Aaron Hernandez para niños
Datos para niños Aaron Hernández |
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| Datos personales | |||
| Nacimiento | 6 de noviembre de 1989 |
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| Nacionalidad(es) | Estadounidense | ||
| Fallecimiento | 19 de abril de 2017 |
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| Carrera deportiva | |||
| Deporte | Fútbol americano | ||
| Equipo universitario | Universidad de Florida | ||
| Club profesional | |||
| Draft | 4.ª ronda (puesto 113), 2010 por New England Patriots | ||
| Liga | NFL | ||
| Posición | Tight end | ||
| Dorsal(es) | 81, 85 | ||
| Trayectoria | |||
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Aaron Josef Hernández (nacido el 6 de noviembre de 1989 en Bristol, Connecticut; fallecido el 19 de abril de 2017 en Leominster, Massachusetts) fue un destacado jugador estadounidense de fútbol americano. Jugó en la posición de tight end y su único equipo profesional fueron los New England Patriots de la National Football League (NFL).
Fue declarado culpable de un delito grave y falleció mientras estaba en prisión. Su cerebro fue donado para investigación, donde se descubrió que padecía encefalopatía traumática crónica (CTE). Esta es una condición cerebral que puede afectar el comportamiento de una persona y es causada por los golpes repetidos en la cabeza que a menudo reciben los jugadores de fútbol americano.
En 2020, una plataforma de streaming lanzó un documental sobre su vida, que cubre su trayectoria desde la adolescencia hasta los eventos que llevaron a su fallecimiento.
Contenido
Biografía de Aaron Hernández
Primeros años y desafíos familiares
Aaron Josef Hernández fue el hijo menor de Dennis Hernández y Terri Valentine-Hernández. Tenía un hermano mayor llamado Dennis Junior. Su padre falleció cuando Aaron tenía dieciséis años debido a complicaciones de una cirugía.
La vida familiar de Hernández tuvo sus desafíos. Sus padres se casaron en 1986, se divorciaron en 1991 y se volvieron a casar en 1996. En 1999, enfrentaron dificultades económicas. Hernández mencionó más tarde que había conflictos constantes en su hogar.
Después del fallecimiento de su padre, Hernández se vio muy afectado y mostró comportamientos de rebeldía. Quienes lo conocían decían que la pérdida de su padre fue un evento muy difícil para él. Se mudó con su prima mayor, Tanya Singleton. Fue durante este tiempo que Hernández se involucró en situaciones problemáticas.
Trayectoria deportiva de Aaron Hernández
Carrera universitaria destacada
Aaron Hernández jugó al fútbol americano universitario en la Universidad de la Florida. Fue parte de un equipo que llegó a un importante campeonato nacional (el BCS National Championship Game). Recibió honores como All-American y fue reconocido como uno de los mejores tight end universitarios de su época.
Éxito en la NFL con los Patriots
En el Draft de la NFL de 2010, Hernández fue seleccionado por los New England Patriots en la cuarta ronda. Después de su segunda temporada en la NFL, fue elegido para el Pro Bowl, un reconocimiento a los mejores jugadores de la liga.
El 27 de agosto de 2012, firmó una extensión de contrato con los Patriots por cinco años. Este nuevo acuerdo se extendía hasta 2018 e incluía un bono por firmar de 12.5 millones de dólares, que fue el bono más grande jamás otorgado a un tight end en la NFL en ese momento.
Vida personal y desafíos
Relaciones importantes
En 2007, Hernández comenzó una relación con Shayanna Jenkins, a quien conocía desde la escuela primaria. Su hija, Avielle, nació en 2012. Ese mismo mes, la pareja se comprometió y Hernández compró una casa en North Attleborough, Massachusetts, donde la familia vivió junta.
Jenkins se mudó con Hernández en 2011. Aunque tuvieron momentos difíciles en su relación, ella regresó en el verano de 2012. Durante un proceso legal, Jenkins testificó que quería que su relación funcionara y que estaba dispuesta a ceder en algunos aspectos. Hernández y Jenkins nunca se casaron.
Preocupaciones y cambios de comportamiento
El hermano de Hernández, D.J., describió que Aaron se volvió cada vez más preocupado y desconfiado en su vida adulta. Creía que ciertas organizaciones lo estaban siguiendo. D.J. mencionó que Aaron dormía con un cuchillo grande cerca de su cama y coleccionaba armas para sentirse seguro.
Después de un incidente en 2013, Hernández contrató a un amigo para que fuera su guardaespaldas las 24 horas del día. También instaló un sistema de vigilancia avanzado en su casa. Poco después, Hernández se acercó a su entrenador, Bill Belichick, expresando que temía por la seguridad de su familia. Su agente testificó que Hernández pidió la reunión porque temía por su vida.
Hernández solicitó ser transferido a un equipo en otra parte del país, pero su solicitud fue denegada. Sus compañeros de equipo notaron que Hernández tenía cambios de humor y se volvía más agitado con el tiempo.