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Monasterio del Pilar de Embún para niños

Enciclopedia para niños

El Monasterio del Pilar de Embún es un edificio antiguo del siglo XVII, que originalmente perteneció a la Orden de la Merced. Hoy en día, es propiedad privada.

Historia del Monasterio del Pilar

¿Cómo se originó el Monasterio?

El Monasterio del Pilar tiene su origen gracias a un hombre llamado Martín Climente, quien era de Embún pero vivía en Zaragoza. Era un hombre adinerado y muy devoto de la Virgen del Pilar. Cuando se hizo mayor, regresó a Embún y llevó consigo un cuadro de la Virgen del Pilar. Su idea era colocarlo en la iglesia de su pueblo, la Iglesia de San Martín de Embún.

La historia de un cuadro especial

Este cuadro era considerado muy especial y se decía que había realizado milagros. Martín Climente encargó una pintura grande y bien hecha de la Virgen del Pilar.

En el año 1629, los padres mercedarios del convento de San Lázaro de Zaragoza le pidieron prestado el cuadro para una celebración. Este convento se dedicaba a cuidar a personas enfermas de lepra y estaba en la actual Calle de Jesús.

Cuando dos hombres fuertes llevaban el cuadro por el puente de piedra, un viento muy fuerte se lo arrebató. El cuadro voló sobre el río Ebro y, sorprendentemente, aterrizó en uno de los balcones del palacio arzobispal sin mojarse ni sufrir ningún daño. Este suceso asombró a muchas personas.

Este evento hizo que Martín Climente tuviera aún más fe. Cuando regresó a Embún, quiso que el cuadro fuera venerado por todos en la iglesia del pueblo. Sin embargo, los vecinos de Embún se opusieron con tanta fuerza que Martín tuvo que renunciar a su idea. Pero no abandonó su propósito de mostrar la imagen sagrada al público.

Para lograrlo, construyó una pequeña ermita en un terreno de su propiedad, a poca distancia del pueblo. Para los cimientos de la iglesia, hizo traer 12 piedras muy limpias del río Aragón, llevadas por 12 jóvenes.

Se dice que Dios mostró su agrado por esta obra con algunos sucesos extraordinarios. Un pariente de Martín, llamado Miguel Caraz, que se oponía a sus planes, le dijo un día: "Primero me quedaré ciego yo que veas acabada la ermita". Y al instante, Miguel perdió la vista. Lo sorprendente fue que recuperó la vista el mismo día en que se terminó la construcción de la ermita.

Durante la construcción, Martín Climente enfermó gravemente. Los médicos no le daban esperanzas y, una noche, sus sirvientes lo dieron por muerto. Pero a la mañana siguiente, lo encontraron arrodillado frente a la imagen de la Virgen del Pilar. Cuando le preguntaron qué había pasado, respondió: "La Virgen me ha ayudado a levantarme y me ha asegurado que no moriré hasta haber terminado su Iglesia". Y así fue, Martín no falleció hasta que la obra estuvo completa, y fue enterrado allí, como era su deseo.

Después de la muerte de Martín Climente, su hijo, Martín Francisco Clement, heredó la ermita. Él vivía en Madrid y, al ver la necesidad de ayuda espiritual en las montañas, decidió fundar un convento para misioneros. Estos misioneros tendrían la tarea de llevar la fe a las personas de la zona.

¿Quiénes fueron los Mercedarios?

La Orden de la Merced fue la encargada de fundar y cuidar el convento. Esta orden fue creada por la casa real de Aragón y se dedicaba a ayudar a personas que estaban retenidas en situaciones difíciles. Al principio, era un grupo de laicos, luego se convirtió en una orden militar y, más tarde, a principios del siglo XIV, en una orden de frailes que vivían de la caridad.

En Aragón, hubo varios conventos mercedarios, como los de Huesca, Zaragoza, Calatayud, Daroca, Monflorite y Sádaba. De todos ellos, el de Embún, aunque ahora esté en ruinas, y el de Nuestra Señora del Olivar en Estercuel, que aún existe, son los más destacados.

Muchos de los antiguos monasterios de Aragón han desaparecido o están en ruinas. El de Embún es uno de los que, a pesar de su estado, aún nos cuenta su historia.

Los primeros monjes y sus misiones

El primer superior del Monasterio del Pilar fue el padre Monteagudo. Las primeras misiones, que son como viajes para enseñar la fe, se realizaron en Embún y en un pueblo cercano llamado Berdún. Estas misiones inspiraron a un joven llamado Francisco Miguel de Echeverz (1672-1745), quien se unió a la orden en el año 1700.

El padre Echeverz se convirtió en compañero inseparable del padre Monteagudo. Juntos realizaron muchísimas misiones no solo en Aragón, sino también en la corte y en las principales ciudades de Castilla, Navarra y Andalucía.

A lo largo del siglo XVIII, los monjes, incluyendo a Monteagudo, Echeverz y el padre Vila, llevaron a cabo una gran labor misionera por toda España. Su trabajo fue tan exitoso que la orden decidió crear un seminario de misioneros en cada provincia, tomando como modelo el de Nuestra Señora del Pilar.

El padre Echeverz fue el encargado de organizar la fundación de este Monasterio. Falleció en 1745 a los 73 años y fue enterrado allí. Escribió muchos libros importantes.

Estos dos padres, Monteagudo y Echeverz, fueron los fundadores de las misiones del convento del Pilar. Después de ellos, otros monjes continuaron su labor, llevando la fe a las personas de las montañas de Aragón y Navarra. La iglesia del convento era muy visitada por los fieles.

Este fue el primer convento de misioneros de la Orden de la Merced en España, y sirvió de ejemplo para otros que se crearon después. El convento tenía suficientes recursos para mantener a unos 12 religiosos.

El Monasterio en el siglo XIX

El impacto de la Guerra de la Independencia

Durante la Guerra de la Independencia, el 26 de agosto de 1809, en un evento conocido como el levantamiento de los valles, un grupo de 350 hombres, muchos de ellos de Ansó y Hecho, se refugiaron en el Monasterio del Pilar de Embún. Estaban al mando del Teniente Coronel Alonso Escobedo.

Las tropas francesas los desalojaron y dispersaron después de fuertes enfrentamientos entre agosto y septiembre de ese año, y el edificio fue incendiado. A pesar de esto, los monjes mercedarios siguieron ocupando el Monasterio hasta un cambio en las leyes que afectó a muchos conventos.

El fin de una era

Durante los gobiernos del siglo XIX, el convento tuvo que ser abandonado. En 1820, una ley ordenó el cierre de muchos conventos, y los religiosos se dispersaron.

En 1822, se ordenó oficialmente la supresión del convento porque ya no vivía ningún religioso en él. Se cerró definitivamente en 1835, y sus propiedades fueron puestas a la venta.

Los cinco retablos (estructuras decoradas detrás del altar) que estaban en la iglesia del convento fueron llevados a la Iglesia de San Martín de Hecho en 1830. No se sabe quién los pintó.

Después del abandono del monasterio, no se sabe qué hay bajo sus ruinas. Se cree que debería haber un comedor, una cripta o cementerio, una biblioteca, y almacenes. Se dice que solo algunas imágenes y cuadros fueron robados, y que las campanas del monasterio también desaparecieron, quizás llevadas a algún pueblo cercano.

¿Dónde se encuentra el Monasterio hoy?

Ubicación y alrededores

El monasterio se encuentra en la comarca de la Jacetania, cerca de los pueblos de Hecho, Javierregay y Embún.

El Río Aragón Subordán pasa justo al lado del monasterio, separado solo por un camino por donde pueden pasar vehículos. El lugar donde se construyó el monasterio se conocía como “la pardina de Huessa”. Este nombre podría estar relacionado con la palabra "hueso" y quizás se refería a un lugar de enterramiento antiguo, aunque no se sabe su origen exacto. Se han encontrado cementerios medievales en la zona.

El Monasterio en la actualidad

El Monasterio está en una finca privada que limita con el río Aragón Subordán y se encuentra en la ladera de una montaña cubierta de extensos bosques de pinos. Como es propiedad privada, no se permite el acceso a las ruinas del monasterio.

El terreno donde se ubica es una gran llanura (la antigua pardina de Huessa) que se abre hacia el norte al valle de Hecho. El pueblo de Embún está más arriba del río, en una altura.

Hacia el sur, la finca se extiende paralela al río, que forma grandes curvas en la zona, hasta el pueblo de Javierregay.

A pesar de estar cubierto de hiedra, la apariencia actual del Monasterio permite ver claramente la torre del campanario, la pared principal y gran parte del recinto.

Galería de imágenes

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Monasterio del Pilar de Embún para Niños. Enciclopedia Kiddle.