Ley de Hick para niños
La ley de Hick, también conocida como la ley Hick-Hyman, fue nombrada por los psicólogos William Edmund Hick y Ray Hyman. Esta ley explica cuánto tiempo tarda una persona en tomar una decisión cuando tiene varias opciones. Básicamente, dice que si aumentas el número de opciones, el tiempo que tardas en decidir también aumentará, pero de una manera especial, llamada logarítmica.
Esta ley ayuda a entender cómo procesamos la información cuando tenemos que elegir. A veces se usa para diseñar menús en programas o páginas web. Por ejemplo, si buscas una palabra en una lista desordenada, tendrías que mirar cada palabra, lo que tomaría mucho tiempo. Pero si la lista está en orden alfabético y sabes lo que buscas, puedes usar una estrategia para encontrarlo más rápido, como si dividieras la lista a la mitad una y otra vez.
Contenido
¿Cómo surgió la ley de Hick?
Primeras ideas sobre el tiempo de reacción
En 1868, un científico llamado Franciscus Donders ya pensaba que había una relación entre tener muchas cosas para elegir y el tiempo que tardamos en reaccionar. Más tarde, en 1885, J. Merkel descubrió que si un estímulo (algo que vemos o escuchamos) forma parte de un grupo más grande de estímulos, tardamos más en responder.
Los experimentos de Hick
Basándose en estas ideas, William Edmund Hick hizo dos experimentos para demostrar que el tiempo de reacción y el número de opciones tienen una relación logarítmica.
En 1951, Hick hizo su primer experimento. Usó 10 lámparas que se encendían al azar, como si fueran códigos Morse. Las lámparas se prendían cada cinco segundos. Hick midió cuánto tiempo tardaban las personas en reaccionar, cambiando el número de opciones de lámparas, desde 2 hasta 10.
En su segundo experimento, usó las mismas 10 lámparas. Los participantes hicieron dos tareas tratando de ser lo más precisos posible. Para la última tarea, se les pidió que fueran lo más rápidos posible.
La contribución de Hyman
Mientras Hick se enfocaba en la relación logarítmica, Ray Hyman quiso investigar más a fondo la relación entre el tiempo de reacción y la cantidad de información de las opciones. En el experimento de Hyman, se usaron ocho luces diferentes en una cuadrícula. Cada luz tenía un nombre. Se midió el tiempo que tardaban los participantes en decir el nombre de la luz después de que se encendía. Hyman ayudó a establecer una relación directa entre el tiempo de reacción y la información que se procesa.
¿Cómo funciona la ley de Hick?
Si tienes n opciones que son igual de probables, el tiempo promedio (T) que necesitas para elegir es aproximadamente:
Aquí, b es un número constante que se puede encontrar midiendo los datos. El término `log2` significa que la forma en que elegimos es como si dividiéramos las opciones a la mitad una y otra vez, como en una búsqueda binaria. El "+1" se añade porque también consideramos si debemos responder o no, además de qué respuesta dar.
Si las opciones no tienen la misma probabilidad, la ley se puede escribir de una forma más general:
Donde H está relacionado con la cantidad de información de la decisión.
La ley de Hick es parecida a la ley de Fitts. La razón por la que la ley de Hick tiene una forma logarítmica es que las personas tienden a agrupar las opciones en categorías. Así, eliminan aproximadamente la mitad de las opciones en cada paso, en lugar de revisar cada opción una por una, lo que tomaría mucho más tiempo.
Ley de Hick y la inteligencia
Un investigador llamado E. Roth demostró en 1964 que hay una relación entre el coeficiente intelectual (una medida de la inteligencia) y la velocidad con la que procesamos la información. Esto significa que las personas con un coeficiente intelectual más alto suelen procesar la información más rápido.
La fórmula que lo muestra es:
Donde n es el número de opciones. El tiempo que se tarda en tomar una decisión es:
Compatibilidad entre estímulo y respuesta
La forma en que un estímulo (lo que percibimos) y una respuesta (lo que hacemos) se relacionan también afecta el tiempo que tardamos en decidir. Esto se llama compatibilidad estímulo-respuesta. Por ejemplo, cuando giras el volante de un coche para que las ruedas giren en la misma dirección, la acción que haces es muy parecida al resultado que obtienes. Si la respuesta es similar al estímulo, el tiempo de reacción es menor.
La ley de Hick en los videojuegos
En el mundo de los videojuegos, los diseñadores y los expertos en experiencia de usuario (UX Researchers) usan mucho la ley de Hick. La aplican para controlar situaciones en las que el jugador tiene que elegir entre varias posibilidades.
Esta ley se usa cuando se quiere que el jugador sienta tensión o estrés porque tiene poco tiempo para tomar una decisión. Por ejemplo, en una escena de persecución, si hay muchas opciones y poco tiempo, el jugador sentirá más presión.
Cuando no se busca crear tensión, se usa un principio de diseño llamado K.I.S.S. (Keep It Simple, Stupid, que significa "Mantenlo simple, tonto"). Este principio ayuda a limitar las opciones para que el jugador no tarde demasiado en decidir.
La ley de Hick también sirve para limitar el número de opciones en diferentes momentos del juego, lo que ayuda a controlar el ritmo y la duración del juego.
Es importante saber que esta ley no funciona bien para decisiones muy complejas que requieren leer mucho o pensar con calma. En esos casos, la ley de Hick no puede predecir el tiempo de elección. Por eso, en los videojuegos, las opciones de decisión rápida siempre deben ser claras y fáciles de entender. Así, el jugador puede tomar la decisión correcta en el tiempo esperado, sin sentirse demasiado estresado y sin elegir al azar.
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Véase también
En inglés: Hick's law Facts for Kids