Hacienda de Macul para niños
La hacienda de Macul fue una gran extensión de tierra ubicada al sureste de Santiago de Chile (Chile). Originalmente, esta propiedad perteneció a don Juan Jufré y Montesa.
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¿Dónde se ubicaba la Hacienda de Macul?
La hacienda de Macul tenía límites claros. Al este, estaba la cordillera de los Andes. Al oeste, se encontraba el antiguo camino real del Puente Antiguo del Maipo, que hoy conocemos como la avenida Vicuña Mackenna. Al sur, limitaba con la hacienda de Lo Cañas, y al norte, con la hacienda de Lo Hermida. En los registros antiguos de Ginés de Lillo, estas tierras eran conocidas como "tierras de Macul".
¿Cómo se originó la Hacienda de Macul?
Los primeros habitantes: Mitimaes Incas
Macul comenzó como un lugar habitado por los mitimaes incaicos. Estas eran personas que los incas habían trasladado desde otras regiones, como una localidad en Ecuador llamada Macul. El "Tambo de Macul", que era un lugar de descanso y almacenamiento, estaba a cargo de un líder indígena llamado Martín.
La llegada de los españoles y las primeras mercedes de tierra
En 1541, Juan Jufré y Montesa recibió una encomienda de los indígenas de Macul. Una encomienda era un sistema donde los españoles tenían a cargo a grupos de indígenas para que trabajaran para ellos.
En 1552, el Cabildo de Santiago decidió que el Tambo de Macul se trasladara cerca del río Maipo, a un lugar que antes había sido habitado por otros mitimaes.
Las tierras de Macul eran muy fértiles. Se regaban con agua de una acequia (un canal de riego) que venía de la quebrada de Rabon y otra del río Mapocho. Se cree que estos canales y el Tambo fueron construidos por los mitimaes incaicos mucho antes de que llegaran los españoles a Chile, quizás 100 o 120 años antes.
Los límites de estas tierras se basaron en gran parte en estas acequias. Estos límites de riego se mantuvieron en documentos de compraventa y herencia por muchos años.
Reparto de tierras a los conquistadores
Las tierras de Macul que los españoles ocuparon fueron luego organizadas y entregadas como "mercedes" (regalos de tierra) por el Cabildo de Santiago a los conquistadores y personas cercanas al gobernador.
El líder indígena Martín tenía derecho a una parte de estas tierras. Cuando falleció, su esposa Barbola de Oropesa y su hija Constanza las heredaron. Para 1603, solo vivían en el pueblo de Macul unos pocos indígenas, además de la viuda y la hija del cacique.
En 1546, Juan Jufré recibió dos chacras (pequeñas propiedades rurales) llamadas "Ñuñoa" y "Macul". Ese mismo año, Francisco de Aguirre también recibió tierras entre las de Juan Fernández de Alderete y Juan Jufré. Las tierras de Francisco de Aguirre pasaron a su hija Constanza Meneses y Aguirre, quien se casó con Juan Jufré, uniendo así ambas propiedades.
Otros conquistadores como Jerónimo de Alderete, Juan de Alderete, Juan de Carmona, Juan Hurbano, Juan de Cabrera, Juan Dávalos Jufré, Pedro de Valdivia y Francisco de Villagra también recibieron mercedes de tierras en esta zona.
Juan Jufré fue comprando muchas de estas propiedades, uniendo casi todas las tierras del actual sector de Ñuñoa. Todas estas propiedades, que pertenecían a los líderes indígenas de sus encomiendas (Ñuñoa y Macul), fueron reconocidas por Rodrigo de Quiroga.
Juan Jufré y Montesa unió estas dos grandes propiedades, la de Macul y la del Arrayán (o Hacienda del Chequén), y las heredó su hijo Luis Jufré de Loayza y Meneses de Aguirre.
Cambios de dueños a lo largo del tiempo
En 1615, don Diego de Jaraquemada y Solorzano compró estas tierras a los herederos de Luis Jufré de Loayza. Más tarde, en 1743, don José Antonio Zapata y su esposa María Josefa Morales de la Cámara adquirieron la parte norte de las tierras de Macul, que desde entonces se conoció como la "hacienda de Macul".
El hijo de José Antonio Zapata, el sacerdote Diego Zapata Morales de la Cámara, vendió la hacienda de Macul en 1772 a don José de Ureta y Mena. Después de su fallecimiento, las tierras fueron compradas alrededor de 1785 por don Nicolás José Gandarillas y Romero.
En 1743, en Macul, había una viña con más de cuatro mil plantas, que era propiedad de los Jesuitas.
El pueblo indígena de Macul logró sobrevivir hasta el siglo XVIII. Sin embargo, en 1785 y 1797, se ordenó que los pueblos indígenas de varias zonas, incluyendo Macul, se unieran en un solo lugar y que sus tierras fueran entregadas a vecinos españoles.
¿Cómo se dividió Macul y nació la Viña Cousiño?
Para 1831, Macul ya estaba dividido en "Macul Alto" y "Macul Bajo".
Los descendientes de don Nicolás José Gandarillas y Romero dividieron la hacienda de Macul en varias partes más pequeñas, llamadas "hijuelas", en 1830. Algunas de estas hijuelas fueron compradas por don Juan Francisco Larraín y Rojas.
En 1868, estas tierras fueron vendidas a don Emeterio Ariztía. Luego, en 1869, la chacra o fundo de Macul fue comprada por don Luis Cousiño. Es importante saber que fue Luis Cousiño quien la compró, no su padre Matías Cousiño, como a veces se dice por error.
Luis Cousiño fue quien impulsó la industria del vino en Chile. En las tierras que acababa de adquirir, fundó la famosa Viña Cousiño Macul.
Entre 1896 y 1897, las principales propiedades rurales en la comuna de Ñuñoa incluían la de Macul, que pertenecía a Isidora Goyenechea de Cousiño en Macul Alto. En Macul Bajo, figuraban como propietarios varias personas de la familia Gandarillas.
Galería de imágenes
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Esquema del Llano del Maipo y tierras de Macul, Lo Cañas y Chequén. En rojo se destaca la hacienda del Chequén o Peral (actual comuna de Puente Alto) de la Compañía de Jesús, en plomo la Hacienda de Lo Cañas, en naranja la Hacienda de Macul, y en amarillo y verde hijuelas oriente y poniente de las Tierras de Lepe o Llano del Maipo. Orientación geográfica: a mano izquierda del plano el oriente y a mano derecha el poniente.