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Cum Multa para niños

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Datos para niños
Cum multa sint
Encíclica del papa León XIII
8 de diciembre de 1882, año V de su Pontificado
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Lumen in coelo
Español Siendo muchos
Publicado Acta Sanctae Sedis, vol. XV, pp. 241-246
Destinatario A todos los Arzobispos y Obispos de la nación española
Argumento Sobre la situación de la Iglesia en España
Ubicación Original latino en WIkisource
Sitio web Versión oficial en italiano
Cronología
Auspicato concessum Emblem of the Holy See usual.svg Supremi apostolatus
Documentos pontificios
Constitución apostólica • Motu proprio • Encíclica • Exhortación apostólica • Carta apostólica • Breve apostólico • Bula

Cum multa sint (que en español significa "Siendo muchas") es una carta importante escrita por el papa León XIII. Fue publicada el 8 de diciembre de 1882. Esta carta, llamada encíclica, estaba dirigida a todos los arzobispos y obispos de España. En ella, el Papa expresaba su preocupación por las diferencias de opinión y los desacuerdos que existían entre los católicos en España en ese momento.

¿Qué es la encíclica "Cum multa sint"?

Una encíclica es una carta oficial que un Papa escribe para los obispos y, a veces, para todos los fieles. En estas cartas, el Papa aborda temas importantes sobre la fe, la moral o la situación de la Iglesia en el mundo. "Cum multa sint" se centró en la unidad y la armonía entre los católicos españoles.

¿Por qué se escribió esta encíclica?

La encíclica fue escrita debido a un conflicto entre diferentes grupos de católicos en España. Estos grupos tenían ideas distintas sobre cómo los católicos debían participar en la vida pública y en el gobierno de su país.

Los grupos en desacuerdo

Principalmente, el conflicto se dio entre dos grupos:

  • Un sector más tradicional, que se oponía a los cambios en el gobierno de la época. Este grupo estaba representado por un periódico llamado El Siglo Futuro.
  • Otro grupo, llamado la Unión Católica, que prefería que los católicos se integraran en el sistema de gobierno existente para influir desde dentro.

Estos dos grupos tenían ideas muy diferentes sobre cómo defender los principios católicos en la sociedad.

La opinión de los obispos

A principios de 1882, el Secretario de Estado de la Santa Sede (una especie de "ministro" del Papa) envió un cuestionario a los obispos españoles. Quería saber si había divisiones entre ellos, entre el clero (sacerdotes) y los fieles, y cuáles eran las causas. También preguntó qué soluciones se podían encontrar. Las respuestas de los obispos fueron variadas, mostrando que el problema era real y complejo. Algunos obispos apoyaban a un grupo y otros al otro.

¿Qué decía el Papa en "Cum multa sint"?

El Papa León XIII lamentó mucho las tensiones y divisiones entre los católicos españoles. También señaló la falta de respeto hacia los obispos. En su encíclica, el Papa habló de dos ideas extremas que debían evitarse:

  • La idea de que la Iglesia y el gobierno debían estar completamente separados, sin ninguna relación.
  • La idea de que ser católico significaba apoyar un único partido político.

El Papa elogió a los españoles por su fe y les recordó su historia de defensa de la fe. Los animó a mantener la pureza de sus creencias y a vivir en armonía.

La importancia de la unidad

El Papa pidió unidad y armonía entre todos los católicos. Dijo que esto era muy importante, especialmente en un momento en que la Iglesia enfrentaba desafíos. Recordó que la religión es fundamental para el bienestar de la sociedad.

Pero así como debe evitarse un error tan impío, así también debe huirse de la opinión contraria de quienes mezclan la religión con alguna facción civil y las confunden en un solo todo, hasta el punto de que los que son de otro partido son considerados casi desertores del catolicismo. Esto significa empujar temerariamente a las facciones políticas al augusto campo de la religión: querer romper la concordia fraterna, abrir la entrada y la puerta a una fatal serie de desgracias.

La Iglesia y la política

El Papa explicó que las cuestiones de fe y las cuestiones políticas son diferentes. Las cuestiones políticas son temporales, mientras que la religión se relaciona con la vida eterna. Por eso, aunque las personas tengan diferentes opiniones políticas, deben estar unidas cuando se trata de defender la fe y la Iglesia.

A este objetivo deben esforzarse con ardor, y casi con un pacto, todos los que aman el nombre de católicos. Han de guardar cierto silencio sobre la cuestión política, aunque haya diferentes opiniones que uno quisiera imponer y que en el momento oportuno se pueden defender de manera legítima y honesta.

El papel de los obispos y el clero

Para mantener la unidad, el Papa enfatizó la importancia de estar unidos al Papa y al propio obispo. Cada obispo tiene la tarea de enseñar y guiar a los fieles en su diócesis. Es importante mostrar respeto y obedecer a los obispos en los asuntos que les corresponden. El Papa pidió especialmente al clero (sacerdotes) que diera un buen ejemplo de modestia y obediencia, ya que sus palabras y acciones influyen mucho en los demás.

De todo esto se sigue que es necesario mostrar hacia el Obispo el respeto debido a la dignidad de su oficio, y que es necesario obedecer en los casos que caen dentro de su competencia. Por tanto, considerando las pasiones que agitan muchas conciencias allí en estos tiempos, no sólo exhortamos sino que imploramos a todos los españoles que recuerden este deber tan importante. Y especialmente se esforzarán con todos los esfuerzos en practicar la modestia y la obediencia los que forman parte del Clero, cuyas palabras y obras tienen gran influencia en todas partes como ejemplares.

Consejos para asociaciones y escritores católicos

El Papa también dio consejos a las asociaciones de fieles y a quienes escribían para defender la fe. Dijo que estas asociaciones son muy útiles para promover el catolicismo, pero que deben respetar sus objetivos y no dejarse llevar por las pasiones políticas. Deben vivir la unidad entre sus miembros y con otras asociaciones.

A los escritores, les pidió que evitaran las palabras duras, las sospechas sin fundamento y las acusaciones injustas. Debían defender la fe con razones sólidas, no con un estilo agresivo.

nada es tan adverso a la armonía como las palabras ásperas, las sospechas temerarias, las simulaciones injustas: por lo tanto, es necesario evitar todo esto con la mayor cautela, incluso hasta el punto de aborrecerlo. Por los derechos sagrados de la Iglesia, por los principios del catolicismo, no se debe recurrir a duras disputas, sino que estas deben ser moderadas y templadas, de manera que aseguren al escritor la victoria en el conflicto, más con el peso de la razón que con un estilo demasiado vehemente y duro.

¿Cómo fue recibida la encíclica?

Aunque la encíclica buscaba la unidad, no logró terminar por completo con las divisiones entre los católicos españoles. De hecho, en algunos lugares, los desacuerdos incluso aumentaron. Algunos obispos y periódicos continuaron apoyando las posturas más intransigentes, e incluso interpretaron la encíclica a su favor.

El Papa concluyó la encíclica expresando su confianza en que sus consejos ayudarían a resolver los problemas. Recordó el ejemplo de los antepasados españoles, que lograron grandes cosas por la fe porque estaban unidos. Para lograr estos frutos, el Papa pidió a los obispos que se reunieran para discutir problemas comunes y que, si era necesario, acudieran a la Santa Sede (el Vaticano).

Que la augusta Madre de Dios María la Virgen Inmaculada, patrona de los españoles, apruebe las empresas comunes; que el Apóstol Santiago nos asista; y que también nos ayude Teresa de Jesús, virgen legisladora, gran luz de España, en la que resplandecieron como ejemplo admirable: el amor a la concordia, la caridad a la patria, la obediencia cristiana.

Véase también

Kids robot.svg En inglés: Cum multa Facts for Kids

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Cum Multa para Niños. Enciclopedia Kiddle.