Albir (Teruel) para niños
Albir, también conocido como El Albir o Albir de la Noguera, fue un pequeño pueblo medieval que hoy ya no existe. Se encontraba en lo que ahora es el municipio de Muniesa, en la provincia de Teruel, dentro de la comunidad de Aragón, en España. Es un ejemplo de los muchos asentamientos que existieron en el pasado y que, por diversas razones, fueron abandonados.
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Historia de Albir: Un Pueblo Olvidado
Albir fue una aldea con una historia interesante, aunque no muy grande. Sus orígenes se remontan a la Edad Media, y su existencia nos ayuda a entender cómo vivían las comunidades en esa época.
Orígenes y Ubicación de Albir
Es muy probable que Albir fuera una de las aldeas que dependían de la cercana localidad de Huesa del Común. Aunque no se le menciona mucho en los documentos antiguos del siglo XIII, la tradición oral cuenta que Albir podría ser incluso más antiguo que Muniesa. Se dice que la frase "Entre el Albir y la Torroxa, haremos un pueblo que se llamará Muñosa" se refería a su antigüedad. Se cree que Albir estaba cerca de la ermita de San Mateo, un lugar que aún existe hoy.
Albir bajo la Orden de Santiago
Uno de los momentos más importantes en la historia de Albir ocurrió en el año 1328. En esa fecha, el rey Pedro II de Aragón decidió donar el pueblo a la Orden de Santiago. Esta era una orden de caballeros muy importante en la época. Desde entonces, Albir pasó a formar parte de la encomienda de Montalbán, que era el conjunto de tierras y propiedades que la Orden de Santiago tenía en esa región.
Durante el siglo XIV, la vida en Albir fue un poco complicada. Hubo conflictos entre los habitantes de Muniesa y los de la Orden de Santiago. Los vecinos de Albir intentaron pasar a ser un "realengo", lo que significaba estar bajo la protección directa del rey, para así evitar los problemas con la Orden. Sin embargo, la Orden de Santiago logró que el rey reconociera sus derechos sobre el pueblo.
El Abandono de Albir
Finalmente, el 29 de noviembre de 1434, el pueblo de Albir fue abandonado por completo. Las razones principales fueron la pobreza de la zona y los impuestos que la Orden de Santiago cobraba, que eran demasiado altos para los habitantes. La vida se había vuelto muy difícil allí.
Años después, en un censo de 1495, Albir ya no aparecía como un pueblo habitado, sino como una "pardina". Una pardina era un terreno o una finca que antes había sido un pueblo, o a veces una venta o posada en el camino. Esto nos muestra que Albir se convirtió en un lugar deshabitado, parte de la historia de Muniesa.