Fuente del Abanico para niños
La fuente de San Antonio de la Florida se refiere a varias fuentes de agua que existieron cerca de la ermita de San Antonio de la Florida en la ciudad de Madrid. Estas fuentes tuvieron diferentes nombres a lo largo del tiempo, como fuente del Abanico, fuente de la Florida y fuente de los Once Caños. Eran importantes para el abastecimiento de agua de la ciudad.
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Historia de las Fuentes de San Antonio de la Florida
La Fuente del Abanico: ¿Por qué ese nombre?
Una de las primeras fuentes conocidas en esta zona fue la fuente del Abanico. Fue pintada de forma sencilla por el artista José del Castillo en 1779. Aunque ya no existe, se cree que es la misma fuente que aparece en un mapa de Madrid de 1769, conocido como el plano de Espinosa. Muchos historiadores y dibujos antiguos la sitúan justo enfrente de la ermita de San Antonio de la Florida.
Algunos expertos, como Guerra Chavarino, creen que esta fuente estaba cerca de la Cuesta de los Harineros. Se dice que recibió el nombre de "Abanico" por la forma en que el agua salía de sus caños, pareciendo un abanico abierto. Era un pilón sencillo, decorado con esculturas de niños. Aunque un escritor llamado López de Vega la mencionó entre las fuentes del paseo del Prado, otros documentos de la época confirman que la ermita original se construyó "frente a la fuente del Abanico". Esto se puede ver en un grabado antiguo del libro Voyage pittoresque et historique de l'Espagne, del arqueólogo francés Alexandre de Laborde.
Un encuentro histórico en la fuente
La fuente del Abanico fue testigo de momentos importantes. Por ejemplo, en un documento del Ayuntamiento de Madrid del 12 de agosto de 1812, se cuenta que la ciudad se preparó para recibir al Duque de Wellington (un famoso militar) cuando llegó a Madrid. El documento dice que la municipalidad salió a recibirlo "junto a la fuente del Abanico". Esto nos muestra que la fuente era un punto de referencia conocido en la ciudad.
La Fuente de los Once Caños: Una evolución
Las fuentes más antiguas del siglo XVIII desaparecieron con el tiempo. Sin embargo, es posible que parte de su estructura se usara para construir la fuente de los Once Caños, que se diseñó en 1829. Esta nueva fuente también estaba frente a la ermita de San Antonio, en lo que entonces era el camino hacia el Real Sitio del Pardo. El fotógrafo Alfonso Begué la capturó en una imagen en 1865.
Algunos detalles sugieren esta conexión, como la cabeza de león que adornaba el caño central de la fuente de los Once Caños. Además, un cuadro de Casimiro Sainz de 1877, que muestra un paisaje cerca de la fuente de San Antonio de la Florida, parece representar la estructura de esta fuente vista desde atrás.