Elba (pastora) para niños
Elba es el nombre que se le dio a una mujer que vivió hace muchísimo tiempo, en la época del Mesolítico. Sus restos, que tienen unos 9300 años de antigüedad, son los más antiguos encontrados en Galicia. Esto es muy especial porque el suelo de esa región no suele conservar bien los restos antiguos.
Elba vivió unos 2000 años antes que el famoso "hombre de La Braña". Sus restos fueron hallados en una cueva llamada Chan de Lindeiro, en el municipio de Pedrafita do Cebreiro, en Lugo. Lo más sorprendente es que junto a ella se encontraron restos de varios uros (un tipo de toro salvaje ya extinto). Este hallazgo sugirió que la gente de la Península ibérica empezó a relacionarse con los animales de una forma especial mucho antes de lo que se pensaba.
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¿Quién fue Elba?
Elba fue una mujer que vivió en el Mesolítico, una etapa de la Prehistoria donde los humanos eran cazadores y recolectores. Su nombre, "Elba", significa "la que viene de las montañas" en una antigua lengua celta, aunque ella vivió mucho antes de que la cultura celta llegara a esa zona.
El descubrimiento de Elba
El cráneo de Elba fue encontrado por primera vez en 1996, en el fondo de la cueva de Chan de Lindeiro, a unos quince metros de profundidad. Después de ese primer hallazgo, se realizaron más excavaciones arqueológicas a partir del año 2010. En estas campañas, los expertos encontraron más partes de los restos de Elba, así como huesos de animales, incluyendo tres uros y un oso de las cavernas.
La vida de Elba en el Mesolítico
Los estudios de los restos de Elba nos han dado mucha información sobre cómo fue su vida. Se calcula que tenía entre 30 y 40 años cuando falleció y medía alrededor de 1,50 metros de altura.
Sus huesos muestran que tuvo una vida difícil. Por ejemplo, su cráneo tenía señales de que no comió lo suficiente desde pequeña. Además, sus articulaciones mostraban desgaste prematuro. Sus dientes estaban en muy mal estado, lo que seguramente le causó mucho dolor en los últimos meses de su vida. También tenía una fractura reciente en un hueso del pie, lo que significa que probablemente cojeaba al caminar.
Los científicos también descubrieron que Elba había sufrido una herida grave en la cabeza cuando era niña, que se había curado. Esta herida pudo haber afectado un poco su forma de pensar.
Los uros y la vida con animales
Junto a Elba se encontraron los restos de tres uros. Estos animales estaban en la misma capa de tierra que ella, y los análisis mostraron que tenían la misma antigüedad. Esto llevó a los científicos a pensar que Elba podría haber estado guiando a estos animales.
La zona donde se encontraron es muy rocosa, lo que hace poco probable que los uros estuvieran allí solo pastando. Los estudios también revelaron que, aunque los uros eran de la región, venían de diferentes lugares y no estaban emparentados entre sí. Uno de ellos era un macho enorme con cuernos de dos metros de largo. Los expertos creen que estos uros no estaban completamente domesticados, pero sí que había una relación especial entre ellos y Elba.
El entorno de Elba
El análisis de la tierra y los sedimentos alrededor de la cueva permitió a los científicos conocer cómo era el lugar donde vivía Elba. Era una zona con muchos bosques, donde abundaban los abedules. También había encinas y árboles típicos de los bosques que crecen cerca de los ríos. Los estudios también encontraron pruebas de incendios en el bosque, que probablemente fueron causados por los humanos.
¿Cómo terminó su viaje?
Se cree que Elba estaba cruzando la montaña por un camino muy antiguo, que se usó durante miles de años y que hoy es una carretera. Probablemente era finales del invierno o principios de la primavera, y todavía había nieve. Por eso, es posible que no viera una grieta o agujero que se había abierto en el suelo, y ella, junto con los uros, cayeron en ella.
Hoy en día, puedes ver una reproducción muy realista de Elba, de tamaño natural, en el museo arqueológico de Quiroga, Lugo.