muchas colinas muestra que este centro ceremonial era muy grande. Se extendía por los actuales municipios de San Agustín, Isnos y Saladoblanco. Allí se reunían las tribus para ceremonias funerarias.
La Organización Social de la Cultura San Agustín
Entre los años 300 d.C. y 800 d.C., la cultura de San Agustín floreció. Su gran desarrollo en la escultura de piedra, la construcción de grandes terrazas para cementerios y las tumbas elaboradas, muestran una sociedad organizada.
La escultura, en particular, indica que había especialistas en este arte. Los artistas tenían gran habilidad y conocían a fondo las creencias religiosas.
Las diferencias en las tumbas de un mismo lugar sugieren una sociedad con distintas clases. Esto se basaba en el tipo de trabajo y en la jerarquía política y religiosa. Se formaron pequeños señoríos, algo común en los grupos indígenas de los Andes colombianos.
Es posible que la gran cantidad de estatuas dispersas se deba a que la sociedad se organizaba en pequeños grupos familiares. Estos grupos estaban unidos por la religión.
La variedad de estilos en las estatuas podría significar que cada grupo familiar representaba a sus propios dioses protectores. Los líderes religiosos, llamados chamanes o mohanes, tenían mucha influencia.
Todo indica que en este período, la sociedad estaba influenciada por grupos guerreros. Las creencias religiosas se centraban en dioses del sol y de la guerra. Las estatuas de las Mesitas A y B del Parque Arqueológico son un ejemplo.
Estas estatuas custodiaban la entrada de tumbas importantes. Seguramente guardaban los restos de héroes o líderes militares.
El Arte de la Escultura en San Agustín
La característica más especial de la cultura de San Agustín fue su escultura monumental en piedra. Se han encontrado más de 300 estatuas. La mayoría están en un área delimitada por los ríos Magdalena, Bordones, Mazamorras y Sombrerillos, y los picos del Macizo Colombiano.
Los antiguos habitantes querían que esta región fuera un centro ceremonial para ritos funerarios. Los grandes monolitos expresaban su estilo simbólico. A pesar de esto, también tallaron formas muy realistas.
Las estatuas fueron talladas en tobas volcánicas y andesitas lávicas. Algunas son enormes, de más de cuatro metros de altura y varias toneladas de peso. Estas esculturas monumentales son únicas en el Alto Magdalena, excepto en la cercana región de Tierradentro.
El complejo arqueológico de San Agustín muestra elementos similares a lo largo del tiempo. Esto sugiere que los diferentes grupos que vivieron allí tenían un parentesco cultural. Sus tradiciones se mantuvieron en la cerámica, las herramientas de piedra y los motivos de las esculturas.
El dualismo, la idea de opuestos, era importante en San Agustín. En las estatuas se ven representaciones masculinas y femeninas. Esta característica es propia del periodo formativo en América precolombina.
En San Agustín, como en Mesoamérica, las creencias dieron origen a un culto ceremonial complejo. Las danzas con máscaras eran muy importantes. Esta práctica aún existe en algunas tribus de la Amazonia.
Muchas de las esculturas del Alto Magdalena muestran figuras enmascaradas. En el Museo del Oro hay figuras enmascaradas similares a las de San Agustín.
Los cultos religiosos estaban muy relacionados con la agricultura, la caza y la pesca. Los animales eran importantes en su visión del mundo. Por eso, muchas esculturas representan animales asociados a fenómenos naturales o a la producción.
El sol, la luna, el rayo y la lluvia eran personificados en sus símbolos. Los dioses tenían formas humanas y animales, y estaban ligados a los ritos funerarios. El sol y la luna eran los dioses principales.
La boca de felino es común en muchas esculturas. Esto indica el culto al jaguar, muy antiguo y extendido en los Andes. Este culto aún persiste en las poblaciones indígenas de la selva amazónica.
La serpiente también es muy importante en las esculturas y en la Fuente de Lavapatas. Una estatua en el "Bosque de las Estatuas" muestra una figura con una serpiente enrollada en sus manos. Podría ser una diosa de la lluvia o un sacerdote invocando su espíritu.
Una escultura de un águila con una serpiente en el pico y las garras podría ser un símbolo de la creación. También podría representar el origen de la luz, el fuego y el poder político. Se han encontrado adornos de oro con aves rapaces en tumbas de personas importantes.
Las esculturas llamadas cariátides sostenían los techos de grandes tumbas. Se cree que representan guerreros. Estas estatuas muestran guerreros con diademas y armas como piedras redondeadas y escudos.
En otras estatuas, el escudo es reemplazado por una maza corta, llamada "macana". Esta arma era usada por grupos como los panches y calimas.
Las serpientes con cresta en las figuras felinas de los guerreros de Mesita A se relacionan con Quetzalcóatl de Mesoamérica. Quetzalcóatl era un dios bueno que, según la leyenda, creó al hombre y le enseñó muchas cosas.
Otros animales en las estatuas son el mono y la ardilla, relacionados con la fertilidad. La rana y el lagarto se asocian con la lluvia y la muerte. El pez se vincula al cultivo del maíz, y el murciélago, a la agricultura.
Una rana monolítica monumental, con colmillos y garras, presidía un cementerio en la hacienda "El Marne". El caracol también aparece en muchas esculturas, a menudo sostenido en la mano. Se usaba como trompeta.
Una escultura interesante en la Plaza de Bolívar de San Agustín es una figura con sombrero y boca felina que sostiene un pez. Se interpreta como una deidad de las lluvias, relacionada con la fertilidad del maíz.
Vestidos y Adornos Personales
Muchas estatuas de figuras humanas están con poca ropa. Llevan adornos como collares, pulseras, narigueras y orejeras. Esto es curioso porque San Agustín es una región de clima templado a frío.
Quizás esto indica que el pueblo vivió en tierras más cálidas antes de llegar a donde tallaron las estatuas. Sin embargo, algunas esculturas muestran faldellines y sombreros. Los faldellines estaban hechos de tela de corteza de árbol, como en algunas tribus de la Amazonía.
Se han encontrado pocos objetos para hilar, como volantes de husos. Los adornos eran variados. Había collares de cuentas de piedra caliza y de piedra dura verde azulada. También cuentas de concha, semillas, hueso y oro.
Usaban narigueras de oro, pendientes de oro macizo con pequeñas águilas, diademas y orejeras. Estos adornos coinciden con los que se ven en las estatuas.
Cerámica de San Agustín
La cerámica de San Agustín era principalmente de un solo color. Se hacía con la técnica de enrollado y se cocía en un horno con aire. Tenía tonos ocres.
Predominaban los cuencos pequeños, platos, ollas de tres patas y copas altas. También hacían vasijas grandes para guardar líquidos y para usar como urnas funerarias.
La decoración era casi siempre incisa, es decir, grabada. También se usaba la pintura negativa (negro sobre rojo) desde el inicio de la cultura. En el período final, apareció la pintura de dos colores y una decoración granulada.
Véase también
En inglés: San Agustín culture Facts for Kids
- Quimbayas
- Cultura calima
- Cultura Nariño
- Cultura Tumaco-La Tolita