Casa Mur (Aluján) para niños
Datos para niños Casa Mur |
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Vista exterior del conjunto defensivo
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| Localidad | Aluján | |
| Datos generales | ||
| Categoría | Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento | |
| Código | 1-INM-HUE-003-113-080 | |
| Declaración | Resolución: 17/04/2006 Publicación: 22/05/2006 | |
| Construcción | Siglo XVI - | |
La Casa Mur es un edificio histórico muy especial que se encuentra en Aluján, un pueblo de la provincia de Huesca, en Aragón, España. Es tan importante que ha sido declarado Bien de Interés Cultural, lo que significa que es un monumento protegido por su valor histórico y artístico.
Esta casa es un ejemplo impresionante de las "casas torreadas" del Alto Aragón, que son viviendas que también servían como pequeñas fortalezas.
Contenido
Historia de Casa Mur
El pueblo de Aluján ya existía en el año 1231. En 1471, vivían allí dos personas de la familia Pérez. Uno de ellos, Jorgi Pérez, parecía tener una buena situación económica.
La familia Pérez y la casa
La familia Pérez siguió viviendo en Aluján. En 1535, un descendiente llamado Joan Pérez, hijo de George Pérez, compró un campo por 520 sueldos jaqueses (una moneda antigua de la época). Esto demuestra que la familia tenía dinero y seguía comprando tierras.
Joan Pérez hizo su testamento (un documento donde se dice cómo se repartirán los bienes después de morir) en 1568. Ya era mayor y se le consideraba un infanzón, que era un tipo de noble. Pidió ser enterrado en la iglesia de Santa María de Muro de Roda y dejó la casa a su hijo Jorge Pérez II.
Jorge Pérez II y la expansión
Jorge Pérez II, también conocido como "El Menor", continuó comprando tierras. Falleció en 1578. Tuvo varios hijos, y nombró a su hijo George Pérez como el principal heredero de la casa. Uno de sus hijos, Viturián, debía ser mantenido mientras estudiaba para ser clérigo (una persona de la iglesia).
Jorge Pérez III y la "torre nueva"
Jorge Pérez III, llamado "El Mayor", siguió la tradición familiar de comprar tierras a otras casas que tenían problemas económicos. Así, la familia se hizo más rica y poderosa. Fue durante su vida cuando se empezó a construir la "torre nueva", una de las partes más destacadas de la casa.
Se sabe que uno de sus hermanos, Viturián, fue clérigo, y otro, Domingo, se casó en 1584. Jorge Pérez III valoraba mucho los estudios, por eso uno de sus hijos fue notario (una persona que da fe pública de documentos) y otros dos fueron clérigos. La última vez que se le menciona es en 1598.
Gaspar Pérez, el notario
Gaspar Pérez, hijo de Jorge Pérez III, fue notario y el heredero de la casa. Durante su tiempo, la Casa Mur alcanzó su mayor riqueza e importancia. También fue comisario de la Inquisición (una institución religiosa antigua) entre 1606 y 1638. Se casó en 1617 y falleció antes de 1640.
Sus hermanos también tuvieron vidas importantes: Pedro fue rector (sacerdote principal) en Salinas, y Joan fue reverendo y también comisario de la Inquisición. Gaspar les dio a sus hermanos dinero para su mantenimiento.
Gaspar Pérez tuvo cinco hijos, entre ellos Jorge Pérez y Coscuella, quien sería el siguiente heredero, y Josepha Pérez y Coscuella, quien finalmente heredaría la casa.
Josepha Pérez y Coscuella
Después de que su hermano Jorge Pérez y Coscuella falleciera sin hijos, Josepha fue declarada la heredera principal. Tenía la condición de vivir en la casa y crear una "capellanía", que era una cantidad de dinero anual para que se celebraran misas por el alma de sus padres y abuelos. También debía mantener a su hermano clérigo en la casa.
Con el tiempo, la Casa Mur pasó a ser propiedad de la familia Mur, que eran importantes señores de la baronía de Monclús. Los miembros de la familia dejaron de ser notarios o clérigos para dedicarse a la agricultura, pero con una buena posición económica.
¿Cómo es Casa Mur?
Este conjunto de edificios se encuentra en la parte sur del pueblo y es muy especial porque tiene tres torres defensivas. Dos de ellas son cuadradas y una tercera, más pequeña, es redonda. Todas están hechas de piedra arenisca, lo que hace que esta casa sea única entre las construcciones de su tipo.
La torre más antigua es la redonda. Fue construida con piedras de buena calidad y tiene dos pequeñas aspilleras (aberturas estrechas para disparar o vigilar). Se cree que esta torre es de la Edad Media o de principios del siglo XVI y protegía la zona más vulnerable de la casa. Al principio, su entrada estaba por encima del suelo, como era común en las torres defensivas.
La segunda torre, también llamada la de "George Pérez el Mayor", es de tamaño intermedio y también del siglo XVI. Su entrada original estaba en altura. Tiene tres pisos con techos abovedados (en forma de arco) que antes se conectaban con escaleras de madera. En esta torre hay un escudo tallado en la piedra sobre una ventana, con una forma muy particular. Aunque la piedra está un poco gastada, aún se puede leer:
IHS 1555 (?) io gorge perez
La tercera torre, conocida como la "nueva" o la de "George Pérez III", es la más alta y llamativa. Todavía conserva sus gárgolas originales en la parte superior. Se entra a ella desde el patio interior por una puerta con grandes piedras. Esta entrada está protegida desde arriba por un matacán (una especie de balcón con aberturas para defender la entrada). Debajo del matacán hay otro escudo, pero está tan erosionado que es difícil ver sus símbolos. Sin embargo, la inscripción alrededor sí se puede leer:
GEORGE PEREZ TERCERO AÑO 1588
En la planta baja de esta torre hay una capilla abovedada a la que se puede acceder directamente desde la calle. Tiene restos de un antiguo retablo (una estructura decorada detrás del altar) y pinturas. Desde allí, una pequeña escalera de caracol sube a los pisos superiores. Los dos primeros pisos eran estancias importantes, y el primero fue usado por varios clérigos de la familia.
En el patio interior de la casa hay una prensa de uva de 1872 y un enorme aljibe (depósito de agua) de piedra para aceite.
El Interior de la Casa
La antigua cocina de la casa se ha conservado, con su fuego central y rodeada de bancos de madera llamados "cadieras", típicos de Aragón.
La familia Mur ha realizado trabajos de restauración con mucho cuidado, lo que ha permitido descubrir detalles increíbles.
Se mantienen en perfecto estado los muebles de madera de armarios y puertas de los siglos XVIII y XIX. También se han descubierto pinturas debajo del yeso en las paredes de la sala principal, que muestran escenas de caballeros, un Santiago Matamoros y un San Jorge luchando contra un dragón.
Los suelos están muy bien conservados y tienen dibujos hechos con piedras pequeñas, llamados "enmorrillados". Los "cortejadores" (unos bancos o asientos) también se han recuperado y adaptado para el uso actual.
Todos estos detalles hacen de Casa Mur un lugar que nos cuenta la historia de una manera muy especial. Hoy en día, la casa ofrece servicios de turismo rural.
La Capilla de San Pedro
En la planta baja de la torre más grande y mejor construida se encuentra la capilla de la casa, dedicada a San Pedro.
Se entra por un arco sobre el que hay un escudo un poco gastado donde se lee: “GEORGE PEREZ TERCERO 1588”. Este espacio mide unos 20 metros cuadrados.
En la capilla se conservan pinturas murales del siglo XVI que muestran bustos de San Pedro, San Pablo y Jesús camino del Calvario. También del siglo XVI son los restos de un retablo, donde aparecen dos figuras que podrían ser los dueños de la casa en ese momento, Jorge Pérez Tercero y su esposa.
Existe un antiguo escudo de la familia Pérez que confirma que este apellido fue el original de la casa. Sin embargo, al no haber descendencia directa, la propiedad pasó a un miembro de la familia Mur.