John Brealey para niños
Datos para niños John Brealey |
||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento | 25 de enero de 1925 Hammersmith (Reino Unido) |
|
| Fallecimiento | 19 de diciembre de 2002 Nueva York (Estados Unidos) |
|
| Nacionalidad | Británica | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Conservación y restauración y artista | |
| Empleador | ||
| Distinciones |
|
|
John Malcolm Brealey (nacido en Hammersmith, Londres, el 25 de enero de 1925, y fallecido en Nueva York el 19 de diciembre de 2002) fue un importante experto británico en la conservación y restauración de obras de arte. Su trabajo ayudó a preservar muchas piezas valiosas para las futuras generaciones.
¿Quién fue John Brealey?
John Brealey nació en una familia de artistas. Su padre era pintor de retratos y su madre, diseñadora de telas. Desde joven, mostró un gran interés por el arte.
Primeros años y el inicio de su pasión por el arte
Brealey estudió en la escuela Mill Hill. Después de trabajar un tiempo como periodista, se unió a una fábrica de aviones. Esto ocurrió al principio de la Segunda Guerra Mundial.
Mientras vivía en Cambridge, empezó a sentir una gran curiosidad por la pintura. Trabajaba en la fábrica por las noches para poder visitar los museos durante el día. Así, aprendió mucho sobre arte por su cuenta.
Servicio militar y su tiempo en la India
Más tarde, John Brealey se unió a la Real Fuerza Aérea británica (RAF) como piloto. Fue enviado a la India. Allí, después de un chequeo médico, no pudo seguir volando.
Sin embargo, decidió quedarse en la RAF. Se trasladó al servicio de formación, donde daba charlas sobre arte moderno.
La carrera de John Brealey como restaurador
Al terminar la guerra, Brealey regresó al Reino Unido. Primero se especializó en restaurar fotografías. Había aprendido técnicas fotográficas de Gustav Kahnweiler en Cambridge.
Aprendizaje y primeros trabajos
Por recomendación de Anthony Blunt, John Brealey conoció al jefe de restauración de la Dulwich Picture Gallery. Allí trabajó durante cuatro años y aprendió a restaurar pinturas de la mano de Johannes Hell.
Al mismo tiempo, estudió en el Courtauld Institute of Art. Toda esta experiencia lo convirtió en un restaurador muy especial y experto.
Su propio estudio y trabajos importantes
John Brealey abrió su propio estudio en Londres. Empezó a trabajar con artistas y coleccionistas privados. Poco a poco, su fama llegó a museos importantes del Reino Unido.
Trabajó para lugares como el Museo Fitzwilliam, el Museo Ashmolean en Oxford, la Galería nacional de Escocia en Edimburgo y la Royal Collection. Uno de sus trabajos más largos fue la restauración de la colección completa de Los triunfos del César de Andrea Mantegna en el Palacio de Hampton Court. Este proyecto duró trece años.
Su impacto en el Museo Metropolitano de Arte
En la década de 1970, John Brealey fue invitado a trabajar en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (conocido como el Met). Allí, ayudó a crear un centro de formación para restauradores.
En el Met, enseñó a una nueva generación de expertos. Les mostró que, además de la ciencia, era importante entender la historia, la cultura y el entorno de cada obra de arte. Restauró obras famosas, como Aristóteles contemplando el busto de Homero de Rembrandt.
Trabajos en España y legado
Durante esos años, Brealey también realizó restauraciones en Estados Unidos y Europa. El Museo del Prado en Madrid le pidió que dirigiera la restauración de obras maestras de Diego Velázquez, como Las Hilanderas, Las Meninas y La rendición de Breda. También trabajó en las Pinturas Negras de Francisco de Goya entre 1983 y 1985.
En España, también restauró El Expolio de El Greco en la Catedral de Toledo en 1986. Permaneció en el Prado hasta 1989, ayudando a formar a restauradores.
En 1989, sufrió un problema de salud que le impidió seguir trabajando en restauraciones y le dificultó el habla. Pasó el resto de su vida en su estudio de Nueva York.
John Brealey es recordado como uno de los restauradores más importantes del siglo XX. Su forma de trabajar influyó mucho en la profesión en Europa y América. Aunque era una persona reservada, su dedicación al arte fue inmensa.