Jaime Sala para niños
Jaime Sala Moltó (nacido en Cocentaina, Alicante, el 24 de mayo de 1871 – fallecido en Madrid el 18 de febrero de 1914) fue un fraile de la orden franciscana, sacerdote y escritor español. Dedicó su vida al estudio y la difusión de la cultura franciscana.
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¿Quién fue Jaime Sala Moltó?
Jaime Sala Moltó fue una figura importante dentro de la orden franciscana a principios del siglo XX. Se destacó por su inteligencia, su habilidad para hablar en público y su gran interés en la historia y los escritos de San Francisco de Asís. Su trabajo ayudó a que muchas personas conocieran mejor el pensamiento franciscano.
Sus primeros años y formación
Desde muy joven, Jaime Sala Moltó decidió unirse a la orden franciscana en la provincia de Valencia. Hizo su noviciado, que es un periodo de prueba y formación, en el convento de Santo Espíritu del Monte, cerca de Gilet. El 25 de mayo de 1887, hizo sus votos, lo que significa que se comprometió formalmente con la vida religiosa.
Estudió Filosofía y Teología, que son materias importantes para los sacerdotes. En 1895, fue ordenado sacerdote. Leía mucho la Biblia, los escritos de los Padres de la Iglesia (pensadores cristianos antiguos) y todo lo relacionado con San Francisco. También fue muy influenciado por las obras de Marcelino Menéndez y Pelayo, un famoso escritor e historiador español.
Un fraile con muchos talentos
A lo largo de su vida, Jaime Sala Moltó ocupó varios puestos importantes dentro de su orden. Fue Lector de Teología, lo que significa que enseñaba esta materia. También fue Definidor Interprovincial en Madrid y Definidor general, cargos que implican ayudar a dirigir la orden. Además, fue Cronista de su provincia, encargado de registrar su historia, y Guardián de varios conventos, siendo el responsable de ellos.
Su labor como orador y músico
Jaime Sala Moltó era conocido por ser un excelente orador. Predicó en importantes iglesias, como la Catedral de Teruel en 1904, y en Jávea en 1905 y 1906, así como en Sagunto en 1913. También organizó ejercicios espirituales, que son retiros para la reflexión, en varios conventos y en localidades como Benisa y Manzanera.
Además de su talento para hablar, era un buen organista. Incluso tomó clases con el pianista y compositor fray Joaquín Abad.
Impulsor de la cultura franciscana
Jaime Sala Moltó también participó en la fundación de una revista muy importante llamada Archivo Ibero-Americano. El primer número de esta publicación salió en enero de 1914. Esta revista se dedicaba a estudiar y difundir la cultura y la historia franciscana.
Pasó por varios conventos, incluyendo los de Teruel, Benisa y Pego, antes de ser destinado al Convento de San Fermín de los Navarros en Madrid. Lamentablemente, falleció allí el 18 de febrero de 1914, a una edad temprana.
Sus aportaciones literarias
Uno de los principales objetivos de Jaime Sala Moltó fue promover el estudio del franciscanismo en España. Para lograrlo, se propuso reimprimir obras clásicas de la mística franciscana, que son escritos sobre la experiencia espiritual profunda. Entre los autores que ayudó a reeditar se encuentran fray Diego Murillo, fray Juan de los Ángeles y fray Alonso de Madrid.
Para llevar a cabo estos proyectos, se comunicaba con importantes intelectuales de su tiempo, como Marcelino Menéndez y Pelayo, Francisco Rodríguez Marín, Paul Sabatier, Conrado Muñoz y Miguel Mir.
Traduciendo a San Francisco de Asís
Su obra más destacada fue la primera traducción y edición completa al español de los escritos de San Francisco de Asís. Este trabajo se publicó en Teruel en 1902 con el título Obras completas del B. P. Francisco de Asís.... Fue un logro muy importante porque permitió que más personas en España tuvieran acceso directo a las palabras del fundador de la orden franciscana.
Otras publicaciones importantes
Además de la obra de San Francisco, Jaime Sala Moltó editó otros libros. Publicó los Opúsculos de San Pascual Bailón en Toledo en 1911. También hizo una edición de las Florecillas en Madrid en 1913, un libro muy popular que ha sido reimpreso muchas veces. Se cree que habría publicado muchas más obras si no hubiera fallecido tan joven.