Gumersindo Gomila para niños
Datos para niños Gumersindo Gomila |
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| Información personal | ||
| Nacimiento | 27 de agosto de 1905 Mahón (España) |
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| Fallecimiento | 22 de marzo de 1970 Perpiñán (Francia) |
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| Nacionalidad | Española | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Pintor y poeta | |
Gumersindo Gomila Guasteví (nacido en Mahón, Baleares, el 27 de agosto de 1905 y fallecido en Perpiñán, Francia, el 22 de marzo de 1970) fue un importante poeta y artista español. Escribió sus obras en catalán y occitano.
Contenido
La vida de Gumersindo Gomila: Un artista y poeta
Gumersindo Gomila fue el hijo menor de una familia con cuatro hermanos. Nació en Mahón, una ciudad de las Islas Baleares. Su padre, que era zapatero, disfrutaba mucho saliendo al campo y a la costa para dibujar con sus hijos.
Los primeros años y el descubrimiento del arte
De niño, Gumersindo era un poco tímido y a veces caprichoso. Sus hermanas mayores, María y Antonia, lo consentían mucho. Aprendió a leer un poco tarde, gracias a su hermana Antonia, que era maestra de escuela. Gumersindo y Antonia tuvieron una relación muy cercana durante toda su vida.
Gumersindo aprendió a dibujar y pintar por sí mismo, sin ir a una escuela de arte formal. Mejoró sus habilidades en dibujo y acuarela con la ayuda de un maestro llamado señor Pax. En junio de 1924, Gumersindo y su hermana Antonia mostraron sus primeras obras de arte en el Ateneo científico y literario de Mahón. Estas obras eran principalmente paisajes.
Un nuevo comienzo en Perpiñán
La vida de Gumersindo cambió cuando su padre falleció de repente. Dejó su carrera como artista local en Mahón y se mudó con su madre a Perpiñán, Francia. Su hermana Antonia se había casado allí con su primo, Francesc Guasteví, quien era dueño de un café.
Como no tenía estudios universitarios y era extranjero, Gumersindo empezó a trabajar en el taller de un geómetra (una persona que mide terrenos). Aunque el trabajo no le gustaba mucho, al salir se reunía con personas interesadas en la cultura de la región de los Pirineos Orientales y Occitania.
El camino hacia la poesía y el reconocimiento
En la década de 1930, Gumersindo comenzó a publicar sus primeros poemas y artículos culturales en revistas de la zona. Se unió a un movimiento cultural llamado Felibrisme en 1930. También fue uno de los fundadores de la revista catalano-francesa Nostra Terra en 1936.
Ese mismo año, Gumersindo se unió a la «Société Agricole Scientifique et Littéraire des Pyrénées-Orientales» y llegó a ser su secretario. Ganó un premio, la Rosa de Plata, en los Jocs Florals de Perpiñán por un poema dedicado a Collioure. Este poema fue el tema de su primer libro de poesía, La sorra calenta (La arena caliente), publicado en 1943.
Madurez artística y literaria
Las décadas de 1940 y 1950 fueron muy importantes para Gumersindo. Viajó mucho por Occitania, lo que le dio ideas para su obra Llucifer. Llegenda íntima (Lucifer. Leyenda íntima). También se dedicó al activismo cultural y al periodismo. Durante este tiempo, se consolidó como artista, tanto pintor como ceramista, trabajando en el taller de Sant Vicens.
Hacia 1969, Gumersindo Gomila ya era un poeta muy conocido. Formaba parte de jurados de importantes premios de poesía en catalán. Su trabajo como jefe de taller en Sant Vicens le dio cierta estabilidad económica, lo que le permitió publicar más libros: Llucifer. Llegenda íntima (1966), El vent fútil (El viento fútil) y la segunda edición de La sorra calenta (ambos en 1967), y Els ocells morts (Los pájaros muertos) en 1969.
Gumersindo Gomila falleció el 22 de marzo de 1970. Años después, en 1984, se publicó un libro sobre él, Gumersind Gomila, poeta. En 2005, para celebrar el centenario de su nacimiento, se realizaron tres eventos especiales en Mahón, Perpiñán y Barcelona para recordarlo.
La obra poética de Gumersindo Gomila
En la portada de su libro Llucifer. Llegenda íntima se lee: «Gumersind Gomila pinta y escribe para él solo». Esto explica por qué sus más de doscientos poemas no fueron tan conocidos al principio. Los reunió en cuatro libros, algunos publicados durante la ocupación alemana de Francia, y otros con muy poca difusión.
Temas y estilo en sus poemas
La sorra calenta es un ejemplo claro de su estilo poético. Usaba un lenguaje claro y rico, el catalán literario, con toques de los dialectos de Menorca y el Rosellón. Sus poemas tenían formas clásicas, mezclando la poesía catalana con la literatura de los trovadores. Sus temas eran cercanos y se inspiraban en los paisajes que dibujaba y en el amor.
Llucifer. Llegenda íntima, publicado en Barcelona en 1966, pero pensado muchos años antes, contiene 115 poemas. Es como un gran poema dedicado a Occitania, describiendo sus paisajes en tres partes.
Su obra El vent fútil (El viento fútil) incluye poemas de su juventud y algunas joyas, como "Auques del meu pare a Marsella" (Historia de mi padre en Marsella). Esta historia se basa en una experiencia que tuvo el poeta en un hotel.
La obra más emotiva de Gumersindo es, sin duda, la última que publicó, Els ocells morts (Los pájaros muertos). En ella, evoca su infancia a través de la imagen de los pájaros. Lamentablemente, otro libro de poemas, La mort de cada nit (La muerte de cada noche), que estaba a punto de publicarse, se perdió.
La obra plástica de Gumersindo Gomila
La producción artística de Gumersindo Gomila se divide en dos partes: sus creaciones personales y su trabajo en el taller de Sant Vicens.
Dibujos y acuarelas
Sus obras personales son principalmente dibujos hechos con carboncillo, sanguina, lápices de color y tinta china, además de acuarelas. En ellas, Gumersindo creaba un mundo sencillo y familiar, similar al de su poesía: almendros, plantas, torres, costas, calas y playas. A menudo, este mundo aparece desierto, contrastando con las siluetas de tinta china que nunca tienen un contexto específico.
En la década de 1940, Gumersindo alcanzó la madurez en su pintura con óleos inspirados en el estilo fauvista (un estilo de pintura con colores vivos). La ciudad de Collioure fue una gran inspiración para él. Al igual que en sus dibujos, los espacios suelen estar vacíos y las ventanas cerradas. Los edificios con tejados rojos se destacan por su calidez frente a un mar oscuro y misterioso.
Cerámica en el taller de Sant Vicens
En los años 1940, Gumersindo Gomila empezó a trabajar la cerámica en el taller de Sant-Vicens, dirigido por los hermanos Bauby. Su habilidad excepcional para usar los colores rojos y la delicadeza de sus trazos llamaron la atención de Jean Lurçat, un famoso artista. Lurçat consideraba a Gomila un amigo y un ceramista exclusivo. Incluso pedía que la firma de Gomila apareciera junto a la suya en las grandes obras que hacían juntos, como un gran mural en Estrasburgo.
Además de estas grandes obras, Gumersindo Gomila también creó piezas más pequeñas, como lámparas, fuentes, platos y ceniceros. Estas piezas llevaban su propia firma o la de Jean Lurçat, como productos artesanales del taller de Sant Vicens.