Masacre de Alía para niños
Datos para niños Masacre de Alía |
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![]() Vista de la localidad de Alía.
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Lugar | Alía, Extremadura ( ![]() |
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Blanco | Sospechosos de colaboración con la guerrilla antifranquista | |
Fecha | 16 de agosto de 1942 | |
Tipo de ataque | Masacre | |
Arma | Armas de fuego | |
Muertos | 24 | |
Perpetrador | Guardia Civil | |
Motivación | Represión política | |
La masacre de Alía fue un evento trágico ocurrido el 16 de agosto de 1942 en la localidad de Alía, en Extremadura, España. En este suceso, 24 personas de Alía y La Calera fueron asesinadas por agentes de la Guardia Civil. Estas personas eran sospechosas de ayudar a grupos que se oponían al gobierno de la época.
Contenido
¿Qué fue la Masacre de Alía?
La masacre de Alía se refiere a la muerte violenta de 24 habitantes de las localidades de Alía y La Calera. Estas personas fueron asesinadas en un campo abierto de Alía. Los hechos ocurrieron sin un juicio previo, lo que significa que fueron muertes injustas.
¿Por qué ocurrió? Los antecedentes
Para entender lo que pasó en Alía, es importante conocer el contexto de la época en España.
La situación después de la Guerra Civil
Después de la Guerra civil española, que terminó en 1939, algunas personas que se oponían al nuevo gobierno se escondieron. Formaron grupos que buscaban cambiar la situación en España. A estos grupos se les conocía como "huidos" o "maquis". Su objetivo era oponerse al gobierno que se había establecido.
Mientras tanto, muchos españoles que habían salido del país durante la guerra se encontraron en Francia cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Algunos de ellos se unieron a la resistencia francesa contra la ocupación. Creían que, al luchar allí, también ayudarían a liberar España.
La respuesta del gobierno
El gobierno español de entonces respondió a estos grupos con medidas muy estrictas. Se intensificó la vigilancia en las zonas donde actuaban los "maquis" y se crearon leyes más duras.
En la provincia de Cáceres, un oficial de la Guardia Civil llamado Manuel Gómez Cantos era conocido por sus métodos severos. Por ejemplo, en 1940, ordenó la muerte de 28 personas en Logrosán. Estas personas fueron elegidas al azar entre los vecinos que habían tenido ideas políticas diferentes en el pasado. Esto se hizo como una forma de castigo y para evitar que la gente apoyara a los grupos opositores.
Los hechos del 16 de agosto de 1942
A principios de agosto de 1942, un grupo de "maquis" entró en el pueblo de La Calera. Allí, agredieron a algunos vecinos y se llevaron dinero y provisiones.
Cuando el oficial Gómez Cantos se enteró de lo sucedido, se trasladó a Guadalupe. Desde allí, junto con otros agentes, llegó a Alía. Inmediatamente, hizo una lista de personas de Alía y La Calera. Estas personas tenían un historial de ideas políticas diferentes, pero no estaban relacionadas con el incidente reciente.
Fueron llamadas a la casa cuartel de la Guardia Civil con la excusa de "arreglar papeles". Sin embargo, a las 10 de la mañana, fueron llevadas a un campo abierto y asesinadas. El objetivo era asustar a la población para que no apoyara a los grupos opositores.
Las víctimas de Alía y La Calera
Los cuerpos de las personas asesinadas fueron llevados al cementerio de Alía. En los registros oficiales, se indicó que habían fallecido por "acción de guerra", una forma de ocultar que habían sido ejecutadas.
La mayoría de las víctimas eran agricultores. La única mujer, Vicenta Fernández Gonzalo, era ama de casa, y Pedro Jiménez Rubio era carpintero. Aunque hay algunas diferencias en las cifras, se considera que fueron 24 personas. Aquí tienes la lista de sus nombres y edades:
Víctima | Edad | Localidad de origen |
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Juan Barroso Gil | 40 | La Calera |
Paulino Belvís Yelmo | 39 | La Calera |
Vicenta Fernández Gonzalo | 49 | Alía |
Francisco Fernández Masa | 50 | Alía |
Félix Fernández Ribero | 33 | Alía |
Anastasio Fernández Rodríguez | 41 | Alía |
Filomeno Gamino Fernández | 49 | Alía |
Manuel Gamino Fernández | 30 | Alía |
Basilio Gamino Morales | 59 | Alía |
Ciriaco Gonzalo Campos | 50 | Alía |
Félix Gonzalo Fernández | 37 | Alía |
Higinio Gonzalo Fernández | 17 | La Calera |
Vicente Gonzalo Huertas | 35 | La Calera |
Julián Gonzalo Ribero | 18 | Alía |
León Gonzalo Ribero | 59 | Alía |
Pedro Jiménez Rubio | 34 | La Calera |
Casimiro Jiménez Salas | 54 | La Calera |
Justo López Gonzalo | 18 | Alía |
Fernando López Lucas | 36 | La Calera |
Leoncio Masa Rodríguez | 49 | Alía |
Miguel Moyano Bravo | 35 | La Calera |
Catalino Moreno Poderoso | 53 | Alía |
Luis Poderoso Pereira | 33 | La Calera |
Silverio Yelmo Moyano | 52 | La Calera |
Un conductor del oficial Gómez Cantos, Juan Rodríguez Álvarez, contó años después que el mismo día de los asesinatos, el hijo de dos de las víctimas, Julio Fernández Fernández, fue arrestado por intentar ayudar. Aunque Julio era un veterano de guerra con reconocimientos, Gómez Cantos lo interrogó con dureza durante dos días antes de quitarle la vida en el mismo lugar que a sus padres.
¿Qué pasó después? Las consecuencias
Las acciones del oficial Gómez Cantos tuvieron un efecto inesperado. En lugar de detener a los grupos opositores, sus ataques aumentaron.
El impacto de los sucesos
A pesar de esto, los superiores de Gómez Cantos parecían estar de acuerdo con su forma de actuar. Le concedieron varias condecoraciones, como la Gran Cruz del Mérito Militar en 1943.
El fin de la impunidad
Sin embargo, la situación de Gómez Cantos cambió en 1945. El 18 de abril, ordenó la muerte de tres agentes bajo su mando en Mesas de Ibor, acusándolos de "cobardía". Incluso les negó la oportunidad de confesarse.
Este hecho hizo que el obispo de Coria, Francisco Barbado Viejo, pidiera que se le juzgara. Como resultado, Gómez Cantos fue apartado de su cargo y juzgado por un tribunal militar. Fue condenado por abuso de autoridad. Aunque no cumplió toda su condena, poco después dejó el servicio activo y se retiró.