Dolores González Catarain para niños
María Dolores González Catarain, conocida como Yoyes, nació el 14 de mayo de 1954 en Villafranca de Ordizia, España. Fue una figura importante en el grupo armado Euskadi Ta Askatasuna (ETA) entre 1971 y 1980. Se le recuerda por ser la primera mujer en ocupar un puesto de liderazgo en este grupo y por su trágico fallecimiento el 10 de septiembre de 1986 en su ciudad natal, acusada de traición por la misma organización.
Datos para niños Dolores González Catarain |
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![]() Escultura de Jorge Oteiza, colocada en Ordizia en 1998 en homenaje a Yoyes.
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Información personal | ||
Nombre de nacimiento | María Dolores González Catarain | |
Apodo | Yoyes | |
Nacimiento | 14 de mayo de 1954 Villafranca de Ordizia (España) |
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Fallecimiento | 10 de septiembre de 1986 Villafranca de Ordizia (España) |
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Causa de muerte | Herida por arma de fuego | |
Nacionalidad | Española | |
Lengua materna | Euskera y español | |
Educación | ||
Educación | Sociología | |
Educada en | Universidad Autónoma Metropolitana - Azcapotzalco | |
Información profesional | ||
Ocupación | Activista | |
Seudónimo | Yoyes | |
Miembro de | Euskadi Ta Askatasuna (hasta 1980) | |
Contenido
¿Quién fue Yoyes?
Yoyes nació en 1954 en Ordizia, una localidad de Guipúzcoa. Fue la segunda de nueve hijos de Angelita Catarain y Luis González. Su familia tenía un negocio de ultramarinos, que era su principal fuente de ingresos. Uno de sus hermanos menores es Ángel Katarain, un conocido músico y productor.
Sus primeros años en el grupo
Durante su adolescencia, Yoyes se interesó por las ideas relacionadas con la independencia del País Vasco. Se cree que se unió a ETA en 1971, cuando tenía 17 años. Al principio, su participación en el grupo era secreta mientras estudiaba Magisterio en San Sebastián.
En esa época, tuvo una relación con José Echevarría, conocido como Beltza, quien también era parte de ETA. Lamentablemente, Beltza falleció en 1973 en Guecho debido a un accidente con un artefacto que llevaba.
A finales de 1973, Yoyes fue descubierta realizando una acción ilegal en un colegio de Zumárraga. Este hecho, junto con la detención de su hermano (quien también era parte del grupo), hizo que su participación se hiciera pública. Por ello, tuvo que huir al País Vasco Francés.
Mientras estuvo en Francia, Yoyes trabajó como secretaria en la revista Enbata, publicada en Bayona.
Su papel de liderazgo
En Francia, Yoyes se ganó la confianza de José Miguel Beñarán Ordeñana, conocido como Argala, quien era una figura importante en la rama militar de ETA. Yoyes mantuvo una relación de amistad con él.
En 1978, Yoyes ya formaba parte del Comité Ejecutivo de la rama militar de ETA. Cuando Argala falleció en diciembre de 1978, Yoyes ocupó su puesto al frente de la dirección política de ETA militar por un corto tiempo.
A principios de 1979, fue detenida por agentes franceses y tuvo que permanecer en un pueblo del sureste de Francia durante varios meses. Al terminar ese periodo, Yoyes decidió no aceptar las condiciones impuestas por las autoridades francesas y regresó a la dirección de ETA.
Sin embargo, sus relaciones con la nueva dirección de ETA militar empeoraron. Había diferencias sobre cómo actuar dentro de la organización. Ante las dificultades, Yoyes decidió dejar el grupo y se fue a vivir a México en 1980. Su salida de ETA fue muy discreta, sin criticar públicamente a la organización.
Su vida en México y el regreso a casa
Yoyes se fue a México, donde estudió Sociología y Filosofía. También trabajó para una organización relacionada con la ONU. En 1984, viajó a París y obtuvo el estatus de refugiada política.
En agosto de 1985, como no tenía ningún proceso judicial abierto en su contra y gracias a una ley de amnistía de 1977, Yoyes decidió regresar al País Vasco. Contó con la ayuda de un amigo en el Ministerio de Economía y se puso en contacto con Julián Sancristóbal, un dirigente socialista. También acordó su regreso con Txomin Iturbe, otro líder de ETA, con la condición de que fuera de forma discreta para evitar que se usara con fines de propaganda.
El 17 de octubre de 1985, las negociaciones para su regreso finalizaron. Finalmente, el 11 de noviembre, Yoyes regresó al País Vasco con su esposo y su hijo, y se instalaron en San Sebastián.
Sin embargo, el regreso de quien había sido una de las personas más buscadas no pasó desapercibido para los medios. El Gobierno español presentó su regreso como un ejemplo de las medidas de reinserción que existían en ese momento. Una revista publicó un reportaje con su foto en la portada, lo que se considera que influyó en los eventos que llevaron a su trágico final. Poco después, Yoyes escribió en su diario sobre la injusticia y el miedo que sentía.
Un final trágico

Cuando Yoyes regresó, ETA realizó una consulta interna para decidir qué hacer con ella. Su contacto en el grupo, Txomin, había sido enviado por Francia a Argelia y no pudo intervenir por ella. La dirección de ETA se reunió de nuevo, molesta por las críticas que Yoyes seguía haciendo.
Ya había habido otros casos similares, como el fallecimiento en 1984 de Miguel Francisco Solaun, quien había sido importante en el grupo y luego se negó a realizar ciertas acciones.
Acusada de traición, Pakito, quien también era de Ordizia, ordenó su muerte. El 10 de septiembre de 1986, Yoyes fue atacada y falleció por disparos de Antonio López Ruiz, Kubati, mientras paseaba durante las fiestas de su pueblo natal con su hijo de 3 años.
El ayuntamiento de Ordizia decidió suspender las fiestas en señal de rechazo a este acto. Por su parte, algunos líderes cercanos a ETA justificaron lo ocurrido. Un mes después, miles de personas se reunieron en Ordizia para rendir homenaje a Yoyes.
Kubati fue detenido en noviembre de 1987 en Tolosa, en una operación de la Guardia Civil que llevó el nombre del hijo de Yoyes.
El legado de Yoyes
Hoy en día, Yoyes sigue siendo un símbolo importante. Su fallecimiento se considera un momento clave en la sociedad vasca y en ETA, ya que en ese momento varios sectores de la organización estaban pensando en su futuro. Su muerte detuvo el proceso de reinserción de otros miembros.
Yoyes ha sido descrita como una mujer "muy admirada" y "comprometida", con una visión clara, y también por su papel como mujer en una organización mayoritariamente liderada por hombres.
En la serie de televisión Cuéntame, un episodio de 2017 cuenta la historia de un personaje ficticio, Koro Zabaleta, que es atacada por sus antiguos compañeros de un grupo armado al considerarla una traidora. Esta historia tiene algunas similitudes con la de Dolores González Catarain.
Películas sobre Yoyes
- El documental Yoyes del programa Documentos TV de TVE.
- La película biográfica Yoyes, dirigida por Helena Taberna en 1999, donde Ana Torrent interpreta a Dolores González.
- Juana Acosta interpreta a Yoyes en la película francesa Santuario, dirigida por Olivier Masset-Depasse.
Galería de imágenes
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Escultura de Jorge Oteiza, colocada en Ordizia en 1998 en homenaje a Yoyes.